Artículo ANEXO (104/183)
La recuperación admite múltiples caminos (abstinencia, uso controlado con reducción de riesgos, intervenciones de reducción de daños) y requiere apoyos de largo plazo —incluidos servicios profesionales y redes de pares— para sostener los avances y prevenir recaídas. En el caso de los pueblos y comunidades étnicas, es fundamental avanzar en el fortalecimiento y articulación de la medicina tradicional y sus agentes, a los procesos de atención y tratamiento del consumo problemático de SPA con perspectiva intercultural; y, de igual manera, en la adecuación técnica y sociocultural de instrumentos, programas, estrategias y atenciones relacionadas con el consumo de SPA en esta población. Redes territoriales de dispositivos de bajo umbral. Existe evidencia que respalda la creación de redes territoriales de dispositivos de bajo umbral (DBU). (EMCDDA 2018, SAMHSA 2023, Lowenstein M 2023). La Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) en sus International Standards for the Treatment of Drug Use Disorders (UNODC 2020), recomienda la confirmación de redes escalonadas de servicios accesibles y culturalmente pertinentes como pilar de la respuesta pública en salud mental y uso de sustancias Diversas revisiones sistemáticas y estudios clínicos confirman que los dispositivos de bajo umbral (DBU) —dispositivos de salud de "puerta abierta”, unidades móviles y bridge clinics— constituyen puntos de entrada altamente efectivos al sistema de salud para personas con trastornos por uso de sustancias.(EMCDDA 2018, SAMHSA 2023, Lowenstein M 2023). En el plano operativo los diversos dispositivos de bajo umbral funcionan como puertas de contacto son los servicios de salud que permiten tamizar y diagnosticar precozmente, iniciar intervenciones basadas en evidencia sin barreras de acceso, estabilizar el consumo mediante seguimiento flexible y canalizar hacia servicios de mayor complejidad cuando el cuadro lo exige.