Por la cual se adoptan los lineamientos técnicos y operativos para la atención integral en salud de los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o bajo peso al nacer, incluyendo las atenciones para el seguimiento ambulatorio en Programas Madre Canguro

Resolución · 1812 · Jerarquía: nivel 8

En Revisión
Articulado
Artículos 81–100 de 253

Artículo ANEXO (73/245)

Esta sección aborda los aspectos específicos y prioritarios para el recién nacido pretérmino o de bajo peso al nacer que deben ser garantizados. 3.3.1 Objetivos 0 Estabilizar y mantener las funciones vitales del recién nacido pretérmino o con bajo peso al nacer mediante intervenciones basadas en la evidencia científica. 9 Identificar, prevenir y tratar oportunamente las complicaciones propias de la prematurez y el bajo peso al nacer: dificultad respiratoria, apnea, hipotermia, hipoglucemia, enterocolitis necrotizante, retinopatía, displasia broncopulmonar y sepsis neonatal. Promover el crecimiento adecuado y el neurodesarrollo mediante un entorno de cuidado centrado en el desarrollo y en la familia, con implementación progresiva del Método Madre Canguro con el objetivo de cero separación. Promover y sostener la lactancia materna como estrategia fundamental de nutrición, protección inmunológica y vínculo afectivo. e Fortalecer las capacidades de las madres, padres y cuidadores para el cuidado en el hogar y garantizar la continuidad del cuidado tras el egreso hospitalario. 3.3.2 Talento humano Se mantienen los requerimientos de talento humano definidos en la normativa de habilitación vigente para los servicios de cuidado básico, intermedio e intensivo neonatal. La atención del recién nacido pretérmino o con bajo peso al nacer debe ser realizada por un equipo interdisciplinario coordinado, bajo el liderazgo del profesional de la medicina especialista en neonatología o pediatría. El equipo incluye profesional de enfermería con entrenamiento en cuidado neonatal, auxiliar de enfermería, profesional en nutrición, profesional en trabajo social, profesional en psicología, profesional en fisioterapia, profesional en terapia respiratoria y profesional en fonogía, así como profesional en oftalmología para la valoración y tratamiento de la retinopatía de la prematuridad.

Artículo ANEXO (74/245)

En los servicios donde no sea posible contar con todos los profesionales de manera permanente, se recomienda garantizar su disponibilidad a través de la modalidad de telemedicina, interconsulta o articulación en red con servicios de mayor complejidad, en cumplimiento de los estándares de habilitación vigentes. 3.3.3 Atenciones incluidas Los contenidos generales del cuidado del recién nacido durante las primeras veinticuatro horas de vida se encuentran definidos en la Resolución 3280 de 2018, a la cual se remite este lineamiento. Asimismo, los aspectos relacionados con la termorregulación activa y la reanimación neonatal fueron abordados en el apartado 4.2 de atención en el servicio para la atención del parto del presente documento. • Atención para la promoción y el cuidado de la salud • Atención de las complicaciones 9 Participación y apoyo de la familia 3.3.4 Descripción de las atenciones incluidas 3.3.4.1 Atención para la promoción y el cuidado de la salud RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 de 0 6 ACO 202$ HOJA N° 35 rfA rprí'p0/1 n2.WnRen0-IUCÍÓn: ^°r Se a^optsn los lir>eamientos técnicos y operativos para la atención integral en salud «nn,m nacidoi,, ninas y niños con antecedente de prematurez o bajo peso al nacer, incluyendo las atenciones para el seguimiento ambulatorio en Programas Madre Canguro." p La atención para la promoción y el cuidado de la salud del recién nacido pretérmino o con bajo peso al nacer en los servicios de cuidado básico, intermedio e intensivo neonatal, abarca un conjunto de intervenciones que, en su mayoría, se desarrollan a lo largo de los diferentes momentos de las atenciones y cuidados abordados en profundidad en los otros apartados correspondientes del lineamiento.

