Por medio de la cual se adopta la Política Pública para la Prevención, Diagnóstico Temprano y Tratamiento Integral de la Endometriosis, se reglamentan las condiciones para la operatividad del Registro de Pacientes con Endometriosis y se reglamentan las condiciones, parámetros y disposiciones necesarias para el reconocimiento de la incapacidad laboral temporal o absoluta por endometriosis

Resolución · 2068 · 2025-10-06 · Jerarquía: nivel 8

Vigente
Articulado
Artículos 41–60 de 113

Artículo ANEXO (28/100)

En el 66% de las mujeres con endometriosis, el primer síntoma aparece antes de los 20 años (Smolarz, Szyłło, & Romanowicz, 2021). El tiempo entre la aparición del primer síntoma y el diagnóstico suele ser de 8 a 10 años (Smolarz, Szyłło, & Romanowicz, 2021). Acorde a reportes diferentes estudios y estimaciones, uno de cada diez menores experimenta dolor pélvico que impacta su escolaridad y desarrollo social (Gerancher, 2005). En personas adultas, la enfermedad se asocia con menor participación social, laboral y económica, progresión a dolor pélvico crónico, impacto negativo en la identidad e imagen corporal, deterioro en la calidad de vida, fatiga, depresión, ansiedad, infertilidad y otras comorbilidades asociadas (Simoens et al., 2012). El dolor durante las relaciones sexuales puede llevar a evitarlas, afectando la salud sexual de las personas con endometriosis y de sus parejas (World Health Organization, n.d.; Armour et al., 2022). El Departamento de Obstetricia and Ginecología de Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo, realizó un estudio descriptivo de prevalencia combinado con un estudio observacional transversal en el Hospital Israelita Albert Einstein, institución pública de atención primaria, determinó la prevalencia de endometriosis en mujeres seleccionadas sin detección previa de la condición, empleando ecografía pélvica y transvaginal. Este estudio representa el primero de su tipo en América Latina. Acorde al reporte del estudio se consideraron los datos de 1445 pacientes. De estas, 92 fueron diagnosticadas con endometriosis profunda, lo que resultó en una prevalencia del 6,4 % (IC del 95 %: 5,2-7,7) y del 34,2 % entre las mujeres con dolor pélvico (IC del 95 %: 28,8-40,1).

Artículo ANEXO (29/100)

Las mujeres con nódulos palpables en el fondo de saco posterior (0R = 3,58; IC del 95 %: 1,68-7,63; p = 0,001) o útero en retroversión (0R = 2,36; IC del 95 %: 1,28-4,37; p = 0,006) presentaron mayor probabilidad de presentar endometriosis. (Szylit et al, 2025). El Departamento de Ginecología y Sexología Clínica de Armenia, Quindío - Colombia realizó un estudio de prevalencia de disfunciones sexuales en las mujeres con endometriosis, en el periodo de investigación se atendieron 8947 mujeres en los servicios de consulta externa de las tres clínicas participantes, de las cuales 527 presentaron diagnóstico de endometriosis (prevalencia del 5,89%). Acorde a los reportes del estudio la prevalencia de disfunciones sexuales fue del 75,91%, caracterizando en primer lugar el dolor/dispareunia (75,91%), seguido de disminución del deseo sexual (56,93%), problemas de lubricación (54,01%), problemas de excitación (49,63%), disfunción orgásmica (42,33%) y problemas en la satisfacción sexual (32,84%). (Espitia-De la Hoz, 2024). Aunque la prevalencia real es incierta, se estima que la endometriosis afecta del 5% al 10% de las personas en edad fértil a nivel mundial (Zondervan, Becker, & Missmer, 2020). Hasta la fecha, hay pocos datos disponibles de la incidencia y prevalencia de endometriosis en Colombia. 2.1.1. Impacto económico y laboral Las implicaciones de salud pública y económicas de la endometriosis son significativas, ya que algunas personas experimentan dolor tan debilitante que no les permite estudiar o trabajar, o les reduce las horas laboradas (Singh et al., 2024).

