Por la cual se adopta el Plan Decenal de Salud Pública 2012-2021.

Resolución · 1841 · 2013-05-28 · Jerarquía: nivel 8

Derogado
Normograma del Ministerio de Salud publica esta norma como «Derogada» (consultado el 22/10/2026) .
Se sigue mostrando porque una norma derogada continúa rigiendo los hechos ocurridos mientras estuvo vigente: puede ser la norma aplicable a un caso de esa época.
La vigencia puede depender además de derogación tácita u orgánica, que ninguna base de datos refleja. Este dato es informativo y no constituye certificación; verifíquelo en la fuente oficial.
Articulado
Artículos 141–160 de 515

Artículo ANEXO (135/509)

Para el 2010 los hombres presentaron tasas ajustadas de mortalidad superiores a las de las mujeres (506 en hombres y 373 en mujeres por 100.000 habitantes) (ver anexo 4, figura 9). El riesgo de morir por enfermedades del aparato circulatorio disminuyó entre los años 1985 y 2005, con una ganancia en la esperanza de vida de 1,7 años. En las mujeres se presentó la mayor reducción del riesgo de morir por enfermedades circulatorias, aportando una ganancia de 2,0 años; sin embargo, en los grupos de edad de 80 años y más se perdieron 0,2 años; los hombres contribuyeron con 0,2 años a la pérdida de años en la esperanza de vida; en total, en los hombres se tiene una ganancia de 1,5 años de vida, debido a la reducción del riesgo de morir por enfermedades del aparato circulatorio. Cabe señalar que en el grupo de las enfermedades del sistema circulatorio, las muertes originadas por enfermedades isquémicas del corazón y las enfermedades cerebrovasculares se registraron como las dos primeras causas más frecuentes (45,7% y 23,8%, respectivamente) (ver anexo 4, tabla 5). De las 59.398 muertes registradas en e! año 2010, el centro del país concentró el 50,4% de las muertes originadas por las enfermedades del sistema circulatorio. Entre los años 1985 y 2005 el riesgo de morir por tumores malignos tuvo un aumento en ambos géneros, lo que se traduce en una pérdida de 0,4 años de esperanza de vida en hombres entre los 70 y más años y de 0,3 años en mujeres con edades entre 65 y más años. Entre 1985 y 1995 el riesgo de morir por tumores presenta una mayor variabilidad entre los diversos grupos poblacionales, aunque las mujeres son las más afectadas por dichas causas en la edad adulta.

Artículo ANEXO (136/509)

En la última década el riesgo de morir por tumores malignos aumentó, contribuyendo con un aporte negativo de 0,2 años a la esperanza de vida. En relación con las neoplasias, el tumor maiigno de tráquea, bronquios y pulmón (alrededor del 11%) ocupó el primer lugar durante varios años; sin embargo, el tumor maligno de estómago alcanzó cifras superiores, llegando a producir el 14,3% de las muertes en el 2010 (ver anexo 4, tabla 6). El análisis de las tasas de mortalidad estandarizadas según el género, por cien mil habitantes, muestra que en los hombres la primera causa de mortalidad por tumores malignos es el de estómago (13,4), seguido por el tumor maligno de tráquea, bronquios y pulmón (11,5) y por el tumor maligno de próstata (11,0). En las mujeres, la primera causa es el tumor maligno de mama (10,0), seguido por el tumor maligno de cuello del útero (7,9) y por el tumor maligno de estómago (6,7) (Instituto Nacional de Cancerología 2012). Al igual que las muertes por enfermedades del sistema circulatorio, el 50% de las muertes por neoplasias se localizaron en el centro del país (ver anexo 4, figura 10). Entre los años 1995 y 2005, el riesgo de morir por causas externas disminuyó considerablemente respecto a los años anteriores, aportando una ganancia de 1,2 años en la esperanza de vida. En el país se registró una pérdida de 0,02 años de vida en los hombres entre los 65 y 79 años. El riesgo de morir por causas externas se redujo en hombres y mujeres, aportando una ganancia de 1.4 años en los hombres con edades entre 10 y 24 años.