Artículo ANEXO (75/245)

En esta sección se abordan específicamente las otras intervenciones que cuentan con evidencia suficiente para ser recomendadas como parte de las intervenciones para el recién nacido pretérmino o con bajo peso al nacer. a. Implementación progresiva del MMC19’20 El MMC es una intervención de eficacia demostrada para reducir la mortalidad, la hipotermia, la infección nosocomial y mejorar el neurodesarrollo en recién nacidos pretérmino o con bajo peso al nacer. Su implementación debe iniciarse tan pronto como sea posible tras el nacimiento, reconociendo que la posición canguro contribuye activamente al proceso de estabilización fisiológica del neonato. En coherencia con las recomendaciones de la OMS, la estabilidad clinica no debe entenderse como un requisito absoluto ni estático para su inicio, y puede llevarse a cabo en presencia de soporte ventilatorio invasivo y no invasivo, accesos vasculares o dispositivos de monitorización, siempre que existan condiciones institucionales adecuadas y personal entrenado. Las únicas excepciones son los recién nacidos que no logran respiración espontánea tras la reanimación, aquellos en estado de shock hemodinámico inestable, y quienes se encuentran en proceso de instauración de ventilación mecánica invasiva. • Posición canguro: se realiza ubicando al recién nacido en posición vertical sobre el tórax desnudo de la madre o el padre, pecho a pecho, con la cabeza en ligera extensión para mantener la vía aérea permeable, asegurado con una faja o envoltura adecuada. Durante la posición canguro se vigilarán de manera continua la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la saturación de oxígeno, la coloración, el tono y la temperatura del neonato.

Artículo ANEXO (76/245)

Los procedimientos de rutina —como la profilaxis con vitamina K, el examen clínico inicial y el apoyo al inicio de la lactancia— pueden realizarse sin retirar al bebé de la posición canguro. • Duracipn de la posición canguro: La duración del contacto debe progresar gradualmente hasta alcanzar el mayor número de horas diarias posible, con participación activa del padre y otros cuidadores cuando la madre no esté disponible. El objetivo es mantener la posición canguro durante las 24 horas del día: no obstante, en recién nacidos muy frágiles o recientemente estabilizados se recomienda iniciar de forma intermitente, con sesiones de mínimo 2 horas, alternando con períodos en incubadora. Esta modalidad intermitente se emplea especialmente para fortalecer el vínculo madre-hijo y la lactancia materna, y puede considerarse como la etapa inicial de adaptación a la posición canguro en la UCIN cuando el neonato no se encuentra estable de manera permanente o cuando el estado de salud de la madre no le permite aún cargarlo. El traslado desde la incubadora hasta la posición canguro y de regreso debe seguir una rutina estandarizada, ajustada a las necesidades de cada bebé, y el profesional de la medicina especialista en pediatría debe registrar formalmente en la historia clínica el inicio de la posición canguro. • Participación de la familia: Durante la posición canguro se promoverá activamente la lactancia materna y la extracción de leche materna como estrategia de nutrición y vínculo. La madre es, por lo general, la cuidadora principal; sin embargo, si por motivos de salud o disponibilidad no puede asumir temporalmente este rol, el padre, abuelos u otros miembros de la red de apoyo designados pueden ofrecer la posición canguro de forma segura, bajo orientación del equipo de salud.

Artículo ANEXO (77/245)

Este enfoque reconoce la diversidad familiar y promueve la corresponsabilidad en el cuidado, fortaleciendo el vínculo afectivo y la confianza de todos los cuidadores en torno al recién nacido. • Condiciones institucionales: Para la implementación del MMC en los servicios de cuidado básico, intermedio e intensivo neonatal se recomiendan las siguientes condiciones institucionales específicas: personal de enfermería con experiencia en la técnica y en el monitoreo durante la posición canguro, espacios físicos adecuados con sillas reclinadles o camas para madres o padres dentro de la servicio, y una cultura institucional que reconozca a las madres y padres como cuidadores principales y no como visitantes. Los RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE 0 6 AGO 2026 HOJA N° 36 servicios de cuidado básico, intermedio e intensivo neonatal deben avanzar de manera progresiva para garantizar las adecuaciones necesarias para incorporar modelos de atención abiertos a las madres y padres las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en coherencia con las recomendaciones internacionales vigentes y con lo establecido en la Ley 2433 de 2024. b. Manejo del soporte nutricional La protección, promoción y apoyo de la lactancia materna constituyen un componente fundamental de la atención integral del recién nacido pretérmino o con bajo peso al nacer.