Artículo ANEXO (30/100)

Aproximadamente el 40% de quienes tienen endometriosis reportan un deterioro en su desarrollo profesional, el 50% una disminución en su capacidad laboral y se estima que 1 de cada 10 ha perdido su empleo por esta causa (Nnoaham et al., 2011). En un análisis de la encuesta de salud de Estados Unidos, el 50% de las mujeres con endometriosis reportaron haber estado en cama en algún momento del último año debido a su condición, con un promedio de 17.8 días/cama por año. Este estudio también identificó un costo promedio anual de $16.573 dólares por paciente con endometriosis, frente a $4.733 por persona sin la enfermedad (Soliman et al., 2018). Se estima que el costo total de la endometriosis asciende a $69 mil millones de dólares al año, cifra comparable con enfermedades crónicas como la diabetes, la artritis reumatoide o la enfermedad de Crohn (Simoens et al., 2012). Un estudio prospectivo de Kelechi y Cols, demostró que el dolor pélvico y la severidad de la enfermedad son los mayores factores que contribuyen a la pérdida de productividad. Aunque la disminución en la efectividad en el trabajo (presentismo) es menos registrada que el ausentismo, representa el 60% de dicha pérdida. Los costos anuales por mujer empleada varían desde US$208 (Nigeria) hasta US$23.712 (Italia), superando ampliamente las estimaciones basadas solo en el ausentismo (Nnoaham et al., 2011). Se estima que las personas con endometriosis pierden unas 10 horas de trabajo semanales, principalmente por la reducción en su efectividad laboral (Vercellini, Viganò, Somigliana, & Fedele, 2014; Armour et al., 2019). En Estados Unidos, incurren en gastos médicos 63% más altos que el promedio de mujeres (US$760/mes vs. US$433) (Vercellini, Viganò, Somigliana, & Fedele, 2014).

Artículo ANEXO (31/100)

Además, dos tercios de los pacientes reciben al menos un procedimiento quirúrgico relacionado con la enfermedad durante el primer año tras el diagnóstico (Vercellini, Viganò, Somigliana, & Fedele, 2014; Fuldeore et al., 2011). En Australia, se estima que la endometriosis afecta a 1 de cada 9 mujeres, personas trans o no binarias asignadas femenino al nacer antes de los 44 años, con una prevalencia de 830.000 personas diagnosticadas y un costo anual de 9.6 billones de dólares australianos (~30.000 por persona). Este fue uno de los principales motivos para implementar el “Plan Nacional de Acción para Endometriosis” en 2018 (Armour et al., 2022). Los costos anuales incluyen hospitalizaciones (18%), cirugías (29%), medicamentos (10%), consultas externas y de urgencias (16%) y pruebas diagnósticas (19%). También deben considerarse los gastos “de bolsillo”, como transporte, tratamientos de fertilidad, medicinas no cubiertas o terapias complementarias como nutrición y cannabis medicinal. Esto deriva en ingresos disminuidos no solo por ausentismo y pérdida de oportunidades laborales, sino también por los altos costos asociados al tratamiento (Royal Australian and New Zealand College of Obstetricians and Gynaecologists, 2021; Crump, Suker, & White, 2024; Armour et al., 2022) Es relevante hacer mención que los datos reportados por Estados Unidos pueden ser valores de referencia para las proyecciones de la inversión en salud e impacto financiero de la atención integral de la endometriosis en Colombia, pero que, resultado de la implementación de la política, se deben realizar análisis e intervenciones ajustados al país y a los resultados obtenidos. 2.2.

Artículo ANEXO (32/100)

Definición del Problema Público Como resultado de los espacios de apropiación social del conocimiento y la revisión de literatura, así como las discusiones internas del equipo técnico de la política y a la luz de la Ley 2338 de 2023 se identificó el problema público de la siguiente manera: 2.3. Dimensiones de causalidad estructural La endometriosis es una enfermedad cuya principal expresión sintomática es el dolor menstrual de intensidad variable, que puede llegar a ser incapacitante, se asocia a un impacto importante en la fertilidad y tiene relaciones causales en los determinantes estructurales e intermedios que con frecuencia constituyen barreras para acceder a un diagnóstico y tratamiento oportunos. El árbol de problemas construido de manera participativa en el proceso de formulación de esta política identificó las causas que dan origen al problema público de la endometriosis, que son múltiples y que se expresan en tres niveles que se interrelacionan: 2.3.1. Causas socioculturales, vinculadas a normas de género, estigmas y formas de violencia simbólica. • Sistema patriarcal y androcentrista en la medicina que subestima los síntomas de la endometriosis. • Escasa producción de conocimiento científico y comunitario sobre endometriosis, debido a la ausencia de líneas de investigación priorizadas, recursos y sistematización de saberes. • Educación sexual y menstrual deficiente o inexistente, sin enfoque de derechos, ni perspectiva de curso de vida. • Normalización sociocultural del dolor menstrual, que genera barreras simbólicas y epistemológicas para su atención. • Desigualdades estructurales en el mercado laboral y seguridad social, que afectan el ejercicio de derechos de las personas con endometriosis. 2.3.2.

