Por la cual se adoptan los lineamientos técnicos y operativos para la atención integral en salud de los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o bajo peso al nacer, incluyendo las atenciones para el seguimiento ambulatorio en Programas Madre Canguro

Resolución · 1812 · Jerarquía: nivel 8

En Revisión
Articulado
Artículos 161–180 de 253

Artículo ANEXO (153/245)

Orientación e inicio de la alimentación complementaria170-173, la introducción de la alimentación complementaria deberá individualizarse, considerando el crecimiento, el estado nutricional y la madurez neuromotora, sin basarse exclusivamente en la edad cronológica. El proceso deberá acompañarse de seguimiento clínico y nutricional continuo, manteniendo la lactancia materna como base de la alimentación. o Momento de inicio: en recién nacidos clínicamente estables podrá iniciarse entre los 4 y 6 meses de edad cronológica, siempre que presenten signos de preparación para la alimentación oral. En quienes reciben lactancia materna exclusiva y presentan adecuado crecimiento, podrá favorecerse un inicio más cercano a los 6 meses. o Preparación neuromotora: verificar adecuado control cefálico, capacidad para mantenerse sentado con apoyo, desaparición del reflejo de extrusión, interés por los alimentos y coordinación suficiente para la alimentación oral. o Introducción de alimentos: incorporar los alimentos de forma gradual, priorizando aquellos ricos en hierro y zinc, con progresión de texturas y consistencias según el desarrollo y la tolerancia individual. o Alimentos potencialmente alergénicos: no se recomienda retrasar de forma rutinaria su introducción, salvo indicación médica específica, siguiendo las recomendaciones vigentes174. o Seguimiento y educación familiar: en cada consulta evaluar el crecimiento, la ingesta y las habilidades para la alimentación, brindando orientación sobre alimentación perceptiva, progresión de texturas y alimentación saludable. Valoración antropométrica y crecimiento. En cada consulta se evaluarán el peso, la longitud y el perímetro cefálico, con registro sistemático en las curvas de crecimiento según la edad corregida. Hasta las 40 semanas de edad corregida se utilizarán las curvas de Fenton y, posteriormente, las curvas de la OMS empleando la edad corregida hasta los 24 meses.

Artículo ANEXO (154/245)

Se realizará seguimiento a la velocidad de crecimiento, esperando una ganancia ponderal aproximada de 20--30 g/día entre los 0 y 3 meses de edad corregida, con disminución progresiva hasta 10-15 g/día hacia los 12 meses, procurando una trayectoria de crecimiento sostenida dentro de los percentiles esperados más que una velocidad máxima de ganancia. El perímetro cefálico continuará siendo un indicador prioritario del crecimiento cerebral, con una velocidad esperada cercana a 0,5 cm por semana al inicio de esta etapa y aproximadamente 0,25 cm por semana hacia los 6 meses de edad corregida.

Artículo ANEXO (155/245)

La desaceleración sostenida del crecimiento ponderal, lineal o del perímetro cefálico deberá motivar una evaluación integral para identificar causas nutriclonales, médicas o del neurodesarrollo y definir las intervenciones correspondientes671175. o Evaluación ante ganancia de peso insuficiente: ante una desaceleración de la trayectoria de crecimiento o una ganancia de peso inferior a la esperada, se realizará una evaluación integral para identificar causas potencialmente tratables, como ingesta insuficiente, dificultades de la alimentación oral, baja producción de leche materna, anemia, infección, reflujo gastroesofágico con repercusión clínica, cardiopatías u otras condiciones asociadas, instaurando el manejo nnwjn 3MMKU RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 oe 0 6 AGO 2026 HOJA N° 67 correspondiente y realizando seguimiento hasta la recuperación de la trayectoria de crecimiento. o Consideraciones sobre la desnutrición: la evaluación, clasificación y manejo de la desnutrición se realizarán de acuerdo con el lineamiento nacional vigente, teniendo en cuenta las particularidades del recién nacido, niña o niño con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer, el uso de la edad corregida para la valoración del crecimiento y el contexto clínico y nutricional de cada niño. o En los recién nacidos, niña o niño con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer con persistencia de riesgo nutricional, alteraciones del crecimiento, dificultades en la alimentación o requerimientos nutricionales especiales se recomienda la valoración por el profesional en Nutrición durante el seguimiento ambulatorio. • Valoración de,defectos de refracción: alrededor