Artículo ANEXO (78/245)

Todas las instituciones y los profesionales de salud deberán cumplir la normatividad nacional vigente sobre lactancia materna y regulación de sucedáneos de la leche materna, e implementar estrategias que favorezcan su inicio temprano, mantenimiento y sostenibilidad, incluyendo la asesoría integra! en lactancia materna, incluida la estrategia de Bancos de Leche Humana, de conformidad con la normatividad nacional vigente y las capacidades de la institución. De acuerdo con la OMS, la primera opción de alimentación es la leche de la propia madre, seguida de la leche humana donada pasteurizada y, como última alternativa, la fórmula para pretérmino. Las necesidades nutricionales del recién nacido pretérmino o con bajo peso al nacer deben individualizarse según la edad gestacional, el peso al nacer, la presencia de restricción del crecimiento intrauterino, las condiciones clínicas asociadas y las complicaciones propias de la transición a la vida extrauterina. La estrategia nutricional debe definirse con base en el período posnatal en que se encuentra el neonato, reconociéndose tres periodos clínicos diferenciados 8: e Periodo de transición (primera semana de vida): caracterizado por la inestabilidad fisiológica del neonato, puede requerir soporte nutricional parenteral total, o parcial, con introducción progresiva y discreta de nutrición enteral mínima. El objetivo en esta fase es mantener un aporte adecuado de nutrientes que prevenga el catabolismo, sin comprometer la estabilidad hemodinámica y respiratoria del paciente. 9 Período de crecimiento estable (desde la conclusión de la transición hasta el término corregido): en esta etapa la alimentación es predominantemente enteral u oral, y la meta nutricional es aproximar, en la medida de lo posible, la velocidad de crecimiento esperada para la edad gestacional equivalente ¡n útero. Se busca replicar la ganancia ponderal, el crecimiento en longitud y el perímetro cefálico que el neonato habría alcanzado de continuar su desarrollo intrauterino.

Artículo ANEXO (79/245)

Período posegreso (desde el término corregido hasta los dos años de edad corregida): comprende el seguimiento nutricional ambulatorio especializado en un PMC, orientado a consolidar el crecimiento, prevenir y manejar déficits acumulados, apoyar la lactancia materna exclusiva o complementada según las condiciones clínicas del niñp(a), e introducir la alimentación complementaría en el momento oportuno y con las adaptaciones necesarias para esta población. La posición canguro favorece el establecimiento y mantenimiento de la lactancia materna, facilita la extracción y transferencia de leche y promueve la alimentación al seno; por ello, deberá iniciarse desde el nacimiento tan pronto como las condiciones clínicas del recién nacido y de la madre lo permitan. a. Definición de la via de alimentación según madurez y condición clínica del neonato. La selección de la vía de alimentación es una decisión dinámica que evoluciona con la madurez y condición clínica del neonato. Las vías disponibles se organizan en tres grandes categorías: • Nutrición parenteral (NP): Es la vía de elección cuando el aporte enteral no es posible o es insuficiente para cubrir los requerimientos del neonato, especialmente en pretérmino RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE 0 6 AGO 2025" HOJA N° 37 “ aí°'‘U"V oixrMyosla alanüoa Inlasral ai, salad extremos o con inestabilidad clínica severa en los primeros días de vida. La NP es parte del cuidado nutricional estándar del pretérmino cuando los requerimientos energéticos y de nutrientes no pueden cubrirse de forma segura por vía enteral inmediatamente después del nacimiento. La evidencia actual es contundente en que su duración debe ser la mínima posible: prolongar la NP aumenta el riesgo de infección y retrasa el alcance de la alimentación enteral completa.