Artículo ANEXO (33/100)

Causas en la atención en salud, asociadas a deficiencias clínicas, diagnósticas y terapéuticas. • Insuficiente formación del talento humano en endometriosis, salud menstrual y dolor crónico. • Distribución territorial desigual del talento humano con capacidades clínicas para el abordaje de la endometriosis. • Ausencia de rutas de atención clínica unificadas para diagnóstico temprano y tratamiento oportuno de la enfermedad. • Subregistro en los sistemas de información en salud, lo que impide dimensionar su prevalencia y afecta la asignación de recursos. • Falta de articulación entre los sectores salud, educación, ciencia y trabajo, lo que fragmenta la respuesta institucional. • Ausencia de mecanismos efectivos de participación de personas con endometriosis en las decisiones que les afectan. 2.3.3. Causas institucionales, que reflejan la falta de capacidad para garantizar atención integral, registro, investigación y políticas públicas efectivas. • Retrasos en los diagnósticos, con un promedio de 8 a 12 años para el reconocimiento clínico de la enfermedad. • Derivación médica errónea o dispersa, por desconocimiento clínico en el nivel primario de atención. • Falta de estrategias de difusión masivas pedagógicas y comunitarias sobre la exigibilidad del derecho a la salud y en particular a la salud menstrual. • Falta de garantías para la inclusión laboral y educativa de las personas con endometriosis. Este enfoque metodológico se fundamenta en los principios de transparencia, participación, intersectorialidad, enfoque diferencial y uso de evidencia, en línea con las mejores prácticas en formulación de políticas públicas de salud.

Artículo ANEXO (34/100)

Posterior al análisis se considera que las barreras de acceso a servicios de salud de las personas con endometriosis están relacionadas con tres dimensiones de causalidad estructural así: • Dimensión social y cultural: la normalización del dolor menstrual, la escasa educación menstrual con enfoque de derechos y el estigma de género que lleva a subestimar las enfermedades y alteraciones del ciclo menstrual de mujeres y personas con capacidad de menstruar. • Dimensión clínica: Deficiencias y falta de actualización en los programas curriculares de formación del talento humano en salud, que dan como resultado una atención centrada en síntomas aislados, y no en la historia clínica completa; fallas en la capacidad para realizar un abordaje no sólo sintomático sino experiencial en mujeres y personas con capacidad de menstruar con dolor crónico, sesgos en la percepción del dolor y su correlación con la salud mental y la persistencia de modelos biomédicos centrados en la capacidad reproductiva. • Dimensión institucional: Falta de actualización e implementación de guías clínicas y protocolos de manejo específicos, falta de datos estadísticos, epidemiológicos y análisis e investigación de la enfermedad, desarticulación entre sectores y débil participación de organizaciones de pacientes y comunidades en la construcción de políticas. Estas dimensiones interactúan entre sí y generan efectos acumulativos que perpetúan la experiencia de exclusión en el sistema de salud, económica, educativa y emocional para quienes viven con esta enfermedad. Se trata de un problema de salud pública que requiere un abordaje integral, intersectorial y basado en evidencia, no solo por su alta prevalencia, sino por la magnitud del impacto en el curso de la vida de millones de mujeres y personas con capacidad de menstruar en Colombia. Este análisis refuerza los principios de integralidad, progresividad y participación, que deben guiar toda política pública orientada a la justicia social y sanitaria.