Artículo ANEXO (137/509)

Entre 1997 y 2010, las muertes por causa externa se han reducido en un 43%, pasando de 24% a 17% del total de defunciones. En la actualidad, el 58% de las muertes por causa externa fueron debidas a homicidios; seguido de accidentes de transporte (17,0%), causas intencionales no especificadas (6,1%) suicidios (5,5%), accidentes no especificados (5,2%), ahogamiento y sumersión accidental (2,8%) y caídas (2,7%) (ver anexo 4, tabla 7). Por grupos de edad, el 71,9% de muertes por causa externa ocurren en personas de 15 a 44 RESOLUCION NÚMERO DE 2013 HOJA No 75 de 326 28 MAYO 2013 años; el 14,9% en el grupo de 45 a 64 años; el 7,0% en mayores de 65 años; y el 6,2% en menores de 15 años (ver anexo 4, figura 11). La razón de mortalidad materna se redujo en un 27% entre 1998 y 2010, pasando de 91,4 muertes a 71,6 por cada 100.000 nacidos vivos (ver anexo 4, figura 12). El perfil actual de causas de mortalidad materna muestra que el 40% se deben a afecciones obstétricas no clasificadas en otra parte; el 21% a edema, proteinuria y trastornos hipertensivos en el embarazo, el parto y el puerperio; y el 17% a complicaciones del trabajo de parto y del parto.

Artículo ANEXO (138/509)

La mayoría de muertes maternas que se consideran evitables se asocian con deficiencias en el acceso a servicios de salud de calidad (INS, 2010), dado que más del 95% de los partos son institucionales y el 92% de las mujeres recibieron atención prenatal de un profesional médico (ENDS, 2010). Entre las mujeres que tienen parto en casa o en otro sitio, predominan las que registran un menor nivel educativo o sin educación formal, en las áreas rurales (ENDS 2005, 2010) (ver anexo 4, figura 13). De hecho, el 70% de las muertes maternas se presentan en los estratos socioeconómicos más bajos, entre las mujeres menos educadas (ver anexo 4, figuras 14 y 15). Entre tanto, la mortalidad infantil muestra una tendencia al descenso sostenido y una concentración creciente en ia etapa neonatal, con el 63% del total de muertes de menores de un año. La mortalidad por afecciones originadas en el periodo perinatal registró un promedio de 6.000 muertes entre 1998 y 2010, con un peso porcentual de 3,2% del total de muertes. En ia actualidad, las principales causas de mortalidad infantil están representadas por trastornos respiratorios específicos de este periodo (23,4%), seguido de malformaciones congénitas (21,6%), otras afecciones originadas en el periodo perinatal (10,5%) y la sepsis bacteriana del recién nacido (7,7%) (ver anexo 4, tabla 8). Por regiones, las zonas costeras, Amazonia y Orinoquia son las que presentan las mayores tasas de mortalidad infantil (ver anexo 4, figura 16).

Artículo ANEXO (139/509)

Entre las causas de mortalidad en niños de 1 a 4 años, las más frecuentes son las enfermedades infecciosas respiratorias e intestinales, muy reiacionadas con las condiciones de vida y las viviendas insalubres, en más del 70% de los casos (ver anexo 4, figuras 17 y 18). No obstante, cabe señalar que durante el periodo se viene observando un decrecimiento en la frecuencia de la mortalidad en estos grupos de edad y por estas causas; emergiendo en cambio otras causas, como la accidentalidad, que predomina en los niños mayores de 5 años. En tanto, en la población adulta, las tasas específicas de mortalidad por causas por subgrupos de edad durante el periodo 1985-2010 muestran un descenso general de las tasas de mortalidad de las primeras causas, con cambios de lugar en la lista de causas, que sugieren transformaciones en el perfil de morbilidad y mortalidad, a medida que avanza en la edad y cambian las épocas (Rodríguez, 2008). Un ejemplo es la aparición de las causas violentas como segunda causa de muerte en el grupo de edad de 45 a 59 años en 2005, cuando no aparecía entre las primeras diez causas en 1985; o el escalamiento hacia los primeros lugares de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica EPOC como causa de muerte en la población de 70 y más años. La mortalidad por otras diferentes causas infecciosas muestra tendencias al descenso en general. Así, la mortalidad por VIH/SIDA en edades jóvenes ha disminuido por la mayor cobertura de terapia antiretroviral. Lo mismo ha pasado con la mortalidad por Tuberculosis Pulmonar, que muestra una reducción del 40% entre 1985 y 2010, pese al aumento en un 10% de casos co-infectados con VIH.