Artículo ANEXO (80/245)

La transición progresiva hacia nutrición enteral debe iniciarse tan pronto las condiciones clínicas lo permitan, priorizando el uso de leche materna y leche humana, reduciendo el riesgo de complicaciones asociadas a la nutrición parenteral prolongada 50'56’57. • Nutrición enteral por sonda 54’68'59: Es la vía enteral de elección para la mayoría de los pretérmino mientras no han alcanzado la madurez para alimentarse por vía oral. oral La sonda puede instalarse por dos rutas: o Sonda nasogástrica. pasa por la nariz hasta el- estómago. Como el neonato pretérmino es respirador nasal obligado, puede incrementar la resistencia de la vía aérea y el trabajo respiratorio, pero se desplaza con menor frecuencia que la sonda orogástrica. o Sonda orogástrica: pasa por la boca hasta el estómago. Evita la obstrucción nasal pero es más propensa al desplazamiento y puede generar estimulación vagal. o La elección entre sonda nasogástrica u orogástrica deberá individualizarse según la condición clínica, estabilidad respiratoria, tolerancia del neonato y protocolo institucional, no existiendo evidencia concluyente que establezca superioridad absoluta de una vía sobre la otra. o La nutrición enteral deberá iniciarse de manera progresiva, preferiblemente con leche materna propia, utilizando estrategias de alimentación mínima o trófica cuando esté indicado, con el fin de favorecer la maduración gastrointestinal, estimular la motilidad intestinal y disminuir el riesgo de complicaciones asociadas a la prematurez. • Alimentación oral 54’60“62; La transición a la vía oral es un hito hito fundamental del proceso fundamental del proceso de maduración del pretérmino.

Artículo ANEXO (81/245)

Aunque tradicionalmente se consideraba que se consideraba que la la coordinación succión-deglución-respiración necesaria para la alimentación oral completa y sostenida se establecía alrededor de las 32 a 34 semanas, la evidencia 'reciente respalda iniciar intentos de alimentación oral de forma progresiva desde antes de ese umbral, guiados por señales de madurez conductual y fisiológica del neonato — disposición diS alerta,’ com tP°Si0^ al alerta Portarniento de búsqueda, manos a la boca, succión activa y comportamiento estabilidad de signos vitales — más que por la edad gestacional sola. o Lactancia materna directa al pecho: es la modalidad de elección siempre que las condiciones del neonato y la madre lo permitan. Sus beneficios trascienden el aporte nutricional: fortalece el vínculo, estimula la producción de leche, apoya el neurodesarrollo y complementa los beneficios del Método Madre Canguro. o Alimentación por vaso o taza: la OMS señala que los vasos o cucharas son preferibles al biberón para neonatos pretérmino cuando la lactancia directa no es posible, ya que no generan confusión de pezón. o Alimentación con sonda de lactancia o relactador: cuando la producción de leche por parte de la madre es baja o aun no inicia, se aconseja este método que utiliza una pequeña sonda conectada a un recipiente que suministra leche materna, leche humana donada pasteurizada o, en su defecto, fórmula infantil, a la vez que el neonato succiona el pecho materno para estimular la producción de leche materna.

Artículo ANEXO (82/245)