Artículo ANEXO (35/100)

Esta política no solo responde a un problema clínico, sino que se constituye en un instrumento para transformar las condiciones estructurales que buscan mejorar la salud menstrual, garantizando que las mujeres y personas con capacidad de menstruar en Colombia vivan con dignidad, salud y reconocimiento. 2.4. Análisis de las barreras Las causas mediante las cuales se identificó el problema público tienen respaldo en análisis provenientes de la literatura científica, testimonios de pacientes, y experiencias recogidas en espacios participativos con organizaciones sociales. Su propósito es identificar las barreras estructurales, socioculturales, clínicas e institucionales que enfrentan las mujeres y personas con capacidad de menstruar con endometriosis en Colombia, desde una perspectiva interseccional, de género y de curso de vida. Estos análisis permiten comprender cómo la enfermedad no solo compromete la salud física, sino también la emocional, económica y de derechos de quienes la padecen. En este sentido, apuntan a fortalecer la comprensión del problema y orientar la formulación de acciones estratégicas coherentes, participativas y sostenibles en el marco de una política pública nacional. Los hallazgos aquí expuestos se sustentan en autores como Aránguez Sánchez (2018), Valls-Llobet et al. (2008), Flores-Caldera et al. (2025), Bulletti et al. (2020), entre otros. Su incorporación en este análisis permite profundizar en la dimensión emocional, simbólica y política del dolor menstrual y sus impactos, lo que resulta crucial para el diseño de la presente política pública. Producto de esta revisión se visibiliza una serie de barreras estructurales, que afectan profundamente la vida de mujeres y personas con capacidad de menstruar, como lo consolida la siguiente gráfica: A continuación, se hace una breve explicación de cada una de ellas: Retraso diagnóstico. Se ha identificado que los abordajes clínicos fragmentados y no centrados en las pacientes pueden ocasionar retrasos en el diagnóstico con periodos de tiempo que pueden extenderse hasta diez años.

Artículo ANEXO (36/100)

Este retraso se debe a la falta de formación específica en endometriosis u otras patologías asociadas y a la normalización del dolor menstrual como experiencia “natural”. Como advierte Aránguez Sánchez (2018), “el tópico de que el dolor menstrual es normal y la desconfianza sistemática hacia la palabra de las mujeres son causas de esta situación” (p. 15). Esta lógica estructural silencia las experiencias de las pacientes y puede contribuir a la aparición de trastornos emocionales como ansiedad, depresión o baja autoestima (Valls-Llobet et al., 2008, p. 279). Muchas personas terminan interiorizando la idea de que su dolor es exagerado, impidiendo que busquen atención médica oportuna. Esta invisibilización tiene implicaciones para la formulación de esta política pública. La normalización del dolor menstrual como síntoma clínico válido impide que los sistemas de salud prioricen el desarrollo de rutas diagnósticas eficaces y estrategias de atención con enfoque diferencial y contribuye al subregistro de casos. Aislamiento y exclusión social. En los espacios de apropiación social se hizo evidente que, además de la vulneración de derechos en salud, educación o trabajo, las personas con endometriosis enfrentan formas profundas de aislamiento y exclusión, especialmente cuando no pueden cumplir con los roles sociales que se espera de ellas como madres, trabajadoras, estudiantes o cuidadoras. Barreras de la atención en salud. se identificaron patrones de invalidación médica que han sido corroborados por publicaciones recientes. En un estudio realizado por Flores-Caldera et al. (2025), pacientes de 20 países reportaron frases como: “Los médicos lo toman como si fuera algo normal” y “Estamos sin respuesta, perdidas en la nada” (p. 225), reflejando una práctica institucional que deslegitima el dolor y posterga su atención. Además, como señalan Bulletti et al. (2020), “el dolor en la endometriosis no siempre se correlaciona con el grado de las lesiones anatómicas visibles.

Artículo ANEXO (37/100)

Muchas pacientes con mínima afectación tienen un dolor incapacitante, lo que ha llevado a la subestimación clínica de sus síntomas” (p. 3). Este desacoplamiento entre la sintomatología y las pruebas objetivas excluye las experiencias subjetivas como evidencia válida y afecta la atención de calidad. Desde una perspectiva de política pública, estas fallas tienen consecuencias directas sobre la planificación de la atención en salud. Se busca diseñar una ruta de atención que responda a las necesidades de las personas con endometriosis e impacte directamente en la adherencia a los tratamientos, la confianza en el sistema y la capacidad de las mujeres y personas con capacidad de menstruar para reconocer y gestionar sus derechos en el sistema de salud. Ausencia de Guías Clínicas y protocolos específicos. se considera necesario contemplar la necesidad de establecer protocolos y guías de manejo con criterios diagnósticos clínicos, imagenológicos y complementarios basados en evidencia y definir el acceso a las intervenciones diagnósticas y terapéuticas de manera oportuna, con el fin de resolver los síntomas y complicaciones asociadas y minimizar el impacto en la calidad de vida de las personas con endometriosis. En ese sentido, representantes de instituciones participantes en los espacios de apropiación social, identificaron como una causa estructural del subdiagnóstico, la ausencia de contenidos relacionados con salud menstrual, dolor crónico y endometriosis en los currículos de formación médica. También mencionaron la falta de articulación entre docencia y servicio. Falta de acceso a fuentes de información confiables, las deficiencias en el desarrollo de estrategias de comunicación desde el talento humano en salud y la falta de intervenciones y programas de educación a la comunidad en endometriosis. Se reconoce que muchas personas acceden a buscadores de internet y redes sociales indagando por una claridad o correlación diagnóstica, a medios que no son los adecuados para este fin.

