Por el cual se adiciona el Título 16 de la Parte 8 del Libro 2 del Decreto 780 de 2016, Unico Reglamentario del Sector Salud, relacionado con la Política Integral de Salud Ambiental (PISA), se crea el Sistema Unificado de Información de Salud Ambiental (SUISA) y se dictan otras disposiciones

Decreto · 1016 · Jerarquía: nivel 7

En Revisión
Articulado
Artículos 141–160 de 194

Artículo ANEXO (139/192)

Artículo 2.13.3.1.4. La presentación de casos de leptospirosis se ve afectada por múltiples factores, como las condiciones climáticas, especialmente climas tropicales, las fuertes lluvias y las inundaciones. La temperatura es un factor de riesgo importante, ya que estacionalmente puede estar relacionada con el aumento de la población de roedores y otros animales portadores de la leptospira, así como los patrones geográficos y ambientales como son las áreas agrícolas a menor altitud propensas a inundaciones, áreas de producción de cultivos permanentes, cultivos secundarios y zonas con características de suelo húmedo (INS (b), 2023). Entre 2007 y 2021 se notificaron 15.800 casos de leptospirosis humana a nivel nacional, mientras que en 2023 se presentaron 7.818 casos notificados, 5.722 (73%) se clasificaron como sospechosos, 228 (2,8%) casos confirmados por laboratorio, y 1.868 (23,8%) descartados. Para este periodo, la incidencia del país fue de 0,44 casos por 100.000 habitantes, siendo menor a 2022 cuya incidencia fue de 0,5 casos y superior a 2021 cuya incidencia fue de 2,23 casos y a 2019 de 0,18; mientras que inferior a 2018 cuya incidencia fue de 1,15 casos por 100.000 habitantes (INS (b), 2023). Gráfico 1.

Artículo ANEXO (140/192)

Incidencia de casos confirmados de leptospirosis, Colombia, 2007 - 2024 2016 2016, Único Reglamentario del Sector Salud, relacionado con la Política Integral de Salud Ambiental (PISA), se 3,00 2,50 2,00 1,50 Incidencia Leptospirosis 1,00 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023 202% MINCIDENCIA 1,63 1,72 2,20 2,72 2,70 2,24 184 196 162 1,37 1,39 1,17 0,18 0,06 0,23 0,48 0,44 027 Tioman- 2Ane Fuente: Informe del evento epidemiológico Leptospirosis XI!, 2024, INS Para el año 2021, en 18 casos se concluyó que la causa básica de muerte fue leptospirosis, encontrando dentro de factores eco-epidemiológicos que 11 casos refirieron contacto con perros y ratas respectivamente, siete comentaron contacto con gatos. seis casos no contaban con alcantarillado y tres indicaron contacto con agua estancada (INS (b), 2023) Encefalitis equina.

Artículo ANEXO (141/192)

La Encefalitis Equina Venezolana (EEV), la Encefalitis Equina del Este (EEE), la Encefalitis Equina del Oeste (EEO) y la Encefalitis del Nilo Occidental (ENO), son zoonosis transmitidas por vectores (artrópodos) caracterizadas por el desarrollo de síndromes neurológicos al causar meningo - encefalomielitis en los équidos (equinos, asnales y mulares) y también en los humanos, con una particular distribución geográfica y con capacidad de producir epidemias, con grados variables de morbilidad y letalidad (según sus serotipos). En Colombia también es considerada como una de las enfermedades a las que se le aplican medidas sanitarias según el Decreto 1071 de 2015 emitido por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural en su Título 3, Capítulo 1, Artículo 2.13.3.1.4 Es de reconocer que las epidemias de EEV suelen ser explosivas, como las ocurridas en 1962 y 1995 en la Guajira, y en 2015 en Santander, lo que conlleva a sostener procesos de 1) vacunación de los equinos, 2) vigilancia epidemiológica, 3) conocimiento de la ecología de la encefalitis equina, y 4) focalizar acciones donde la enfermedad ha estado presente (ICA, 2020). Entre 2012 y 2023 el ICA ha identificado la encefalitis equina venezolana y del este, presente en 83 municipios de 23 departamentos a nivel nacional, con 255 focos reportados durante ese periodo. Durante el año 2022, se notificaron 21 casos probables de encefalitis equinas en humanos, los cuales fueron descartados en su totalidad. Tuberculosis zoonótica.