La sonda se coloca a un lado del pezón de la madre para que al momento de la succión se estimule la producción materna y complementar ei requerimiento del recién nacido, sin interferir en la construcción del vínculo afectivo entre madre e hijo(a). o Alimentación con dedo-jeringa: sólo en caso de que haya una contraindicación para la lactancia materna o ausencia de la madre, se puede utilizar esta técnica en la que el neonato succiona el dedo del cuidador mientras recibe leche a través de una jeringa o sonda fina adosada al dedo. Su uso ha disminuido considerablemente en la práctica clínica actual dado que no replica el patrón de succión del pecho. RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE O 6 AGO 2026 HOJA N° 38 «MiManMi El uso de biberón no se recomienda en recién nacidos pretérmino o con bajo peso al nacer durante el establecimiento de la lactancia materna, debido al riesgo de interferencia con la succión al pecho y posible afectación de la lactancia materna exclusiva. Tampoco se recomienda el suministro con jeringa directamente en la boca del recién nacido, por el riesgo de lesionar las estructuras y tejidos orales del recién nacido54. La progresión entre las diferentes vías de alimentación deberá individualizarse y estar guiada por la madurez neurológica, la estabilidad clínica, las señales conductuales del neonato y la valoración de sus habilidades de alimentación oral, y no exclusivamente por la edad gestacional. El objetivo final será alcanzar la lactancia materna directa como vía de alimentación sostenida, salvo en los casos en que esta esté contraindicada.

Artículo ANEXO (83/245)

La efectividad de la alimentación al seno se evidenciará por una adecuada coordinación entre succión, deglución y respiración, con succión vigorosa y sostenida, transferencia eficaz de leche, mínima fatiga y ausencia de signos de inestabilidad durante la alimentación; en caso contrario, deberá continuarse la transición de manera individualizada63'64.

Artículo ANEXO (84/245)

b. Succión no nutritiva (SNN) 5<65'G6 La SNN corresponde a la succión realizada por el recién nacido con pobre o nula transferencia de leche materna. Se desarrolla a partir de las semanas 18 de gestación y cumple funciones de autorregulación y madurativas. Estimula la organización neurológica, desarrollo oromotor, vagal y digestiva, al igual que prepara para Un patrón oromotor efectivo. De gran importancia durante todo el período de lactancia, sobre todo en menores de 32 semanas de edad gestacional. Presenta salvas cortas de 2-8 por ciclo y alcanzan entre 120-180 en un minuto, con una presión intraoral baja, dura de 5 -10 minutos máximo y debe transitar a succión nutritiva. La evidencia disponible respalda su uso rutinario en el recién nacido pretérmino o con bajo peso al nacer. Entre sus principales beneficios se encuentran la disminución del tiempo de transición de la alimentación por sonda hacia la alimentación oral completa, la reducción de la estancia hospitalaria y la mejoría en el desempeño motor y cognitive durante el seguimiento temprano. Así mismo, constituye una estrategia no farmacológica útil para el manejo del dolor durante procedimientos, especialmente cuando se combina con sacarosa oral. Cuando la succión no nutritiva se realiza sobre el seno materno, favorece simultáneamente el desarrollo de habilidades oromotoras, el establecimiento del vínculo afectivo madre-hijo, la estimulación de la producción láctea y la transición progresiva hacia la lactancia materna directa, por lo que debe promoverse activamente en los servicios de cuidado básico, intermedio o intensivo neonatal y en el seguimiento ambulatorio en un PMC siempre que las condiciones clínicas del neonato lo permitan y la madre se encuentre disponible. c.

Artículo ANEXO (85/245)

Establecimiento y seguimiento de metas clínicas de crecimiento 54'67"69 La meta del crecimiento posnatal del recién nacido pretérmino es aproximarse, en lo posible, a la velocidad de crecimiento que tendría el feto a la misma edad postmenstrual. No obstante, tras el nacimiento pretérmíno ocurre una pérdida fisiológica inicial de peso secundaria a la adaptación posnatal y a la diuresis, fenómeno que no está contemplado en las curvas de crecimiento intrauterino. Por ello, es esperadle una brecha inicial en los primeros días de vida, la cual debe reconocerse como parte del proceso de adaptación y no interpretarse de manera aislada como un fracaso nutricional. Las metas de velocidad de crecimiento en la UCIN son aproximadamente 15 a 20 g/kg/día para la ganancia ponderal, 1 cm/semana para la longitud y entre 0,5 y 1 cm/semana para el perímetro cefálico hasta las 37 semanas de edad gestacional corregida; posteriormente, entre 8 y 11 g/kg/día para la ganancia ponderal. Mientras el neonato pesa menos de 2500 gramos, la alimentación se administra a intervalos fijos — no a demanda — para garantizar un aporte RESOLUCIÓN NÚMERO 0 6 AGO 202B 001812 DE HOJA N° 39 mínimo suficiente. Estas metas deben interpretarse con flexibilidad: tanto el crecimiento subóptimo como, el excesivamente rápido tienen consecuencias clínicas. La velocidad de crecimiento subóptima se asocia con alteraciones del neurodesarrollo, desempeño motor deficiente y deterioro cognitivo; el crecimiento excesivamente acelerado se ha vinculado con displasia broncopulmonar y síndrome metabólico a largo plazo.