Artículo ANEXO (38/100)

Una participante del estudio expresó: “Gracias a internet supe como auto diagnosticarme”, mientras otras señalaron: “La información es superficial y repetitiva” (Flores- Caldera et al., 2025, p. 225). El exceso de información digital sin contexto, genera angustia y expone a tratamientos inseguros. Barreras económicas. El estudio de Flores-Caldera et al. (2025) recoge testimonios como: “Los tratamientos nos dejan en una mala situación financiera” y “Ha sido un verdadero sacrificio, una y otra vez” (p. 225). En algunos casos, las pacientes reportan haber pasado por más de 10 cirugías, sin lograr estabilidad clínica. Esta precariedad se acentúa en poblaciones rurales, afrodescendientes, indígenas y LBTIQ+, donde el acceso al diagnóstico y tratamiento es aún más limitado, lo que sugiere una subestimación de la prevalencia real en estos grupos. El aumento del gasto de bolsillo secundaria a la falta de acceso debe ser tenida en cuenta para la toma de decisiones. Ausencia de campañas de salud menstrual basadas en evidencia, culturalmente adecuadas y dirigidas a distintos grupos etarios. Circunstancia que genera un entorno propicio para la desinformación. Invertir en educación menstrual comunitaria, formación médica especializada y campañas masivas de comunicación se planteó como una estrategia clave para contrarrestar el diagnóstico tardío y promover una cultura de cuidado que reconozca la salud menstrual como un marcador del estado de bienestar de las mujeres y personas con capacidad de menstruar. Pérdida del empleo o de la capacidad laboral. Se encontraron múltiples escenarios en los que las personas manifestaron haber perdido sus empleos o abandonado sus estudios debido a la incapacidad para sostener ritmos de trabajo o formación continua. La falta de ajustes razonables en entornos laborales y educativos, acordes con la situación de salud, se traduce en despidos injustificados, imposibilidad de reincorporación, o renuncias forzadas para priorizar la salud.

Artículo ANEXO (39/100)

Este deterioro económico y ocupacional perpetúa ciclos de pobreza, dependencia y vulnerabilidad, afectando especialmente a mujeres cabeza de hogar. Fragmentación en la prestación de servicios. Desarticulación entre la atención primaria y la atención secundaria especializada y los centros de referencia. Esta fragmentación impide garantizar continuidad del cuidado y acceso efectivo a diagnósticos certero. Ausencia de un registro de pacientes. Esta se considera una barrera crítica, dado que impide cuantificar de forma objetiva la magnitud del problema, evaluar la efectividad de las políticas existentes y asignar recursos basados en evidencia. Limitada producción de investigación científica local y regional. así como la falta de inclusión de las poblaciones más vulnerables en los estudios clínicos y epidemiológicos sobre endometriosis, agrava este panorama. Como plantean Bulletti et al. (2020), “los enfoques biomédicos actuales tienden a focalizarse en la supresión hormonal o en la extirpación quirúrgica, ignorando las necesidades emocionales, reproductivas y funcionales de las pacientes” (p. 4), perpetuando un sesgo reduccionista que margina las perspectivas integrales, de género y psicosociales. La falta de líneas de investigación priorizadas en salud menstrual y dolor crónico, así como la escasa articulación entre ciencia, salud pública y políticas de equidad, profundizan esta desconexión estructural. En conclusión, el análisis estructural de las barreras muestra que las causas socioculturales, biomédicas e institucionales se entrelazan y refuerzan mutuamente, perpetuando el impacto y la exclusión de millones de mujeres y personas menstruantes. Para avanzar hacia la justicia menstrual y reproductiva, se requiere voluntad política, redistribución de recursos y una transformación cultural profunda. 2.5. Fundamento y alcance de la política pública sobre endometriosis y estabilidad laboral La presente política pública se fundamenta y articula directamente con los mandatos de la Sentencia T-448 de 2023 de la Corte Constitucional.