Artículo ANEXO (156/245)

de los 6 meses de edad corregida, para la detección de los trastornos de refracción más frecuentes en el niño pretérmino o de bajo peso al nacer, especialmente miopía y astigmatismo miópico. Debe ser realizada por un optómetra u oftalmólogo con entrenamiento o experiencia en la evaluación de trastornos de refracción en lactantes menores de un año de edad corregida. Los controles posteriores se programarán según los hallazgos y el criterio del profesional176-177. • Valoración de caderas: Se recomienda realizar tamizaje clínico universal para displasia del desarrollo de la cadera mediante examen físico neonatal y en cada control de seguimiento. La ecografía de caderas está indicada en lactantes con hallazgos sugestivos en el examen físico o con factores de riesgo para displasia del desarrollo de la cadera, idealmente entre las 4 y 6 semanas de edad cronológica (o considerando la edad corregida cuando corresponda según el grado de prematurez y de acuerdo con el criterio clínico). La radiografía anteroposterior de pelvis constituye un estudio complementario en lactantes mayores de 4 a 6 meses de edad cronológica, cuando esté indicada, particularmente cuando la ecografía no sea apropiada por la edad del lactante o no se encuentre disponible.

Artículo ANEXO (157/245)

Ante hallazgos sugestivos de alteración clínica o por imágenes, se realizará la remisión a ortopedia pediátrica para confirmación diagnóstica y manejo. 17a~ o Nota: La evidencia para definir el momento óptimo de la ecografía y la radiografía de caderas en los recién nacidos pretérmino es limitada; por ello, la indicación y la oportunidad de estos estudios deben individualizarse Según la edad gestacional, los factores de riesgo y el criterio clínico. o Factores de riesgo para displasia del desarrollo de la cadera: antecedente familiar de primer grado, presentación podálica, oligohidramnios, anomalías musculoesqueléticas asociadas a restricción del espacio intrauterino (como tortícolis congénita), deformidades del pie y embarazo múltiple. Otros factores de riesgo clínicamente relevantes podrán ser considerados a criterio del médico tratante. La presencia de estos factores, especialmente cuando se asocia a hallazgos anormales en el examen físico, constituye indicación para estudios por imágenes. • Educación para la salud: Un proceso donde se articulan diferentes sesiones con prioridad en el fortalecimiento del proceso de desarrollo, las capacidades de cuidado y la apropiación del método madre canguro (énfasis en lactancia materna y posición canguro), implica consolidar: a. Sesiones dinamizadas por profesional en terapia física a los 3, 6, 9 y 12 meses de edad corregida, centradas en la promoción del desarrollo y la estimulación en las diferentes dimensiones del desarrollo de la niña o niño. b.

Artículo ANEXO (158/245)

Sesiones dinamizadas por profesional de psicología orientada a fortalecer las competencias familiares para el cuidado de los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer, sobre prevención del maltrato infantil, promoción de la participación del padre, adaptación y manejo de los hermanos, embarazo en adolescentes cuando aplique, estimulación del desarrollo, RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 de 0 6 ACO 2026 HOJA N° 68 pautas de crianza, identificación y abordaje de creencias que puedan interferir con el cuidado, psicoterapia o apoyo en situaciones de crisis, según necesidad familiar. c. Sesiones desarrolladas por profesional de enfermería, psicología, trabajo social u otro que se considere, dirigidas a la madre, el padre y demás cuidadores de apoyo, que incluyen educación y asesoría en nutrición, lactancia materna, alimentación complementaria, inmunización, estimulación del desarrollo, puericultura, prevención de accidentes y reconocimiento de signos de alarma. El equipo interdisciplinario deberá promoverá el fortalecimiento del vínculo afectivo, el empoderamiento de los cuidadores, las pautas de crianza positivas, la promoción del desarrollo infantil y el bienestar emocional de la familia, así como brindar el apoyo psicosocial requerido de acuerdo con las necesidades identificadas durante el seguimiento. Oximetría dinámica de pulso: en pacientes oxígeno-dependientes, con controles semanales o quincenales hasta la suspensión del oxígeno suplementario. Corresponde en promedio al 10% de los niños después de las 40 semanas158. Inmunización.