Artículo ANEXO (140/509)

Sin embargo, en los últimos años, ha sido importante la reemergencia de morbilidad y mortalidad por causa de algunas enfermedades inmunoprevenibles, como la Tosferina. 5.3.2 Morbilidad sentida Cuando hablamos de morbilidad se hace referencia a la enfermedad que puede ser percibida por la población o a la enfermedad diagnosticada por los trabajadores de salud. El término morbilidad sentida —o autopercepción de problemas de salud— se refiere a la información suministrada por el individuo acerca de Sll estado de salud, según sus conocimientos e interpretaciones, sin que este juicio haya sido necesariamente confirmado por personal médico. La morbilidad sentida se ha medido en Colombia desde el año 1965, cuando el 38,7% de la población reportó haberse sentido enferma. En la última medición a través RESOLUCION NÚMERO n 0 01 11 4 1 DE 2013 HOJA No 76 de 326 28 ?n13 de la ENS-2007, el 32,6% de los encuestados entre 6 y 69 años reportó haber tenido en los últimos treinta días al menos un problema de salud (ver anexo 4, tabla 9). La autopercepción de problemas de salud en los últimos treinta días aumentó con la edad, y fue más frecuente entre las mujeres, siendo el más sentido de todos el dolor físico o malestar, informado por el 28,6% de los encuestados; los problemas mentales ocuparon el segundo lugar (5,8%); y las causas violentas el tercero (3,3%). La morbilidad sentida causada por condiciones crónicas con mayor frecuencia en ambos sexos fue causada por: alergias (11,6%, que predomina en los grupos más jóvenes); hipertensión arterial (6,1%); alguna enfermedad del corazón (2,3%); diabetes o epilepsia (2,8%).

Artículo ANEXO (141/509)

Tales son las patologías más frecuentes sentidas por los adultos después de los 45 años; condiciones como úlcera digestiva (4,9%), asma (4,4%), colon irritable (4,1%), otras enfermedades crónicas que no se curan y VIH/SIDA (3,2%), afectan a los adultos jóvenes. 5.3.3 Morbilidad atendida o registrada La morbilidad atendida es registrada a través de los Registros Individuales de Prestación de Servicios RIPS, los cuales son la fuente para el presente análisis. El promedio anual de atenciones en el trienio 2009-2011 fue de aproximadamente 18 millones de consultas/año, de las cuales el 85% fueron consultas ambulatorias, el 10% consultas de urgencias y el 5% hospitalizaciones; con predominio de las mujeres, con el 58% del total de registros. Por grupos de edad, los niños y las mujeres en edad fértil de las edades más jóvenes dominan la demanda de prestaciones de salud (ver anexo 4, figura 19). Las causas de consulta ambulatoria general más frecuentes para ambos sexos fueron la hipertensión arterial (el 11,2% en mujeres y el 8,7% en hombres), la caries dental (el 8,5% en mujeres y el 8,7% en hombres), y la rinofaringitis aguda (el 6,1% en mujeres y el 6,7% en hombres) (ver anexo 4, tabla 10). Mientras que las consultas de urgencias más frecuentes fueron por causa de diarrea y gastroenteritis de presunto origen infeccioso (el 6,2% en mujeres y el 7,4% en hombres), otros dolores abdominales y ios no especificados (el 6,9% en mujeres y el 4,9% en hombres) y fiebre no especificada (el 4,6% en mujeres y el 6,1% en hombres) (ver anexo 4, tabla 11).

Artículo ANEXO (142/509)

