Artículo ANEXO (8/100)
La política, como instrumento, espera aunar esfuerzos al avance que ya viene realizando la Organización Mundial de la Salud (OMS) organismo que reconoce cada vez con mayor claridad, que existen diferencias sistemáticas en la salud de mujeres y hombres, desigualdades que no derivan exclusivamente de factores biológicos, sino que como en el caso de la endometriosis, están vinculadas a la posición desigual que ambos géneros ocupan en la sociedad. Esto explica el contexto histórico de la endometriosis, en el cual pese a ser una enfermedad crónica e incapacitante, ha sido desatendida por diferentes factores como la dificultad para diferenciar la menstruación normal de la patológica, las deficiencias en la educación a las personas sobre el autocuidado, el estigma menstrual y la normalización del dolor menstrual; adicionalmente, los programas de formación del talento humano en salud no han incluido las competencias técnicas, afectivas y de comunicación actualizadas y necesarias para reconocer la variabilidad en la presentación de los síntomas y la superposición con otras condiciones, dando lugar a derivaciones tardías a servicios especializados y retrasos diagnósticos que, de acuerdo a lo publicado, tienen un promedio de más o menos 11 años (Davenport S, Smith D, Green DJ. 2023).