Artículo ANEXO (86/245)

La restricción del crecimiento extrauterino (RCEU) describe el crecimiento inadecuado del pretérmino durante la hospitalización. Aunque no existe una definición única y estandarizada — lo que genera variabilidad en las estimaciones según población, punto de corte y momento de evaluación—, la evidencia reporta prevalencias entre 33 % y 90 % en recién nacidos de muy bajo peso al nacer. Sus consecuencias son clínicamente relevantes, dado que se ha asociado con mayor riesgo de desenlaces desfavorables en el neurodesarrollo. La evaluación del crecimiento debe incluir mediciones precisas y rutinarias de peso — idealmente diarias —, longitud y perímetro cefálico — semanales como mínimo —, con cálculo de velocidad de crecimiento en g/kg/día y cm/semana. Para Colombia se recomienda utilizar las curvas de Fenton hasta las 40 semanas de edad postmenstrual, y las curvas de la OMS a partir de ese momento, graficando siempre según edad corregida y no cronológica. Esta vigilancia debe mantenerse hasta los dos años de edad corregida, permitiendo detectar desviaciones tardías y orientar intervenciones nutricionales oportunas en cada control ambulatorio. d. Estrategia de alimentación y nutrición hospitalaria. Dado que la nutrición neonatal es un proceso dinámico y altamente individualizado, estas recomendaciones deben entenderse como una guía basada en la mejor evidencia disponible, que debe adaptarse a las necesidades y evolución clínica de cada recién nacido. • Nutrición parenteral54-70: está indicada prioritariamente en neonatos con peso al nacer inferior a 1500 g y en aquellos en quienes no se prevé alcanzar alimentación enteral adecuada en los primeros tres días de vida. Debe iniciarse dentro de las primeras 12 a 24 horas del nacimiento con aporte simultáneo de los tres macronutrientes, incrementándose progresivamente según la evolución clínica.

Artículo ANEXO (87/245)

En los casos en que no sea posible iniciar NP individualizada completa de forma inmediata, podrán utilizarse soluciones estandarizadas de aminoácidos y dextrosa o premezclas institucionales que garanticen un aporte basal seguro de aminoácidos, glucosa, lípidos, electrolitos y micronutrientes, de acuerdo con disponibilidad y protocolo institucional. Su duración debe minimizarse, suspendiéndose progresivamente cuando la alimentación enteral sea suficiente, segura y adecuadamente tolerada, usualmente al alcanzar aportes entérales cercanos a 80-120 ml/kg/día, según criterio clínico. o Los aportes de inicio recomendados, con base en guías internacionales de nutrición parenteral pediátrica y neonatal, deben individualizarse según edad gestacional, peso al nacer, estabilidad clínica, función renal, glicemia, triglicéridos y tolerancia metabólica. De manera general, pueden iniciarse aminoácidos entre 1,5 y 2,5 g/kg/día, con progresión hacia 3,5-4 g/kg/día en pretérminos extremos o de MBPN. En situaciones seleccionadas, como crecimiento insuficiente tras descartar otras causas corregibles y con adecuada disponibilidad energética y vigilancia clínica y bioquímica, podrán considerarse aportes cercanos a 4,5 g/kg/día, según criterio del equipo tratante. Glucosa entre 4 y 6 mg/kg/min, con incremento gradual según control glicémico y tolerancia; y lípidos entre 1 y 2 g/kg/día, con aumento progresivo hasta 3 g/kg/día o según protocolo institucional. La selección de la emulsión lipídica, deberá definirse según disponibilidad, condición clínica, riesgo hepático, perfil metabólico y criterio del equipo tratante, considerando el uso de emulsiones que contengan aceite de pescado en pacientes con riesgo o presencia de colestasis asociada a la NP, cuando estén disponibles sin establecer un tipo específico de emulsión como única opción recomendada.