Artículo ANEXO (142/192)

La tuberculosis (TB) zoonótica es una forma de TB humana que causa TB en otras especies animales, algunas de ellas salvajes, con implicaciones van más allá de la salud humana, causando repercusiones económicas y una amenaza al sustento de las comunidades afectadas (WHO, FAO, OIE, 2017). Si bien M. tuberculosis es la bacteria responsable de la forma más común de la tuberculosis en las personas, no es posible diferenciarla clínicamente de las infecciones provocadas M. bovis, y se calcula que en ciertos países causa hasta un 10 % de los casos de tuberculosis humana. La enfermedad es contagiosa y se transmite directamente por contacto con animales domésticos o silvestres infectados o, de forma indirecta, por ingestión de piensos contaminados, los humanos pueden infectarse al ingerir leche cruda de vacas infectadas o a través del contacto con tejidos infectados en mataderos o carnicerías (OMSA, 2023). En AULU 2016, Único Reglamentario del Sector Salud, relacionado con la Política Integral de Salud Ambiental (PISA), se 2016, se estima que hubo 147.000 nuevos casos de tuberculosis zoonótica en personas en todo el mundo y 12.500 muertes debido a la enfermedad (WHO, FAO, OIE, 2017). El ICA reportó entre 2022 — 2024, 86 focos de tuberculosis bovina, los cuales se han presentado principalmente en los departamentos de Cundinamarca (33,72%), Antioquia (31,4%) y Boyacá (6,98%) y los cuales agrupan el 72% de los casos. Rabia. En el mundo la rabia es responsable de cerca de 59.000 muertes humanas al año, el 99% de las cuales se deben a la mordedura de un perro doméstico infectado (Undurraga E.A, 2020).

Artículo ANEXO (143/192)

Frente a este evento entre el año 2000 al 2023 (periodo epidemiológico VIII), en Colombia se presentaron 40 casos de rabia humana, siendo Chocó el departamento con más mortalidades causadas por la enfermedad (años 2004 y 2005), mientras en el departamento de Huila se presentaron las dos últimas mortalidades humanas (años 2020 y 2021). En lo que respecta a las variantes reportadas para la enfermedad, el 87,5% de los casos (n= 35) corresponden a variante murciélago hematófago, frente al 12,5% de casos (n=5) asociados a la variante perro. Desde enero de 2007 no se han registrado mortalidades humanas por rabia variante perro en el país. En este periodo (2004 — 2023, VII PE), se notificaron 99 casos de rabia en animales, siendo el perro el animal más reportado con el 63,6% (n=63), seguido del gato con el 19,2% (n=19) y zorro con el 14,14% (n=14). Con respecto a agresiones por animal potencialmente transmisor de rabia (APTR), en 2022 se notificaron 150.268, evidenciando una tendencia al aumento del 38,5% de los casos con respecto al año 2020, periodo en el que se presentó un marcado descenso de casos en la semana 13 de 2020 en el contexto de la pandemia por COVID-19 (INS (c), 2023). Las Entidades Territoriales que reportaron mayor incidencia de agresiones por animales potencialmente trasmisores de rabia en el 2022 fueron: Huila, San Andrés, Amazonas, Boyacá y Quindío; mientras que los mayores porcentajes de agresiones por perros y gatos son Bogotá, Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca y Nariño.