Las principales causas de egresos hospitalarios por la demanda de la población general fueron las infecciones de vías urinarias (el 4,4% en mujeres y el 2,5% en hombres), diarrea y gastroenteritis de presunto origen infeccioso (el 2,9% en mujeres y el 4,3% en hombres) y otros dolores abdominales y los no especificados (el 2`)/0 en mujeres y el 1,8% en hombres) (ver anexo 4, tabla 12). En el análisis por grandes grupos de carga de enfermedad, el 76% de la morbilidad es ocasionada por las enfermedades crónicas no transmisibles, porcentaje similar al de los países desarrollados. El 15% corresponde a enfermedades transmisibles, maternas, perinatales y nutricionales; y el 9% de la morbilidad está asociada a lesiones de causa externa (ver anexo 4, figura 20). Las primeras veinte causas en todas las edades y ambos sexos, ocasionan 280 AVISAS totales (Años de Vida Saludable Perdidos por enfermedad prematura y discapacidad) por cada mil personas (MPS/CENDEX-PUJ, 2005). Encabezan esta lista los problemas neurosiquiátricos -depresión mayor unipolar, trastornos bipolares, esquizofrenia y epilepsia (21% de AVISAS totales)-, la cardiopatía hipertensiva (19% de AVISAS totales), las lesiones -agresiones, accidentes de transporte y otras lesiones no intencionales (8% de AVISAS Totales) (ver anexo 4, tabla 13). Diferentes estudios en Colombia evidencian una prevalencia alta de la hipertensión arterial (22,8%) y su asociación con el aumento de riesgo para cardiopatia isquémica en un 49%, y el 62% de los trastornos cerebrovasculares. En mayores de 45 años, la hipertensión arterial es el motivo de consulta más frecuente, tanto para los hombres como para las mujeres.

Artículo ANEXO (143/509)

De las primeras veinte causas de egreso hospitalario, las enfermedades isquémicas del corazón ocupan el tercer lugar, aportando un 3,5% del total; la insuficiencia cardíaca el 2,0%; y la diabetes mellitus el 1,6%. La enfermedad isquémica del corazón y la insuficiencia cardíaca congestiva ocupan el primer lugar de egresos hospitalarios en el grupo de personas mayores de 50 años de edad. y junto con la enfermedad cerebrovascular, la diabetes mellitus y otras enfermedades de origen arterial, también hacen parte de las diez primeras causas de egreso hospitalario en mayores de 45 años La prevalencia de diabetes aumentó del 2,0% en la población adulta de 1999 (ENFREC II, 1999) hasta un RESOLUC ION NUMERO 0001 R 41 DE 2013 HOJA No 77 de 326 2 6 Iii;d0 2013 2,6% en personas adultas en 2007, con un 19,8% de discapacltados diabéticos que es 2,5 veces superior a la prevalencia de discapacidad estimada para la población general no diabética, con mayor afectación por grupos de edad entre los 30 y 39 años (25%) (ENS, 2007) (ver anexo 4, tabla 14). De acuerdo con las estimaciones de incidencia, en el periodo de 2000-2006 se presentaron cerca de 70.887 casos nuevos de cáncer por año, para una incidencia ajustada por edad para todos los cánceres de 186,6 por 100.000 habitantes en hombres y 196,9 en mujeres. Las principales localizaciones de cáncer en hombres fueron, en orden decreciente: próstata, estómago, pulmón, colon, recto y linfomas no-Hodgkin; en mujeres, fueron: mama, cuello del útero, tiroides, estómago, colon, recto y ano.

Artículo ANEXO (144/509)

En 2010, se registraron 33 450 defunciones por cáncer, que representaron el 16,9% del total de defunciones. En adultos, las principales causas de muerte por cáncer en hombres son estómago, pulmón, próstata, colon y recto, mientras en las mujeres fueron cuello uterino, mama, estómago y pulmón. En niños, el cáncer es una enfermedad compleja, que no representa más del 3% de los casos nuevos de cáncer; sin embargo, este país continúa presentando altas tasas de mortalidad por los cánceres pediátricos más frecuentes, como las leucemias agudas pediátricas, los linfomas y los tumores del sistema nervioso central. Entre otras patologías crónicas, cabe señalar la importancia que la Enfermedad Renal Crónica representa en la carga de enfermedad. A mediados de 2011 había registradas en la Cuenta de Alto Costo (CAC) 788.565 personas, que en su mayoría aún no están clasificadas según su estadio clínico (46,2%); en estadio 1 están clasificadas el 18,2%; en estadio 2 el 31,7%; en estadio 3 el 43,6%; en estadio 4 el 3,3%; y en estadio 5 el 3,2%. Por sexo no hay diferencias, y por grupos de edad la mayoría están por encima de los 50 años de edad (MSPS, Cuenta de Alto Costo, 2012). Asociada a las enfermedades crónicas no transmisibles, la prevalencia de los factores de riesgo para enfermar y morir que mayor peso tienen entre la población colombiana son: el tabaquismo, la dieta inadecuada y la inactividad física; además de la presencia de condiciones medioambientales relacionadas con la calidad del aire, el estrés urbano, las infecciones y las exposiciones ocupacionales (Ministerio de Salud y Protección Social Instituto Nacional de Cancerología, ESE, 2012).