Artículo ANEXO (88/245)

La monitorización bioquímica durante la NP debe guiarse por el criterio clínico del equipo tratante, considerando que las extracciones sanguíneas repetidas representan un riesgos en el neonato pretérmino —pérdidas de RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE 0 6 AGO 202I ■mmaaaKMMMKiMKiMM HOJA N° 40 volumen, dolor, estrés—y deben justificarse individualmente. En los primeros días de vida o ante inestabilidad clínica, la frecuencia será mayor e Incluirá glicemia, electrolitos, calcio, fósforo, magnesio, triglicéridos, función renal, hepática y equilibrio ácido-base. A medida que el paciente se estabiliza, los intervalos se espaciarán progresivamente, sin que exista un protocolo único aplicable a todos: la periodicidad dependerá de la edad gestacional, el peso, los días de vida, el avance de ia nutrición parenteral y la presencia de comorbilidades.

Artículo ANEXO (89/245)

Cuando sea posible, se recomienda utilizar micrométodos o muestras de bajo volumen para disminuir el riesgo de anemia iatrogénica en recién nacidos pretérmino. • Calostroterapia (Administración Orofaríngea de Calostro)7172: es una intervención de inmunoterapia oral que consiste en la aplicación de pequeñas cantidades de calostro materno fresco directamente sobre la mucosa orofaríngea del recién nacido pretérmino, con el propósito de favorecer la exposición temprana a componentes inmunológicos y bioactivos de la leche humana, estimular el tejido linfoide orofaríngeo y apoyar la maduración inmunológica y gastrointestinal, incluso antes de alcanzar volúmenes significativos de nutrición enteral. Deberá iniciarse desde el nacimiento, tan pronto como las condiciones clínicas del recién nacido y de la madre lo permitan. La evidencia disponible describe esquemas variables de administración, generalmente con volúmenes cercanos a 0,2 mi por aplicación y frecuencias entre cada 2 y 6 horas, según el protocolo institucional y la condición clínica del neonato. Cada institución deberá definir la ruta para la implementacíón de la calostroterapia desde la sala de nacimientos, de acuerdo con su nivel de complejidad y capacidad instalada. La calostroterapia ha mostrado un perfil favorable de seguridad, bajo costo y factibilidad operativa, con beneficios potenciales sobre la tolerancia alimentaria, la progresión hacia la alimentación enteral, la modulación inmunológica y la reducción de algunos desenlaces infecciosos o gastrointestinales. No obstante, dada la heterogeneidad de los estudios, sus efectos sobre la sepsis, la enterocolitis necrosante y la mortalidad deben interpretarse con prudencia.

Artículo ANEXO (90/245)