Artículo ANEXO (144/192)

El animal más frecuente reportado el perro con el 85,3% de los casos (n= 128.225) (INS (c), 2023), por lo que el cumplimiento de las coberturas útiles de vacunación antirrábica en perros y gatos cobra gran importancia para la prevención de los casos de rabia a nivel nacional. De otra parte, entre 2012 y 2020, el ICA reportó 1.387 focos de rabia en animales de producción, que afectaron a animales de las especies bovina, equina, ovina, porcina, bufalina, caprina, donde el 45,3% de los casos se concentran en los departamentos de Magdalena (16,1%), Cesar (13,6%) y Sucre (13,8%) (ICA, 2023). Por otra parte, un ejemplo de zoonosis generado por especies invasoras en el país es el caracol gigante africano, que sirve de hospedero de nemátodos causantes de la meningoencefalitis eosinofilica y la angiostrongilosis abdominal en seres humanos, y que ha hecho presencia en 26 departamentos y 112 municipios del país, siendo Putumayo, Meta, Valle del Cauca, Arauca, Vaupés, Boyacá y Casanare los más afectados (Minsalud (a), 2021), (ICA, 2021). Adicionalmente, en el país se han evidenciado los efectos de pérdida de biodiversidad generados por otras especies invasoras biológicas. El contexto anterior, evidencia la necesidad de avanzar a la generación de lineamientos y directrices que retomen la intersectorialidad, incidan en determinantes, generen resultados de impacto positivo y sean costos efectivos, de forma que reduzcan el gasto usado en eventos prevenibles.

Artículo ANEXO (145/192)

Esto implica reforzar procesos en materia de tenencia responsable de animales, fortalecer la vigilancia de forma que estos eventos cuenten con protocolos y fichas de notificación, fortalecer la capacidad diagnóstica estandarizando las pruebas en la red de laboratorios tanto de salud pública como de sanidad animal, y fortalecer los procesos de educación y sensibilización a la comunidad en general. crea el Sistema Unificado de Información de Salud Ambiental (SUISA) y se dictan otras disposiciones” Se han propuesto a familias de virus como Nairoviridae, Phenuiviridae, Coronaviridae, Arteriviridae, Flaviviridae como potenciales candidatas para próximos eventos epidémicos (Maurens 2021), por lo que eventos como la pandemia de COVID-19 ha hecho evidente la importancia de la interfaz animal-humano-medio ambiente en la emergencia de zoonosis, pues si no todas las zoonosis ocasionan pandemias, la mayoría de las pandemias tienen un origen zoonótico, por lo que el conocimiento de los determinantes asociados a estas debe representar la base de las estrategias de prevención (Sánchez, et al., 2022). Es así, que el concepto One Health (Una Salud), fundamental para el control y prevención de futuros eventos epidémicos, y que reconoce a la salud humana, animal y ambiental en un esquema estrechamente vinculado, hace necesario el desarrollo de políticas públicas y toma de decisiones que tengan en cuenta la interacción entre los animales, el hombre y el ambiente, siendo la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la industrialización, cuando no está regida bajo prácticas amigables para el ambiente, factores que impactan la emergencia o re-emergencia de enfermedades (Sarullo, 2023). Fiebre Amarilla.

Artículo ANEXO (146/192)

El virus de la FA es un arbovirus del género Flavivirus transmitido por mosquitos de los géneros Haemagogus y Sabethes relacionado con transmisión selvática y Aedes relacionado con transmisión urbana, de alto poder epidémico, con una letalidad de hasta 75% en brotes, considerándose entre las más altas de las enfermedades transmisibles e inmunoprevenibles. Dado su poder epidémico y su alta letalidad, con medida preventiva con vacuna, se considera como evento de Interés en Salud Pública Internacional en el marco del Reglamento Sanitario Internacional - RSI de 2005.2 En Colombia, se presentaron en el siglo XX, epidemias cada 10 años, siendo la última en 1979 en la Sierra Nevada de Santa Marta. En el presente siglo, se han presentado brotes en los años 2003 y 2004 en la zona del Catatumbo y la Serranía del Perijá (Norte de Santander) y la Sierra Nevada de Santa Marta (Magdalena - La Guajira); en 2005 hubo casos en Putumayo (11 casos) y Caquetá (10 casos) y para el 2009, en el Meta; también se han presentado casos aislados en otros departamentos como Choco, Santander, Casanare, Vaupés y Amazonas. En el contexto de la Emergencia en Salud Pública por brote de fiebre amarilla a nivel nacional, entre el 3 de enero de 2024 y junio de 2025 se han confirmado 114 casos, de los cuales 49 han fallecido, lo que representa una letalidad acumulada del 43 %. En el año 2024 se presentaron 23 casos con 13 fallecimientos, mientras que en lo corrido de 2025 se han confirmado 91 casos, con 36 muertes. Los casos reportados corresponden a grupos de edad que oscilan entre los 11 y los 89 años.

