Artículo ANEXO (113/245)
Su prevención se basa en el uso de leche materna propia o de donante, la progresión cuidadosa y vigilada de la alimentación enteral, el uso racional de antibióticos y la evitación de fármacos que alteren la motilidad ° el pH gástrico sin indicación clara. La detección temprana ante signos clínicos sugestivos —distensión abdominal, residuos gástricos biliosos, sangre en heces, inestabilidad hemodinámica— y la activación oportuna del equipo quirúrgico son determinantes para el desenlace. Anemia de la Prematurez 125"127. La anemia es inevitable en el pretérmino por la combinación de eritropoyesis inmadura, vida media corta de los eritrocitos y pérdidas sanguíneas ¡atrogénicas por toma de muestras. Su prevención comienza desde el nacimiento con el pinzamiento tardío del cordón umbilical, que transfiere un volumen significativo de sangre placentaria al neonato. Durante la hospitalización, la minimización de las extracciones de sangre —agrupando muestras y usando microtécnicas— es una práctica sistemática recomendada. Las indicaciones de transfusión se guiarán por los umbrales definidos en las guías y protocolos vigentes, considerando tanto los niveles de hemoglobina como los signos clínicos de repercusión hemodinámica. Hemorragia intraventricular 128"130. La hemorragia de la matriz germinal e intraventricular es una complicación grave y frecuente en pretérmino menores de 32 semanas, con impacto directo sobre el neurodesarrollo. Su prevención depende, entre otras cosas del manejo gentil desde la sala de partos, la evitación de fluctuaciones hemodinámicas y de presión arterial bruscas, el uso de corticoides antenatales y el sulfato de magnesio cuando están indicados.