Artículo ANEXO (145/509)

Las diferentes encuestas de salud dan cuenta de cómo el hábito tabáqu co, si bien ha disminuido en la población general, persiste e incluso aumenta en las mujeres jóvenes y adolescentes, con los agravantes de que la edad de inicio del hábito de fumar ha disminuido entre los escolares, y en un 30% se constituye en la primera droga antes del consumo de sustancias psicoactivas ilícitas. La prevalencia de uso de tabaco en los últimos treinta días en adultos ha disminuido en forma importante, pasando del 21,4% en 1993 al 12,8% en 2007; sin embargo, la relación hombre/mujer ha aumentado de 2,1 a 2,6 veces (ver anexo 4, figura 21) (Ministerio de Salud, 1993, 1998, 2007). En relación con los patrones de consumo de alimentos predominantes en nuestro país, según la Encuesta de Situación Nutricional (ENSIN, 2010), en la población de entre 5 y 64 años. 1 de cada 3 colombianos no consume frutas diariamente; el 71,9% de los colombianos no consume verduras ni hortalizas diariamente; aproximadamente 1 de cada 4 consume comidas rápidas semanalmente y lo hace el 34,2% de los jóvenes entre 14 y 18 años; además, 1 de cada 5 colombianos consume bebidas gaseosas azucaradas diariamente, 1 de cada 7 consume alimentos de paquete diariamente, siendo los niños y adolescentes quienes presentan una mayor frecuencia de consumo de estos alimentos; 1 de cada 3 consume golosinas y dulces diariamente. El 32% de la población consume alimentos fritos diariamente, el 39,5% consume alimentos manipulados en la calle. En la zona urbana el 60% de la población consume comidas rápidas en el mes; en la zona rural este porcentaje es del 19,8%; y el 16,7% de los colombianos adiciona más sal a los alimentos después de servidos en la mesa.

Artículo ANEXO (146/509)

De acuerdo con los resultados de la ENSIN 2010 con respecto al 2005, el sobrepeso (IMC, mayor o igual a 25 y menor o igual a 30) en el grupo de 18 a 64 años aumentó en promedio 2 puntos porcentuales; La obesidad (IMC> a 30 años) en el grupo de 18 a 64 años aumentó en promedio 2,5 puntos porcentuales en el 2010 con respecto al 2005 (ver anexo 4, figura 22). El riesgo de sobrepeso, obesidad y exceso de peso en la población de 14 a 64 años muestra una tendencia al aumento (ver anexo 4, figura 23), lo cual sugiere cambios negativos en los patrones de consumo; la relación sobrepeso-obesidad aumenta a medida que se RESOLUC1ON NÚMERO fl Q 01 R 41 DE 2013 HOJA No 78 de 326 :13 incrementa el nivel del SISBEN y el nivel educativo de la madre (9,4% en madres sin educación vs 26,8% en madres con educación superior). El exceso de peso es mayor en el área urbana, con el 19,2%, que en el rural, con el 13,4%. La obesidad se concentra especialmente en las mujeres. Entre los años 2005 y 2010 la obesidad aumentó un 2,7% en los hombres y un 3,5% en las mujeres (Ministerio de Salud y Protección Social. 2005-2010). La obesidad tiene un aumento directamente proporcional a la edad; y es más frecuente en los adultos mayores, en los que aumentó el 2,7%.

Artículo ANEXO (147/509)