Artículo ANEXO (40/100)

Esta sentencia es un hito crucial en el reconocimiento de los derechos laborales de las mujeres y personas con capacidad de menstruar diagnosticadas con endometriosis y otras enfermedades que generan debilidad manifiesta. En acatamiento a esta decisión judicial, la política establece un marco de acción claro para que empleadores, sindicatos y organizaciones del mundo del trabajo garanticen la estabilidad laboral reforzada, para ello la política proporcionará a través del plan de acción y bajo los lineamientos del Ministerio del trabajo, una guía práctica y robusta para empleadores y trabajadores, asegurando que la estabilidad laboral reforzada sea una realidad tangible y efectiva para mujeres y personas con capacidad de menstruar con endometriosis o presunción del diagnóstico. Esto implica la implementación de ajustes razonables y adaptaciones laborales necesarias, así como la promoción de ambientes de trabajo libres de discriminación, asegurando el pleno ejercicio de los derechos constitucionales a la salud, el trabajo digno y la no discriminación, visibilizando y abordando las realidades específicas que enfrentan las personas afectadas por estas condiciones en el ámbito laboral colombiano. El análisis de la Corte Constitucional reconoce que la endometriosis no es simplemente una condición médica; es un factor que puede minar la estabilidad laboral de las mujeres, afectando su desempeño, generando ausentismo y, en casos graves, llevando a la discriminación o al despido. Al aplicar la estabilidad laboral reforzada, buscamos proteger a las trabajadoras que, debido a su salud, se encuentran en una situación de vulnerabilidad, garantizando que no sean despedidas o discriminadas por razones relacionadas con su condición. La humanización de este proceso implica reconocer el dolor, las limitaciones y los desafíos a las que se enfrentan, promoviendo la empatía y un entorno laboral que valore su bienestar integral.

Artículo ANEXO (41/100)

Como garantía de la estabilidad laboral reforzada, se busca integrar las herramientas que ofrece la normativa vigente de trabajo en casa, Ley 2088 de 2021 al regular el trabajo en casa; esta ley se convierte en un instrumento clave para generar espacios laborales seguros y protectores. Su alcance no solo beneficia a las mujeres diagnosticadas con endometriosis o presunción diagnóstica, sino que extiende su amparo a las personas no menstruantes con diagnósticos de enfermedades hormonales, al facilitar modalidades de trabajo que se adaptan a las necesidades de salud, la política garantiza que las personas con endometriosis puedan mantener su vínculo laboral, acceder a ajustes razonables y ver garantizada su permanencia en el empleo, promoviendo así su bienestar y dignidad en el ámbito profesional. Además, incorpora las disposiciones pertinentes de la Ley 2466 de 2025 (Reforma Laboral), la cual, al fortalecer la estabilidad y sostenibilidad del empleo, bienestar integral, promover la inclusión en condiciones de igualdad y no discriminación, y brindar un marco ampliado para asegurar el trabajo digno y la protección efectiva de los derechos de las personas con endometriosis en el ámbito laboral, particularmente en lo previsto en el artículo 15, que define las obligaciones especiales del empleador y dentro de las cuales garantiza la asistencia a recibir la prestación de servicios de salud. 3. FORMULACIÓN 3.1. Objetivos 3.1.1. Objetivo general Garantizar los derechos de las personas con endometriosis mediante el reconocimiento, la visibilización y las atenciones integrales con acciones intersectoriales y transectoriales que mejoren la calidad de vida y promuevan el bienestar físico, emocional y social de esta población. 3.1.2.