Artículo ANEXO (159/245)

Durante esta etapa deberá verificarse en cada consulta el cumplimiento del esquema nacional de vacunación según la edad cronológica, garantizando la aplicación oportuna de los biológicos pendientes, la identificación y reducción de oportunidades perdidas de vacunación, el registro de las dosis aplicadas y el seguimiento de las recomendaciones vigentes del PAI. Para las recomendaciones específicas de inmunización de los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer, consultar el apartado 4.4.3.3. Medicamentos. Durante esta etapa deberá verificarse en cada consulta la continuidad, adherencia, dosis, tolerancia y necesidad de ajuste o suspensión de los medicamentos y micronutrientes prescritos, con especial énfasis en la suplementación con hierro y vitamina D, de acuerdo con la evolución clínica, el crecimiento y el tipo de alimentación. Para las recomendaciones específicas, consultar el apartado 4.4.3.4. o Consulta por psicología: evaluación del desarrollo psicomotor a los 6 y 12 meses de edad corregida; educación en salud para la orientación en desarrollo y pautas de crianza; afrontamiento en crisis y fortalecimiento del vínculo afectivo; atención individual y familiar a madres en primera consulta y en seguimiento; educación en salud con poblaciones de riesgo (madres adolescentes); atención a madres en proceso de duelo; revisión y elaboración de material educativo; registros en RIPS, historia clínica e informes periódicos. Consulta por trabajo social: valoración de pacientes para identificar factores de riesgo social y definir intervención y seguimiento para la adherencia al programa; reporte y seguimiento de casos especiales; visitas domiciliarias a pacientes de alto riesgo biopsicosociai (aproximadamente el 30% de los niños); seguimiento de pacientes inasistentes y llamadas recordatorias; educación en salud para madres y padres adolescentes; informes mensuales y semanales.

Artículo ANEXO (160/245)

Dado que la prematuridad se superpone frecuentemente al mapa de la pobreza, el trabajador social debe atender de forma prioritaria las dificultades económicas que puedan comprometer los desplazamientos a los controles, el acceso a servicios especializados o la adecuada alimentación de la madre y, con ello, la lactancia materna. Consulta de enfermería: revisión de la alimentación del niño (extracción de leche materna, postura al lactar, otras formas de alimentación); adaptación canguro ambulatoria; revisión de la historia clínica materna y de los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer; registro de actividades en la historia clínica del programa; charlas y educación en salud; trámites de hospitalización o remisión cuando se requieran; actividades administrativas (inventarios, pedidos, rotación del personal y asignación de actividades). RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE 06 AGO 2026 HOJA N° 69 de 13 CUa'tSe a^°ptarllos lineamientos técnicos y operativos para la atención integral en salud '■ d7 ^antecedente de prematurez o bajo peso al nacer, incluyendo las atenciones para el Ocultas de seguimiento etapa III: desde los 12 meses de EC hasta los 24 meses de EC152‘15S- La etapa III extiende el seguimiento hasta los dos años de edad corregida, con énfasis en la evaluación del desarrollo a largo plazo. Los niños que han cursado por un PMC pertenecen a una población de alto riesgo con mayor vulnerabilidad para presentar alteraciones del crecimiento somático y del desarrollo neuropsicomotor y sensorial; por ello, este seguimiento no es opcional sino parte integral del modelo de atención. Las actividades de esta etapa incluyen: • Consulta pediátrica: cada 3 meses desde los 12 hasta los 24 meses de edad corregida (4 consultas en total).