Artículo ANEXO (147/192)

De acuerdo con la procedencia de los casos acumulado 2024 al 28 de marzo de 2025, se observa que el departamento de Tolima concentra el 78% (n=46) de los casos confirmados, de los cuales el 30,4% (n=14) pertenecen al municipio de Cunday, seguido de Prado con el 22% (n=13), Villarrica con el 20,3%(n=12), Purificación 6,7% (n=4), Ataco 3,3% (n=2) y 1,69% Dolores (n=1). Así mismo, la distribución de los casos en otros departamentos se distribuye así: el 8,5% (n=5) de los casos corresponden a Putumayo en los municipios de Villagarzón (2), Valle del Guamuez (1), San Miguel (1) y Orito (1), en Caquetá con 5,1%, (n=2) de los municipios de El Doncello y Cartagena del Chaira. En Nariño el 3,4% (n=2) de los casos son de procedencia Ipiales del área rural, y en menor proporción de casos, en Huila (Campoalegre), Vaupés (Mitú), Cauca (Piamonte), y Caldas (Neira) con 1,7% (n=1) respectivamente.

Artículo ANEXO (148/192)

Es importante mencionar que otros eventos zoonóticos endémicos en Colombia son: enfermedad de chagas, leishmaniasis visceral, la toxoplasmosis, cisticercosis, carbunco bacteriano, helmintiasis zoonótica, rickettsiosis, entre otras; algunas de las cuales cuentan con programas de control que se enfocan en prevenir la exposición y transmisión de 1016 enfermedades de animales a humanos y viceversa; incluidas en el PDSP 2022-2031, por lo cual resulta importante la actualización nacional y territorial de los eventos zoonóticos de interés en salud pública. 7.1.6 Alimentos Garantizar el suministro de alimentos seguros es esencial para asegurar la seguridad alimentaria y nutricional, además de fortalecer las economías nacionales, el comercio y el turismo, impulsando el desarrollo sostenible (OMS, 2024). Según estimaciones recientes, cada año 600 millones de personas enferman por consumir alimentos contaminados y 420000 mueren por esta causa, lo que representa una pérdida de 33 millones de años de vida saludable (DALYs). Los niños menores de 5 años son especialmente vulnerables, constituyendo cerca del 30 % de las muertes por enfermedades transmitidas por alimentos —equivalentes a unos 125 000 fallecimientos anuales. Adicionalmente, los virus alimentarios emergentes, como el Norovirus —que provoca unos 125 millones de casos y 35 000 muertes al año— y la hepatitis A —con 14 millones de casos y 28 000 muertes anuales— subrayan la necesidad urgente de fortalecer los sistemas de vigilancia, control e inocuidad alimentar (FAO/OMS, 2024).