Por su potencial beneficio y bajo riesgo, deberá considerarse dentro de las prácticas de apoyo temprano a la alimentación con leche humana en los servicios de cuidado básico, intermedio o intensivo neonatal, especialmente en recién nacidos pretérmino o con muy bajo peso al nacer, siempre que se utilice calostro de la propia madre, no existan contraindicaciones para el uso de leche materna y se garantice la técnica aséptica, el registro en la historia clínica, la trazabilidad, la vigilancia de la tolerancia y la articulación con el equipo de lactancia, enfermería y neonatología. O Nutrición Enteral Mínima (NEM) Temprana 73: deberá iniciarse tan pronto como las condiciones clínicas del recién nacido lo permitan, idealmente dentro de las primeras 24 horas de vida, con volúmenes entre 10 y 25 ml/kg/día. El inicio temprano de la NEM reduce la mortalidad neonatal, disminuye las complicaciones metabólicas asociadas a la nutrición parenteral prolongada y favorece el establecimiento de la alimentación enteral completa. La progresión de los volúmenes deberá realizarse de forma individualizada según la tolerancia clínica, evitando retrasos innecesarios en el avance de la alimentación enteral. o Inicio y Progresión de la Alimentación Enteral 74,75: los neonatos con capacidad de succión deben ponerse al seno tan pronto como sea posible tras el nacimiento; quienes no puedan hacerlo deben recibir leche materna extraída por sonda, y ponerse al seno para succión no nutritiva. En neonatos inestables, el inicio de la alimentación enteral debe fundamentarse en el juicio clínico. Debe evitarse la evaluación rutinaria y aislada de residuos gástricos y la medición sistemática del perímetro abdominal como únicos criterios para definir progresión o suspensión de la alimentación. Los pretérmino pueden recibir alimentación enteral aun durante ventilación mecánica o CPAP cuando las condiciones clínicas lo permitan.

Artículo ANEXO (91/245)

La posición de la sonda enteral deberá verificarse siguiendo protocolos institucionales de seguridad del paciente. La alimentación por sonda gástrica puede administrarse en bolo intermitente —método más fisiológico y de mayor uso en neonatos estables— o en infusión continua según la condición individual. Se recomienda un avance progresivo de hasta 40 ml/kg/día. K3M k« oa RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE 0 6 AGO 2026 HOJA N° 41 seguimiento ambulatorio en Programas Madre Canguro." H Requerimientos de Volumen y Fluidos 54’76’77- ios recién nacidos pretérmino estables en crecimiento generalmente requieren aportes de líquidos entre 150 y 180 ml/kg/día para alcanzar un crecimiento adecuado. En aquellos con buena tolerancia clínica podrán considerarse aportes entérales de hasta 220 ml/kg/día, de forma individualizada, los cuales se han asociado con mejor ganancia de peso y crecimiento del perímetro cefálico, sin efectos adversos demostrados sobre la composición corporal. Estos volúmenes deberán alcanzarse de manera progresiva según la edad gestacional, la estabilidad clínica, la tolerancia enteral y la evolución metabólica. Se recomienda precaución en neonatos con enfermedad pulmonar crónica o ductus arterioso persistente hemodinámicamente significativo. En todos los casos, el balance hídrico y el estado de hidratación deberán evaluarse periódicamente para orientar los ajustes del aporte.

Artículo ANEXO (92/245)

Tipo de leche78: las principales guías internacionales de nutrición neonatal coinciden en la siguiente jerarquía: (1) lactancia materna directa al seno como primera opción; (2) leche materna extraída fresca cuando la lactancia directa no es posible; (3) leche humana donada pasteurizada cuando la cantidad de leche materna propia es insuficiente; y (4) fórmula especial para pretérmino como última alternativa, siendo siempre preferible a retrasar el inicio de la nutrición enteral. La leche humana donada pasteurizada, comparada con la fórmula, se asocia con menor incidencia de enterocolitis necrosante e infecciones durante la hospitalización. Donde exista disponibilidad de Banco de Leche Humana, su uso está priorizado en todos los neonatos pretérmino, siguiendo la normatividad y lineamientos nacionales vigentes.

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Respuestas basadas en la legislación y la jurisprudencia colombianas, con las fuentes citadas.

Tipo: Resolución

Estado: En Revisión

Nivel jerárquico: 8

Fuente auxiliar: No

Fundamento: CP art. 189-11 y 208; Ley 489/1998 arts. 59 y 61; Sentencia C-1005/2008 (harness/ai/instructions/piramide-normativa.md).

Fuente de la vigencia: Vigencia NO verificada: la norma no figura en el Normograma del Ministerio de Salud (2012–2026). Consultado el 2026-10-22. Texto extraído del PDF oficial por pdftotext; revisar contra el original antes de citar.

Documento oficial: ver original

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