La desnutrición crónica en niños menores de cinco años ha descendido en forma progresiva, pasando del 15% en 1995 al 9% en 2010; sin embargo, en el último quinquenio aumentó un 2,1% en el área urbana y disminuyó 0,1% en el área rural; y es 5,4% más común en el área rural que en el área urbana (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Ministerio de Salud y Protección Social, 2005-2010) (ver anexo 4, figura 24). Para el año 2010, la prevalencia de anemia según concentración de hemoglobina en niños de 1 a 4 años (Hb < 12 g/dl) es de 29,4%. En tanto, la inseguridad alimentaria en los hogares colombianos según la clasificación por niveles del SISBEN durante el año 2010 es 2,16 veces mayor en el nivel 1 (60,1%) al compararlo con el nivel 4 o más (27,8) (MPS, ICBP, INS, Profamilia, DANE, ICD, OIM, PMA, OPS, ACODIN, 2010). Según los resultados de la ENSIN-2010, solamente el 26`)/0 de la población cumple con el mínimo de actividad física recomendada en el grupo de edad de 13 a 17 años; este porcentaje aumenta a 42,6% entre los 18 y 64 años; sin embargo, llama la atención que la actividad física en tiempo libre solamente fue practicada por el 8,6% de la población entre 13 y 17 años, y en un 5,9% entre 18 y 64 años. Sumado a este panorama, el 56,3% de los niños entre 5 y 12 años dedican 2 o más horas diarias a ver televisión, y el promedio de inicio del consumo de tabaco inicia a los 16,9 años. Estos valores son significativamente menores en la Región Caribe que en el resto del país.

Artículo ANEXO (148/509)

A pesar de que se conoce desde la ENFREC II (1999) que la prevalencia del sedentarismo en el país es de proporciones alarmantes, tan solo el 35,1% reporta actividad física de un día a la semana y el 52,7% restante reconoció que nunca realiza algún tipo de ejercicio físico; es decir, el 78,8% de los individuos no realiza regularmente la cantidad necesaria de ejercicio para su protección en salud cardiovascular. Con base en los resultados de la ENS-2007 se pudo establecer que solo el 14,1% de los colombianos mayores de 18 años realiza actividad física vigorosa a los niveles que estimulan y protegen la función cardiovascular, con una frecuencia mayor a 2-3 veces por semana; un 7,2% realiza actividades en niveles bajos de intensidad y duración; y el restante 72,3% no realiza ningún tipo de actividad física vigorosa para cuidar su salud; en total, el 85,9% de la población no realiza la dosis de actividad física necesaria para su salud. Por otra parte, el consumo de sustancias psicoactivas lícitas e ilícitas en niños y niñas empieza a los 12 años. La prevalencia total de último año de consumo de cualquier droga es de 2,7; sin embargo, es 3,75 veces más frecuente en los hombres (4,5%) que en las mujeres (1,2%). Por grupos de edad es superior en las personas entre los 18 y los 24 años de edad (5,9%) (ver anexo 4, figura 25). El consumo de riesgo y perjudicial de alcohol es 3,05 veces más frecuente en los hombres que en las mujeres, y los grupos de edad en los que más se consume alcohol son de 18 a 24 y de 25 a 34 años de edad (Ministerio de la Protección Social, 2008) (ver anexo 4, figura 26).

Artículo ANEXO (149/509)

En cuanto a los riesgos profesionales, la tasa de accidentalidad laboral ha ido en incremento, pasando de 5,2 por cada 100 trabajadores en el año 2005 a 6,4 en el 2010 (ver anexo 4, figura 27). Este incremento, además, está asociado al aumento en la cobertura de afiliación y reporte a las Aseguradoras de Riesgos Laborales ARL. En el ámbito de las enfermedades infecciosas y maternas perinatales, la prevalencia de bajo peso al nacer constituye uno de los principales factores de riesgo para la mortalidad neonata!. Durante el quinquenio 2005-2010 ha tenido una tendencia constante al incremento. Alrededor del 9% de los niños nacen con un peso inferior a 2.500 gramos (ver anexo 4, figura 28). La pobreza es determinante del bajo peso al nacer. En Colombia, el 80% de la población más pobre concentra el 76% de bajo peso al nacer, con un índice de RESOLUCION NÚMERO 10001 1 DE 2013 HOJA No 79 de 326 26 MAYO 2013 [- concentración de 0,096 (ver anexo 4, figura 29). Este riesgo es más frecuente en los hijos de mujeres con nivel educativo superior; sin embargo, entre las mujeres sin educación, el 25,3% manifiestan que sus hijos no fueron pesados al nacer (Ministerio de Salud y Protección Social, 2010) (ver anexo 4, figura 30). Entre las enfermedades infecciosas más notables, la vigilancia epidemiológica da cuenta de incidencias y tendencias de enfermedades que representan el 15% de la carga global de enfermedad. Las Sífilis congénita y gestacional registran un incremento importante.