Artículo ANEXO (161/245)

En cada consulta se realizará anamnesis dirigida, examen físico completo, valoración antropométrica (peso, longitud y perímetro cefálico), evaluación del crecimiento y del estado nutricional, seguimiento del desarrollo neurológico, sensorial y funcional, verificación del esquema de vacunación, revisión de la alimentación y de la suplementación cuando esté indicada, e identificación de secuelas o alteraciones asociadas a la prematuridad o al bajo peso al nacer que requieran intervención o remisión oportuna. • Test neuromotor: aplicación a los 18, 21 y 24 meses de edad corregida. Debe integrarse a la consulta de seguimiento y ser aplicado e interpretado por el profesional de la medicina especialista en pediatría con experiencia en la prueba. La frecuencia podrá ajustarse según el criterio clínico. Ante hallazgos sugestivos de alteraciones del neurodesarrollo, se realizará la remisión para valoración e intervención por los profesionales de rehabilitación que correspondan. • Test de desarrollo pslcomotor: aplicación a los 18 y 24 meses de edad corregida, con valoración de lenguaje, cognición, coordinación motora, visión y audición. Debe ser aplicado e interpretado por un profesional en psicología entrenado en la prueba. La frecuencia podrá ajustarse según el criterio del profesional en psicología. Se acompañará del entrenamiento a las madres y padres en ejercicios individualizados para el hogar. Ante hallazgos sugestivos de alteraciones del desarrollo, se realizará la remisión y el seguimiento interdisciplinario según la necesidad clínica. En aproximadamente el 30% de los niños podrán requerirse hasta dos evaluaciones adicionales, de acuerdo con los hallazgos de la evaluación y el criterio clínico. • Valoración, promoción y apoyo de la lactancia materna y la alimentación complementaria: se evaluará la continuidad de la lactancia materna, la adecuación y diversidad de la alimentación complementaria, la progresión de texturas, la aceptación de nuevos alimentos y el desarrollo de las habilidades para la alimentación.

Artículo ANEXO (162/245)

En madres que regresen o continúen sus actividades laborales o académicas, se brindará orientación sobre la extracción, almacenamiento y conservación de la leche materna, así como sobre otras estrategias que favorezcan el mantenimiento de la lactancia materna. o Orientación nutricional: promover una alimentación variada, suficiente y adecuada para la edad, favoreciendo la integración progresiva a la alimentación familiar y evitando el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados. • Valoración antropométrica y crecimiento: en cada consulta se evaluarán el peso, la longitud y el perímetro cefálico, con registro sistemático en las curvas de crecimiento de la OMS utilizando la edad corregida hasta los 24 meses, momento a partir del cual podrá emplearse la edad cronológica en la mayoría de los niños. La valoración del crecimiento deberá considerar la trayectoria antropométrica, la proporcionalidad, la evolución clínica, el estado nutricional, el neurodesarrollo y los antecedentes de prematuridad o restricción del crecimiento intrauterino. Se prestará especial atención a la desaceleración sostenida del crecimiento, la caída en percentiles o la persistencia de signos de compromiso nutricional, que requerirán una evaluación integral.

Artículo ANEXO (163/245)

El seguimiento de la longitud y del perímetro cefálico será prioritario por su utilidad para detectar alteraciones del crecimiento lineal y del crecimiento cerebral, respectivamente. o Velocidad de crecimiento: entre los 12 y 18 meses de edad corregida se espera una ganancia ponderal aproximada de 8-10 g/día, y entre los 18 y 24 meses de 6-8 g/día, procurando mantener una trayectoria de crecimiento sostenida dentro de las curvas de referencia. ■n RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE 06 O 2026 HOJA N° 70 Valoración de defectos de refracción: seguimiento de la función visual y de los trastornos de refracción identificados previamente, con énfasis en la detección y manejo oportuno de miopía, astigmatismo, anisometropia, ambliopía y otras alteraciones visuales que puedan afectar el desarrollo. Los siguientes controles se programarán según los hallazgos de las evaluaciones previas y el criterio del oftalmólogo u optómetra, quien definirá la necesidad de seguimiento adicional cuando esté indicado. o Actividad educativa grupal continua: sesiones dirigidas a la madre, el padre y el familiar de apoyo. Incluyen educación en alimentación saludable, lactancia materna cuando continúe, alimentación complementaria, vacunación, promoción del desarrollo infantil, estimulación, pautas de crianza, prevención de accidentes y signos de alarma. El equipo interdisciplinario fortalecerá las competencias de la familia para el cuidado del niño, promoverá el bienestar emocional de los cuidadores, el vínculo afectivo, la crianza positiva y la autonomía familiar, brindando apoyo psicosocial según las necesidades identificadas durante el seguimiento.