Artículo ANEXO (149/192)

En el país, los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural y Salud y Protección Social mediante la Resolución 770 de 2014 establecieron las directrices para la formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de los Planes Nacionales Subsectoriales de Vigilancia y Control de Residuos en Alimentos y se dictaron otras disposiciones. Con respecto a las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), estas suelen ser de carácter infeccioso, causadas por bacterias, virus o parásitos; o de carácter tóxico, originadas por sustancias quimicas que ingresan al organismo a través del agua o los alimentos. Estas contaminaciones pueden ocurrir en cualquier punto de la cadena alimentaria —como por manipulación o preparación inadecuada, o reenvase en recipientes contaminados—, y conducir a cuadros clínicos como diarrea severa, infecciones debilitantes (p. ej., meningitis) o, en casos extremos, enfermedades crónicas como cáncer. Cada año, aproximadamente 600 millones de personas enferman por consumir alimentos contaminados y 420000 mueren; la carga total asciende a 33 millones de años de vida saludable (DALYs) perdidos. Además, más de 200 enfermedades transmitidas por alimentos han sido identificadas, causadas por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas como metales pesados; y la contaminación química puede provocar intoxicaciones agudas o enfermedades a largo plazo, incluyendo cáncer (OMS, 2024). En Colombia, durante el año 2024 se notificaron 611 brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), con 8257 casos involucrados y 36538 personas expuestas, lo que resultó en una tasa de ataque general del 22,6%. Los departamentos con mayor número de brotes fueron Antioquia (15,3%), Cesar (8,2%), Cali (7,0%), Bogotá D.C. (5,4%) y Cartagena (5,4%).

Artículo ANEXO (150/192)

En cuanto al lugar de ocurrencia, los brotes ocurrieron con más frecuencia en hogares (49,2%), seguidos de establecimientos educativos (15,4%) y restaurantes (10,1 %). Se identificaron agentes etiológicos en el 20,4 % de los brotes, siendo los más frecuentes Escherichia coli, coliformes fecales, Staphylococcus aureus y Salmonella spp. (INS, 2025). De otro lado, es relevante reconocer como las amenazas por la variabilidad y el cambio climático, afectan los ecosistemas marinos y generan efectos en la salud de la población y el desarrollo regional, al enfrentarse a soportar la dinámica del transporte de contaminantes producto del consumo y descarga de plásticos, haciendo que las poblaciones de manera indirecta consuman micro-plásticos a través de los productos alimenticios del mar, adicional a la exposición a contaminantes orgánicos persistentes y metales pesados que llegan al mar por las aguas superficiales y subterráneas como resultado de actividades agrícolas, de dragado, industriales y mineras (OIEA, 2021), y las floraciones algales nocivas, las cuales aumentan el riesgo de intoxicaciones por microalgas, especialmente en zonas insulares del país como San Andrés (Pineda, Gavio, Arencibia, 2009). 7.1.7 Seguridad química El uso de productos químicos ha aumentado a nivel mundial de los cuales muchos de estos productos tienen peligros intrínsecos, no todos gestionados adecuadamente, lo que ha conllevado al aumento de eventos en salud. Para 2019, a nivel global se produjeron más de 2,00 rnillones de muertes y se registraron un poco más de 53 millones de años de vida perdidos debido a la discapacidad (AVAD), por exposición a determinados productos químicos (WHO, 2021).

Artículo ANEXO (151/192)

Según el reporte publicado en 2019 por Naciones Unidas sobre la perspectiva mundial de los productos químicos, la producción mundial de la industria química (excluidos productos farmacéuticos), se ha duplicado en volumen, pasando de 1.200 a 2.300 millones de toneladas del año 2000 al 2017 y se prevé que las ventas mundiales de productos químicos (excluidos los productos farmacéuticos), aumenten de 3,47 billones de euros en 2017 a 6,6 billones de euros en 2030 (United Nations Environment Programme-UNEP, 2019). Por su parte, en el Registro CAS (Chemical Abstract Service) se tienen más de 193 millones de sustancias orgánicas e inorgánicas registradas desde principios de 1800 hasta septiembre de 2023 (CAS, 2023)”. De acuerdo con el Perfil Nacional de Sustancias Químicas, Colombia es un país netamente consumidor e importador de sustancias químicas de uso industrial. Las tendencias de consumo son variables a lo largo del tiempo, sin embargo, el consumo de sustancias naturales no peligrosas, sustancias químicas de uso industrial y combustibles, son los que representan la mayor proporción (Suárez, Narváez, 2017). Según el informe del Banco Mundial (2018) titulado What a Waste 2.0: A Global Snapshot of Solid Waste Management to 2050% si no se adoptan medidas urgentes, para 2050 los desechos a nivel mundial crecerán un 70 % con respecto a los niveles actuales. Los plásticos son especialmente problemáticos. Si no se recolectan y gestionan adecuadamente, contaminarán y afectarán los cursos de aguas y los ecosistemas durante cientos, sino miles, de años. Según el informe, en 2016 se generaron en el mundo 242 millones de toneladas de desechos de plástico, que representan el 12 % del total de desechos sólidos.