Artículo ANEXO (150/509)

La sífilis congénita, desde el inicio de su vigilancia (1998), se ha incrementado de 0,9 a 2,7 por cada 1.000 nacidos vivos (2012); y la razón de incidencia de la sífilis gestacional pasó de 1,3 (2003) a 7,3 (2011) (ver anexo 4, figura 31). La prevalencia de VIH/SIDA en población de 15-49 años ha disminuido de 0,7% (2006) a 0,52% (2011) (ver anexo 4, figura 32), al igual, la transmisión materno-infantil, desde el año 2007, cuando pasó de 8,2% a 4,9% en el 2009 (ver anexo 4, figura 33). La Lepra ha disminuido sustancialmente su incidencia, con una tasa menor a 0,1 por cada 100.000 habitantes desde el año 2008 a la fecha; lo que equivale 289 casos ocurridos en el año 2010 (ver anexo 4, figuras 34 y 35). La detección de casos de TB en Colombia, en los últimos cuatro años, se ha mantenido entre el 70,9 y el 75,8% de lo estimado (ver anexo 4, figura 36). La tasa de incidencia de TB notificada ha permanecido estable, entre 20 y 30 por cada 100.000 habitantes en los últimos 15 años (ver anexo 4, figura y el porcentaje de éxito del tratamiento es cercano al 80% en los últimos tres años (ver anexo 4, figura sin embargo, la resistencia a fármacos antituberculosis se constituye en un reto para el control de la TB. En los últimos siete años se han diagnosticado en promedio 105 casos anuales de TB multirresistente. La incidencia de las enfermedades transmitidas por vectores, como Malaria, Leishmaniasis y Dengue, ha tendido al incremento durante el trienio 2008-2010.

Artículo ANEXO (151/509)

La incidencia de Malaria vivax y falciparung aumentó en 3,6 y 1,5 casos por cada 1.000 habitantes respectivamente. El índice Parasitario Anual IPA, pasó de 6,2 a 11,5 (Instituto Nacional de Salud, 2008-2010). La incidencia de Leishmaniasis cutánea y mucosa se incrementó en 46,2 y 0,7 por cada 10.000 habitantes respectivamente. Esta patología es endémica en casi todo el territorio, excepto en san Andrés Islas y Bogotá. Se estima que en el país existen alrededor de 11 millones de personas en riesgo, y la transmisión se da principalmente en el área rural. Se presentan las tres formas clínicas de la enfermedad, siendo la más frecuente la cutánea (95% de los casos) (INS 2012). La incidencia de Dengue aumentó en 510,3 casos por cada 10.000 habitantes y alcanzó una letalidad de 2,26 muertes por cada 100 personas diagnosticadas con la enfermedad para el año 2010 (ver anexo 4, tabla 15). En relación con la lesiones de causa externa no fatales, para el año 2011, el Sistema Médico Forense Colombiano practicó 316.864 reconocimientos médico-legales en clínicas forenses, es decir, 12.612 más que en el 2010, lo que representa un aumento de 4,1% y un aumento progresivo desde el año 2004. Las principales lesiones durante los años 2010 y 2011 en orden descendente son: violencia interpersonal, violencia intrafamiliar, accidentes de transporte, exámenes médico legales por presunto delito sexual y las lesiones accidentales. De estos eventos. el SIVIGILA (Instituto Nacional de Salud, 2012) recepciona información relacionada con la violencia intrafamiliar y sexual.

Artículo ANEXO (152/509)

Durante el año 2012 fueron reportados al SIVIGILA 63.256 casos de violencia intrafamiliar: de los cuales el 40% corresponde a violencia física y el 26% a privación y negligencia (ver anexo 4, figura 39). Mientras que fue baja la notificación de los casos de violencia sexual, con un 16% (Instituto Nacional de Salud, 2012); cabe resaltar que quienes han sufrido violencia física, también han sido objeto de violencia psicológica, y que quienes han sido violentados sexualmente han sido objeto de violencia física y psicológica. Según la ENDS 2010, el 37,4% de las mujeres encuestadas que alguna vez estuvieron casadas o unidas manifestaron haber recibido agresiones físicas por parte de Sll compañero; este tipo de agresiones resultó ser más común en las mujeres mayores de 45 años y que viven en el área urbana. Aunque las mujeres con educación superior y nivel de riqueza más alto manifiestan con menor frecuencia agresión física. La violencia interpersonal se define operativamente, en el ámbito epidemiológico forense, como el fenómeno de agresión intencional que tiene como resultado una lesión o daño al cuerpo o a la salud de la víctima, y no la muerte, y cuyo ejecutante no es un familiar en grado consanguíneo o de afinidad del agredido, y que RE O UCION NÚMERO si0001 R4 1DEJ 213 il3 HOJA No 80 de 326 excluye los casos de transporte. La violencia interpersonal en Colombia es un fenómeno de gran magnitud, como lo demuestra la evaluación médico-forense: se registran 152.865 lesionados por esta circunstancia en el año 2011; es decir, en términos absolutos, 7.681 casos más que en el año 2010; y en términos relativos, un aumento del 5,3%.