Artículo ANEXO (42/100)

Objetivos específicos • Fortalecer el acceso a las intervenciones de promoción, diagnóstico oportuno, tratamiento y seguimiento de la endometriosis mediante la implementación de la ruta de atención. • Establecer alianzas para que se fortalezca la investigación, el desarrollo y la innovación en el diagnóstico, tratamiento y análisis de datos de la endometriosis para contribuir al conocimiento de la enfermedad. • Establecer estrategias intersectoriales para la sensibilización sobre la endometriosis a través de información, educación y comunicación dirigidas a pacientes, talento humano en salud y la comunidad. • Mejorar la respuesta institucional para la disminución de las barreras, que permita el fortalecimiento de los entornos laboral, educativo, familiar y comunitario como factores protectores para las personas con endometriosis. • Incentivar la inclusión de los temas relacionados con la salud menstrual y la endometriosis en los espacios de participación comunitaria, para la trasformación de los imaginarios colectivos sobre la enfermedad. • Promover la articulación transectorial e intersectorial para que en el marco de sus competencias los actores del SGSSS y los corresponsables de la política pública contribuyan a la implementación de la misma a nivel territorial. 3.2. Ejes Estratégicos Tabla 4 Ejes Estratégicos de la Política Pública Fortalecimiento del sistema Reforzar las capacidades del sistema de de salud para la atención salud para la oferta de una atención integral de la endometriosis integral, centrada en la mujer o persona afectada por endometriosis a través de la implementación de la Ruta de Atención Integral de la Endometriosis. Investigación, desarrollo e Fomentar la investigación y promover innovación en endometriosis que los individuos, instituciones y las sociedades científicas generen nuevos conocimientos científicos y avances tecnológicos acerca de la endometriosis, incluyendo aspectos biológicos, diagnósticos, terapéuticos y pronósticos entre otros.

Artículo ANEXO (43/100)

Sensibilización, educación y Gestionar el desarrollo de campañas de comunicación sobre la concienciación pública para educar a la endometriosis población en general, a los profesionales de la salud y a los responsables políticos sobre la endometriosis, su prevalencia, síntomas y el impacto de las personas afectadas. Lo anterior incluye estrategias de comunicación efectivas y accesibles. Se recomienda la inclusión de los siguientes temas: • Vivir con endometriosis • Fertilidad, embarazo y endometriosis • Concientización y empoderamiento • Salud y bienestar de las mujeres Visibilizar la discapacidad invisible Solidaridad y apoyo entre mujeres • Defensa y activismo en torno a la salud de las mujeres. • Sexualidad y endometriosis. • Salud mental y endometriosis. Factores protectores de las Garantizar y proteger el ejercicio de los personas con endometriosis derechos de las mujeres y personas afectadas por endometriosis, en los diferentes entornos incluyendo los derechos laborales Movilización social y Fortalecer los procesos de integración participación comunitaria comunitaria que participan de forma activa en la socialización, implementación y seguimiento de la política. Fortalecer las redes comunitarias y de cuidado en el marco del sistema general de seguridad social, así como aportar en la gestión de las acciones de educación comunitaria.

Artículo ANEXO (44/100)

Gobernanza para la incidencia en Dirigir y Coordinar las acciones de territorio rectoría del Ministerio de Salud y Protección Social en articulación con los diferentes órganos de dirección de forma transectorial e intersectorial que garanticen la implementación de la política pública de endometriosis en los procesos de difusión, adopción, ejecución, seguimiento y evaluación (Decreto 0858 de 2025) Las entidades territoriales del orden departamental y municipal y distrital liderarán en sus territorios los procesos de difusión, adopción, ejecución, seguimiento y evaluación garantizando la participación de todos los actores del SGSSS en el marco de sus competencias y garantizando la participación de la población general, población vulnerable y colectivos de asociaciones de pacientes sin discriminación. Adicionalmente, realizar la gestión territorial integral de la red de prestadores que garantice la implementación de la ruta de atención adaptada a las características de su territorio. Fuente: Elaboración propia 4. RUTA DE ATENCIÓN INTEGRAL EN SALUD PARA LA ENDOMETRIOSIS 4.1. Objeto La Ley 2338 de 2023 tiene como objeto establecer los principios, contenidos y disposiciones de la Política Pública de prevención, acceso completo a la detección, diagnóstico temprano, estudios, control, tratamiento y terapias necesarias para el abordaje integral de la endometriosis y garantizar el derecho a la salud de las personas con diagnóstico o presunción diagnostica de endometriosis, así como la concientización de la población. La integralidad de la atención en salud constituye uno de los elementos esenciales del derecho fundamental a la salud, por lo tanto, se requiere el desarrollo de acciones coordinadas que incidan en los resultados en salud de las personas con capacidad de menstruar en general y de las que sufren de endometriosis en particular.