Artículo ANEXO (152/192)

Por otra parte, según el Informe Nacional de Residuos o Desechos Peligrosos en Colombia, 2022, publicado en 2024, se reportaron 19.823 establecimientos generadores de residuos peligrosos (RESPEL), ubicados en los 32 departamentos del país y en el Distrito Capital de Bogotá. Estos establecirnientos se encuentran distribuidos en 900 de los 1.103 municipios del territorio nacional. El informe indica una generación total de 652.912 toneladas de residuos peligrosos, lo que representa un incremento del 8% con respecto al año 2021 (IDEAM, 2024). El incremento registrado está relacionado, especialmente, con los residuos peligrosos del sector de hidrocarburos, los cuales han sido, históricamente, los de mayor generación en el país.

Artículo ANEXO (153/192)

También, debido a un mayor reporte en la jurisdicción de la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), que a través de la Resolución distrital 5262 de 2021*, obligó a todos los generadores del sector salud a reportar en el registro de generadores de residuos peligrosos. t https: //www.unep.org/topics/chemicals-and-pollution-action/chemicals-management/global-chemicals-outlook Bhttps:/www.bancomundial.orq/es/news/press-release/2018/09/20/global-waste-to-qrow- by-70-percent-by- 2050-unless-urgent-action-is-taken-world-bank-report ? “Por la cual se reglamenta el registro de los microgeneradores en el registro de generadores de residuos o desechos peligrosos del sector salud, otras actividades afines y se adoptan otras determinaciones” UL El Registro de Generadores de Residuos Peligrosos (Respel), es la herramienta nacional que, desde 2009, captura anualmente la información de la generación y el manejo de este tipo de residuos en el país, así como para generar las estadísticas nacionales sobre el tema. Los municipios donde se reportó la mayor generación de residuos peligrosos fueron Yondó (Antioquia), Barrancabermeja (Santander), esta última asociada a la actividad de extracción de petróleo crudo y su refinación, y Bogotá, D.C. (generación asociada a actividades diversas, p ej. limpieza de instalaciones industriales, fabricación y distribución de combustibles, sector automotriz, prestación de servicios de salud y fabricación de productos químicos). Por otro lado, los tres departamentos donde se presentó la mayor generación son Antioquia, Santander y Meta, asociada especialmente a actividades económicas del sector de hidrocarburos.

Artículo ANEXO (154/192)