Artículo ANEXO (164/245)

Talleres de estimulación: dictados por terapeuta físico a los 18 y 24 meses de edad corregida, con énfasis en el desarrollo neuromotor y las habilidades adaptativas propias de cada etapa. Inmunización. Durante esta etapa deberá verificarse en cada consulta el cumplimiento del esquema nacional de vacunación según la edad cronológica, garantizando la aplicación oportuna de los biológicos pendientes, la identificación y reducción de oportunidades perdidas de vacunación, el registro de las dosis aplicadas y el seguimiento de las recomendaciones vigentes del RAI. Para las recomendaciones específicas de inmunización de los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer, consultar el apartado 4.4.3.3. 3.4.3.2 Consideraciones para la evaluación y seguimiento al desarrollo del RNPT o con BPN en un PMC Las herramientas de tamizaje y evaluación clínica deben permitir identificar de manera oportuna alteraciones del desarrollo en los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer ya que son considerados como grupos de riesgo, esto permitirá activar intervenciones tempranas y establecer criterios claros para remisión o ampliación de estudios, favoreciendo un seguimiento basado en el riesgo, y aplicable en todo el territorio nacional. Es fundamental que todas las evaluaciones hasta los dos años de edad se realicen utilizando la edad corregida, ya que permite una valoración más precisa del desarrollo y evita clasificar como patológicas variaciones propias de la prematuridad. Después de esta edad, si no se presentó un trastorno específico, se espera que se haya logrado la recuperación del desarrollo (catch-up) en las diferentes dimensiones; por lo tanto, la evaluación se realizará de acuerdo con lo definido en la consulta de valoración integral en salud para la primera infancia (Resolución 3280 de 2018)5.

Artículo ANEXO (165/245)

Evaluación del desarrollo a través de los dominios motor y cognitive: La evaluación del desarrollo se centra en la adquisición de los hitos del desarrollo motor y fino, así como en la calidad del movimiento, el tono muscular y los reflejos. En el ámbito cognitive, se evalúan habilidades tempranas como la resolución de problemas, la atención y las capacidades de comunicación y lenguaje. Las herramientas de evaluación del desarrollo deberán ser aplicadas e interpretadas por profesionales entrenados en su uso, sin que se requiera una certificación específica cuando esta no exista. Siempre que sea posible, el seguimiento del mismo niño deberá realizarse utilizando el mismo instrumento de evaluación para facilitar la comparación longitudinal de los resultados. Herramientas de tamizaje neuromotor: La evidencia actual respalda el uso de las siguientes herramientas de evaluación neuromotora en los controles por profesional de la medicina especialista en pediatría en el seguimiento ambulatorio, a las 40 semanas, 3, 6, 9, 12, 18, 21 y 24 meses de edad corregida147,183-187: RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 de 0 6 AGO 2026 HOJA N° 71 o Evaluación de Movimientos Generales de Prechtl (GMA): recomendada alrededor de los 3 meses de edad corregida, por su alta sensibilidad para la detección temprana del riesgo de parálisis cerebral. o Examen Neurológico de Hammersmith (HINE): recomendado desde los 3 hasta los 24 meses de edad corregida, por su alta sensibilidad y especificidad para la detección temprana de parálisis cerebral. Se recomienda su uso complementario con la GMA. o INFANIB (Infant Neurological International Battery): puede aplicarse desde las 40 semanas hasta los 24 meses de edad corregida.