Artículo ANEXO (153/509)

Esta cifra se traduce en una tasa de 331,99 casos por 100.000 habitantes, que es la propor-ción más alta de los últimos diez años (ver anexo 4, tabla 16) (Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, 2011). Ponderando el impacto del fenómeno sobre la población, podemos señalar que corno con-secuencia de las lesiones por violencia interpersonal en Colombia, en el 2011, se perdieron 205.297 años de vida saludable. La violencia intrafamiliar ocupa el segundo lugar en el cuadro de la violencia no fatal, después de la violencia interpersonal. En el 2011 dejó 89.807 víctimas y una tasa de 195,0 por 100.000 habitantes (ver anexo 4, figura 40). Lo anterior cobra una trascendencia importante, si se tiene en cuenta que en el marco de la familia es donde los niños comienzan a hacerse una idea de lo que significan las relaciones de pareja y entre los más cercanos. La violencia intrafamiliar, de la misma manera que la violencia sexual, cobra como principales víctimas a las mujeres. En el 2009, el porcentaje de mujeres que fueron víctimas de violencia intrafamiliar fue del 78,3%; y en el 2010 del 77,9%; en el 2011 fue del 78,1%.

Artículo ANEXO (154/509)

La violencia de pareja ocupó el primer lugar de todas las formas de violencia intrafamíliar. con 57.761 registros (el 64,3%), seguida de la violencia entre otros familiares, con 16.267 casos (el 18,1%); en tercer lugar, la violencia a niños, niñas y adolescentes, con 14.211 casos (el 15,8%); y, por último, la violencia a personas mayores, con 1.568 casos (el 1,7%) (instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, 2011). 5.3.4 Accidentes de tránsito Los traumatismos a causa de los accidentes de tránsito son un problema de salud pública mundial, y están relacionados con el nivel de desarrollo de los países. Todos los años, más de 1.2 millones de personas en el mundo fallecen como consecuencia de los accidentes en las vías y otros 50 millones sufren traumatismos. Dentro de los hallazgos informados en 2009 por la OMS, se destaca que los países de ingresos bajos y medianos, como Colombia, tienen tasas más altas de letalidad por accidentes de tránsito: 21,5 muertos por cada 100,000 habitantes; mientras que los países de ingresos altos manejan una tasa de 10,3 por cada 100,000 habitantes. Más del 90% de las víctimas mortales de los accidentes de tránsito que ocurren en el mundo corresponden a países de ingresos bajos y medianos, que tan solo tienen el 48% de los vehículos del mundo (Organización Mundial de la Salud, 2009). Aunque en muchos países de ingresos altos las tasas de mortalidad por accidentes de tránsito se han estabilizado o han disminuido en los últimos decenios, los datos disponibles llevan a pensar que en la mayoría de las regiones del mundo están aumentando, producto del rápido incremento en la motorización y de la insuficiencia de las actividades de prevención.

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Respuestas basadas en la legislación y la jurisprudencia colombianas, con las fuentes citadas.

Tipo: Resolución

Estado: Derogado

Nivel jerárquico: 8

Fuente auxiliar: No

Fundamento: CP art. 189-11 y 208; Ley 489/1998 arts. 59 y 61; Sentencia C-1005/2008 (harness/ai/instructions/piramide-normativa.md).

Fuente de la vigencia: Vigencia según el Normograma del Ministerio de Salud (valor de la fuente: «Derogada»; Normograma-por-tematica-minsalud-2013.zip · hoja RESOLUCIONES · fila 39), consultado el 2026-10-22. Texto extraído del PDF oficial por pdftotext; revisar contra el original antes de citar.

Documento oficial: ver original

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