El 78 % de la generación respel corresponde a los residuos de mezclas de hidrocarburos y agua, los desechos clínicos resultantes de la atención médica prestada en hospitales, centros médicos y clínicas y los desechos de aceites minerales. En cuanto a la gestión de los respel, predominó el tratamiento como operación de eliminación, con el 67 %; seguido de la disposición final, con el 19 % y, por último, el aprovechamiento, con el 14 % (93.887 t). Para el año 2021, el aprovechamiento y la disposición final fueron menores, en un 28 % y en un 8 %, respectivamente, comparados con la cantidad total gestionada en el año 2022. Mientras tanto, las operaciones de tratamiento aumentaron en un 8 %, en 2022, particularmente por el tratamiento de los respel del sector de hidrocarburos, cuya generación aumentó en dicho periodo. Los respel en el país durante 2022, se gestionaron, en un 96 % por medio de las empresas gestoras con licencia ambiental vigente para almacenar, aprovechar, tratar o disponer este tipo de desechos, y, un 4 %, se realiza por medio del mismo establecimiento generador. En Colombia, se tiene una oferta de gestores que va en aumento, con un total de 319 empresas ubicadas en 29 de los 32 departamentos y 92 municipios. De acuerdo con lo anterior, el 61 % de dicha gestión se ubica principalmente en los departamentos de Santander, Casanare, Cundinamarca y Bolívar. El nivel de reporte de los establecimientos ha ido en aumento (12 %) y, con ello, podemos contar con una imagen más cercana a la realidad en cuanto a la generación y el manejo de los residuos peligrosos del país.

Artículo ANEXO (155/192)

Se espera que este esfuerzo, junto con las acciones planteadas en la Política ambiental para la gestión integral de residuos peligrosos, 2022, contribuya a la formulación y evaluación de estrategias que permitan, además de minimizar la generación, garantizar una adecuada y segura gestión de esta clase de residuos (IDEAM, 2024). En septiembre de 2023, en el marco de la quinta sesión de la Conferencia Internacional sobre gestión de productos químicos (ICCM5), se adoptó el denominado Global Framework on Chemicals — GFC. Este es un marco multisectorial que consiste en cinco objetivos estratégicos y 28 metas orientados a fortalecer la gestión adecuada de los productos químicos y los residuos, con el fin de lograr un futuro sostenible en los ámbitos que emplean productos químicos. Abarca la participación de todos los sectores relevantes, como ambiente, salud, agricultura, trabajo y comercio; así como las partes interesadas a lo largo del ciclo de vida de las sustancias químicas, e incorpora aspectos ambientales y sociales fundamentales para la gestión de las sustancias químicas y los residuos. En su primera reunión celebrada en junio de 2025, el Grupo de Trabajo de Composición Abierta del Marco Mundial sobre Productos Químicos (GFC), enfatizó en los siguientes puntos: |. El compromiso multisectorial y multipartito, II. El Plan de Acción de Género, |ll. La preparación para la conferencia internacional 2026, IV. Alianza sobre Plaguicidas Altamente Peligrosos (PAP) y V. El monitoreo y evaluación.

Artículo ANEXO (156/192)

EN ¿UU 2016, Unico Reglamentano del Sector Salud, relacionado con la Política Integral de Salud Ambiental (PISA). se En este contexto, Colombia ha reconocido como una problemática de interés, la afectación del ambiente y la salud por la exposición a productos químicos y sus residuos, para lo cual ha dado respuesta mediante la ratificación e implementación de los Convenios de Rotterdam, Estocolmo, Basilea, Minamata y el Protocolo de Montreal. Adicionalmente, se concretó la adhesión de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y se ha avanzado en el cumplimiento de compromisos derivados del CONPES 3868 de 2016 "Política de gestión del riesgo asociado al uso de sustancias químicas" y posteriormente, se ha venido trabajando en la implementación del Decreto 1630 de 2021, “Por el cual se adiciona el Decreto 1076 de 2015, Único Reglamentario del Sector Ambiente y Desarrollo Sostenible, lo relacionado con la gestión integral de las sustancias químicas de uso industrial y se toman otras determinaciones”; se destaca también la adopción de medidas de prohibición del uso de todas las formas de asbesto, mediante la expedición de la Ley 1968 de 2019, y la formulación e implementación de los Planes Unicos y Sectoriales de Mercurio, desde los cuales se busca avanzar hacia el uso responsable y manejo seguro de productos químicos, unido al enfoque estratégico para la gestión internacional de sustancias químicas (SAICM por sus siglas en inglés).