Artículo ANEXO (166/245)

Constituye una herramienta de referencia histórica en los Programas Madre Canguro de Colombia. Es una herramienta de rápida aplicación e integración a la consulta de seguimiento, especialmente útil en contextos con alta demanda asistencial. o Evaluación neurológica de Amiel-Tison: puede aplicarse desde las 40 semanas hasta los 24 meses de edad corregida. Es útil para la detección temprana de alteraciones neuromotoras en recién nacidos pretérmino o de bajo peso al nacer y puede complementarse con el HIÑE y la GMA. o Escala Abreviada de Desarrollo 3: puede aplicarse en recién nacidos hasta los 5 años 11 meses 29 días, para su uso niñas y niños con antecedentes de prematurez debe aplicarse realizando el ajuste con edad corregida hasta los 2 años de edad cronológica. Evalúa 4 dimensiones motricidad gruesa, motricidad fino-adaptativa, audición/lenguaje y personal social, es una herramienta ampliamente utilizada en la consulta de valoración integral en salud para tamizaje de riesgo o sospecha de problema en el desarrollo. o El test neuromotor es aplicado e interpretado por el profesional de la medicina especialista en pediatría entrenado idealmente en MMC o neurodesarrollo, debe integrarse a la consulta de seguimiento y puede aumentar su frecuencia según criterio clínico. En caso de hallazgos anormales, el niño(a) debe ser remitido a valoración por profesional en fisioterapia con seguimiento individualizado. • Herramientas de evaluación psicomotora: La evaluación psicomotora en el seguimiento ambulatorio se realiza a los 6, 12, 18 y 24 meses de edad corregida por un profesional entrenado en la aplicación de los instrumentos correspondientes. Las principales herramientas recomendadas por la evidencia son188"191: o Escalas Bayley de Desarrollo Infantil (Bayley-Ill o IV): recomendadas a los 6, 12, 18 y 24 meses de edad corregida.

Artículo ANEXO (167/245)

Constituyen el estándar de oro internacional para la evaluación del desarrollo infantil y valoran los dominios cognitivo, del lenguaje y motor. Su aplicación requiere licencia y tiene una duración aproximada de 35 a 60 minutos. o Escala de Desarrollo Griffiths (GDS-lll): puede aplicarse a los 6, 12, 18 y 24 meses de edad corregida. Evalúa las áreas locomotora, personal-social, audición y lenguaje, coordinación óculo-manual y ejecución. Es una herramienta de uso libre y ha sido utilizada en Programas Madre Canguro de referencia. Su aplicación tiene una duración aproximada de 35 a 60 minutos. Independientemente del instrumento seleccionado, el registro debe incluir: fecha (año- mes-día), edad cronológica, edad corregida y los dominios evaluados, así como el diagnóstico y plan de intervención. La institución puede elegir el test psicomotor validado más pertinente a su contexto, garantizando su aplicación estandarizada. • Evaluación socioemocional y comunicativa (incluye el área vincular, y conductual): Dado que el seguimiento se amplía hasta los 24 meses de edad corregida en la nueva Etapa 3, se recomienda incorporar herramientas de tamizaje que permitan identificar alteraciones en’ los dominios socioemocional, vincular, comunicativo y conductual, además de las evaluaciones neuromotoras y psicomotoras. Entre las opciones disponibles con evidencia científica se encuentran192-195: o M-CHAT-R/F (Modified Checklist for Autism in Toddlers, Revised with Follow­ up): tamizaje de señales de alerta del trastorno del espectro a partir de los 16-30 meses de edad cronológica.

Artículo ANEXO (168/245)

RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE 0 6 l\G0 2026 HOJA N° 72 o ADBB (Alarm Distress BaBy Scale): evaluación del repliegue relaciona! en el primer año de vida. Útil para la detección temprana de alteraciones del vínculo y la comunicación social. o Otras escalas de tamizaje validadas en el contexto local o nacional que permitan identificar riesgo en el desarrollo socioemocional y conductual. La inclusión de estas herramientas en la Etapa 3 amplía el alcance del seguimiento a dimensiones que son determinantes en la calidad de vida, la integración social y el desempeño académico futuro de los recién nacidos, niñas y niños con antecedente de prematurez o con bajo peso al nacer. Su factibilidad de aplicación rutinaria en el contexto nacional deberá ser validada en la mesa técnica de expertos. Criterios de remisión para la atención/intervención ¡nterdiscíplinaria: Los hallazgos clínicos o resultados de tamizaje que activan la remisión a profesionales o servicios de intervención temprana u otros especialistas deben estar claramente definidos en el protocolo de seguimiento del RNPT/RNBP. Los criterios orientadores son: « Profesional de fisioterapia: alteraciones del tono muscular, asimetrías motoras, retraso en la adquisición de hitos motores gruesos o anormalidades posturales, La atención deberá iniciarse de manera oportuna desde el primer hallazgo, dado que la fisioterapia cumple un papel tanto preventivo como de habilitación del desarrollo motor. • Profesional en terapia ocupacional: alteraciones de la motricidad fina, la coordinación visomotora, la integración sensorial o dificultades en las actividades de la vida diaria acordes con la edad.

Artículo ANEXO (169/245)

Su intervención deberá complementar la fisioterapia con énfasis en la funcionalidad y la integración sensorial. o Profesional en terapia del lenguaje: retraso en el desarrollo del lenguaje expresivo o comprensivo, dificultades en la comunicación, problemas de alimentación oral o sospecha de disfagia. La valoración comprenderá la evaluación e intervención de la comunicación, el lenguaje y la alimentación oral. • Especialista en neurología infantil: hallazgos neuromotores persistentes, progresivos o no esperados según los antecedentes, sospecha de parálisis cerebral, convulsiones, resultados anormales en la Evaluación de Movimientos Generales de Prechtl (GMA) o en el Examen Neurológico de Hammersmith (HINE), hemorragia intraventricular grado III o IV, hidrocefalia o leucomalacia periventricular. La remisión deberá realizarse de manera prioritaria y no diferirse ante la presencia de señales de alarma neurológica durante el seguimiento. En las niñas y niños con hemorragia intraventricular grado III o IV se recomienda realizar resonancia magnética cerebral antes del año de edad corregida. Estos criterios corresponden a orientaciones generates para la identificación temprana de alteraciones del desarrollo y la definición de remisión especializada. No reemplazan el principio de autonomía profesional y el juicio clínico individual. Todo tamizaje positivo deberá dar lugar a una valoración clínica integral y al inicio oportuno de las intervenciones requeridas, sin que sea necesario esperar la confirmación diagnóstica definitiva cuando exista riesgo de afectar el desarrollo infantil. La remisión a servicios de intervención temprana, rehabilitación u otras especialidades podrá realizarse en cualquier momento según otros hallazgos clínicos, factores de riesgo o criterio del equipo tratante. Ampliación de estudios paraclínicos y de neuroimaqen: La solicitud de estudios de neuroimagen debe obedecer a criterios clínicos, evitando la práctica rutinaria sobre todo para los casos donde no hay indicación precisa.

Artículo ANEXO (170/245)

Los lineamientos para su uso son los siguientes: • Ecografía cerebral transfontanelar: se realizará al ingreso al Programa Madre Canguro cuando no se haya practicado durante la hospitalización, preferiblemente antes de las 40 semanas de edad gestacional corregida. Su objetivo es obtener una imagen inicial del cerebro que sirva como referencia para el seguimiento. En los niños con hemorragia intraventricular grado I o II no se requiere repetirla de forma rutinaria y se continuará el seguimiento clínico del neurodesarrollo. Cuando durante la hospitalización ya se haya realizado una tomografía computarizada o una resonancia magnética cerebral, estos estudios podrán considerarse equivalentes para este propósito. RESOLUCIÓN NÚMERO 001812 DE o 6 AGO 2026 HOJA N° 73 n mL" raCÍ¿Ón d8 w ResoJución:.“Po''la C^! se adoptan los lineamiantos técnicos y operativos para la atención inteoral en salud nacij°srriinas y ninos con antecedente de prematurez o bajo peso al nacer, incluyendo las atenciones para el seguimiento ambulatorio en Programas Madre Canguro. ” • Resonancia magnética cerebral: está indicada en niños con hemorragia intraventricular grado III o IV, leucomalacia periventricular o hallazgos neurológicos persistentes o progresivos durante el seguimiento. También podrá considerarse cuando exista un examen neurológico persistentemente anormal que no se explique por la neuroimagen disponible. En los casos indicados, deberá realizarse antes del año de edad corregida. Corresponde a una prueba diagnóstica y no de tamizaje; por tanto, no se recomienda su realización rutinaria ni como estudio de control, salvo que la evolución clínica lo justifique196. e Tomografía computarizada simple de cráneo: podrá utilizarse cuando exista una indicación clínica urgente y la resonancia magnética no esté disponible.