Artículo ANEXO (45/100)

Los diferentes niveles de gestión y de atención de la salud deben avanzar de manera consensuada y articulada de acuerdo con sus competencias para implementar de manera efectiva acciones que modifiquen los determinantes en salud de manera positiva y garantizar el derecho a la salud y el más alto nivel de bienestar. La Ruta de Atención integral para la endometriosis debe constituirse en una herramienta operativa de cumplimiento ineludible en todo el territorio nacional, que dé cuenta de las responsabilidades de los actores en la garantía de las acciones de promoción de la salud, identificación de factores de riesgo, identificación temprana, diagnóstico y tratamiento oportunos y seguimiento a las personas con endometriosis. Adicionalmente, debe incluir acciones en el entorno comunitario y educativo que apoyen la trasformación social de los temas relacionados con la salud menstrual, generando una cultura equitativa y de cuidado para las personas, familias y comunidades que les permita alcanzar una vida saludable.

Artículo ANEXO (46/100)

Para su implementación deben ser tenidas en cuenta las siguientes consideraciones: • Reconocer a las personas con capacidad de menstruar en general y las personas con diagnóstico presuntivo o confirmado de endometriosis en particular, como sujetos de las atenciones de la presente ruta, en el reconocimiento de la manera como los determinantes afectan la equidad en el acceso a la salud y en el marco de las garantías de derechos encaminados a la protección de la salud y el bienestar. • Reconocer la endometriosis como una enfermedad crónica progresiva y debilitante, que puede disminuir la calidad de vida debido al dolor intenso de quienes la padecen, teniendo en cuenta lo dispuesto por la Ley 2338 de 2023. • Organizar las intervenciones necesarias para la integralidad de la gestión y la atención bajo la lógica del modelo de atención en salud vigente, centrado en las personas, garantizando la continuidad de la atención sin barreras ni fragmentaciones y teniendo en cuenta los determinantes territoriales, culturales y étnicos. • Respetar los enfoques definidos en esta política pública, para garantizar una respuesta institucional transformadora que contribuya a la atención integral de la endometriosis. 4.2. Gestión Integral de la Ruta Para lograr la implementación efectiva de la Ruta Integral de atención para la endometriosis deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos específicos de la gestión: • Establecimiento de acuerdos intersectoriales para generar complementariedad entre la oferta de otros sectores con la del sector salud, de acuerdo con las competencias, que permita trabajar integralmente, ganar efectividad y evitar duplicidad.

Artículo ANEXO (47/100)

Así mismo, implica la gestión intersectorial para el desarrollo de las intervenciones individuales y colectivas en los diferentes entornos, que propendan, por ejemplo, por acciones afirmativas de las personas con capacidad de menstruar en el entorno laboral. • Generación de acuerdos entre los actores del SGSSS para la implementación de los procedimientos contemplados en la Ruta de Atención de Endometriosis. • Gestión de la disponibilidad, suficiencia y completitud de las redes integrales e integradas territoriales (RIITS) para la prestación de servicios y garantizar la entrega de los procedimientos individuales contemplados en la Ruta de Atención de Endometriosis de forma accesible, con calidad y sin fragmentar los servicios teniendo en cuenta las disposiciones normativas vigentes. • Generación de acuerdos para complementariedad de la atención por los diferentes planes de beneficios. Así, las intervenciones individuales (valoración integral; detección temprana; protección específica, diagnóstico, tratamiento y educación para la salud), están cubiertas por el plan de beneficios con cargo a la UPC (PB-UPC) y las intervenciones colectivas (educación para la salud; información en salud; fortalecimiento de redes sociales y comunitarias; canalización; jornadas de salud y caracterización social y ambiental) están a cargo del Plan de Salud Pública de Intervenciones Colectivas (PSPIC).

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Respuestas basadas en la legislación y la jurisprudencia colombianas, con las fuentes citadas.

Tipo: Resolución

Estado: Vigente

Nivel jerárquico: 8

Fuente auxiliar: No

Fundamento: CP art. 189-11 y 208; Ley 489/1998 arts. 59 y 61; Sentencia C-1005/2008 (harness/ai/instructions/piramide-normativa.md).

Fuente de la vigencia: Vigencia según el Normograma del Ministerio de Salud (valor de la fuente: «Vigente»; normograma-msps-2025.zip · hoja RESOLUCIONES · fila 57), consultado el 2026-10-22. Texto extraído del PDF oficial por pdftotext; revisar contra el original antes de citar.

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