Artículo ANEXO (157/192)

En este contexto, se destaca que Colombia realiza seguimiento de eventos en salud de tipo agudo, relacionados con la exposición a sustancias químicas (intoxicaciones por sustancias químicas) a través del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (SIVIGILA), donde se evidencia que, durante los años 2019, 2020, 2021 y 2022 se presentaron incidencias u ocurrencia de nuevos casos a razón de 45,95; 33,25; 32,13 y 38,63 de intoxicaciones por sustancias químicas por 100.000 habitantes respectivamente, sin incluir las intoxicaciones por intencional suicida (INS, 2023). Entre 2020 y 2023 (se notificaron 162.031 casos de intoxicaciones agudas por sustancias químicas. Se incluyen los casos notificados en el evento 365: intoxicaciones agudas por sustancias químicas y los casos notificados en el evento 356: intento de suicidio (mecanismo intoxicación). La mayor notificación se observó en 2023 (p) con 48.074 casos y la menor en 2020 con 33.030 casos, situación que puede relacionarse con la disminución en la notificación por inequidad en el acceso a sistemas de información, dificultad para acceder a servicios de salud, temor al contagio o rezago en las actividades de vigilancia por priorización de acciones contra Covid-19 (14). Entre 2020 - 2023 (p), la mayor notificación correspondió a las intoxicaciones por medicamentos (77.745 casos, 48,0 %), seguido de intoxicaciones por sustancias psicoactivas (28.816 casos, 17,8 %) y las intoxicaciones por plaguicidas (26.250 casos, 16,2 %) (INS, 2024). En el marco de la salud ambiental, las intoxicaciones agudas por sustancias químicas a 2022, se derivan principalmente de intoxicaciones accidentales y ocupacionales por plaguicidas, metales, solventes, y otras sustancias químicas y gases.

Artículo ANEXO (158/192)

En 2022 se notificaron 5.553 intoxicaciones de tipo accidental para los grupos de sustancia mencionados, de los cuales se observó lo siguiente: + El45,1% correspondieron al grupo otras sustancias químicas, seguido de plaguicidas 31,4. + El 40,6% de estas intoxicaciones fueron notificadas en menores de cinco años. + El 56,8% se observaron en el sexo masculino, sin embargo, en las intoxicaciones accidentales por gases 52,6% ocurrieron en el sexo femenino. e El 43,2% de estos casos se presentaron en el sexo femenino; se notificaron 20 gestantes. + El 39,4% de los casos no superaron la educación preescolar. + El 95,2% de las intoxicaciones notificadas correspondieron a la pertenencia étnica “otro”, que hace referencia a las personas que no se identifican como indigenas, afrocolombianos o ROM. = e El 72,6% de estas intoxicaciones procedieron de cabeceras municipales. e El 77,3% de las intoxicaciones accidentales notificadas en estos grupos ocurrieron en hogares y 12,7% en lugares de trabajo. + El 39,8% de estas intoxicaciones requirieron hospitalización. Las intoxicaciones por solventes presentaron un mayor porcentaje de hospitalización (46,8%) en comparación con los otros grupos de sustancias de interés. + Laletalidad de estas intoxicaciones fue de 5 muertes por cada 1.000 casos. La mayor letalidad se observó en las intoxicaciones por metales: 29,4 por cada 1.000 casos. + Laprincipal vía de exposición correspondió a la oral 65,4%, seguida de la respiratoria 26,6%. + De los 5.553 casos notificados, 16 (0,3%) fueron identificados con algún tipo de discapacidad.

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Respuestas basadas en la legislación y la jurisprudencia colombianas, con las fuentes citadas.

Tipo: Decreto

Estado: En Revisión

Nivel jerárquico: 7

Fuente auxiliar: No

Fundamento: Nivel derivado del tipo de norma (piramide-normativa.md).

Fuente de la vigencia: Vigencia NO verificada: la norma no figura en el Normograma del Ministerio de Salud (2012–2026). Consultado el 2026-10-22. Texto extraído del PDF oficial por OCR (Tesseract); revisar contra el original antes de citar.

Documento oficial: ver original

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