Artículo ANEXO (171/245)

Debido a la exposición a radiación ionizante, su uso deberá limitarse a situaciones en las que el beneficio clínico supere el riesgo. No constituye un examen de rutina para todos los recién nacidos pretérmino o de bajo peso al nacer. La ecografía cerebral transfontanelar al egreso del hospital o al ingreso al PMC es suficiente en la mayoría de los casos. La ampliación de estudios solo se justifica ante hallazgos clínicos o ecográficos que orienten a daño cerebral significativo. Estructura del seguimiento del desarrollo por etapas del RNPT/RNBPN en un PMC: La evaluación del desarrollo deberá iniciarse antes del egreso hospitalario, con el fin de garantizar la continuidad del seguimiento al ingreso al PMC.

Artículo ANEXO (172/245)

La siguiente tabla sintetiza las herramientas de evaluación del desarrollo por etapa, integrando los momentos de aplicación, los profesionales responsables y las acciones de tamizaje correspondientes: Herramienta Herramienta Etapa Período psicomotora / Frecuencia / neuromotora Intervención psicológica Evaluación Observación del Etapa 0 Hospitalario desarrollo y Continuo durante neuromadurativa hospitalización ■ educación familiar Hasta las 40 Test neuromotor ■ Ecografía cerebral Etapa 1 (INFANIB, HIÑE o transfontanelar al Seguimiento diario semanas de EGC ingreso si no se o semanal equivalente) realizó Control cada mes ' — ,psicomotor: I Test ------------- _6 y medio + ¡ Etapa 2 ! 40 semanas a 12 \ Test neuromotor: 3, ! y 12 meses EC escenarios de meses EC 6, 9 y 12 meses EC ' (Griffiths, Bayley u educación para la otro validado) salud a 3, 6, 9 y ’ 12 meses EC Test psicomotor: Control cada 3 Test neuromotor: 18 y 24 meses EC meses + Etapa 3 + tamizaje escenarios de (NUEVA) 12 a 24 meses EC 18,21 y 24 meses EC socioemocional educación para la (M-CHAT-R/F, salud a 18 y 24 i ADBB u otro) meses EC La Etapa 3 (nueva), que cubre de los 12 a los 24 meses de edad corregida, introduce controles trimestrales con énfasis en la detección de alteraciones del desarroíío a largo plazo en sus diferentes dimensiones: lenguaje, cognición, coordinación, visión y audición, asi como en el área socioemocional. Sesiones de educación para la salud para fortalecer las capacidades de cuidado con énfasis en la detección de riesgo y la promoción del proceso de desarrollo (vigilancia y estimulación del desarrollo): El proceso educativo para madres, padres y cuidadores deberá iniciarse durante la hospitalización y mantenerse de manera continua durante el seguimiento en el PMC.

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Respuestas basadas en la legislación y la jurisprudencia colombianas, con las fuentes citadas.

Tipo: Resolución

Estado: En Revisión

Nivel jerárquico: 8

Fuente auxiliar: No

Fundamento: CP art. 189-11 y 208; Ley 489/1998 arts. 59 y 61; Sentencia C-1005/2008 (harness/ai/instructions/piramide-normativa.md).

Fuente de la vigencia: Vigencia NO verificada: la norma no figura en el Normograma del Ministerio de Salud (2012–2026). Consultado el 2026-10-22. Texto extraído del PDF oficial por pdftotext; revisar contra el original antes de citar.

Documento oficial: ver original

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