Por el cual se adopta el Manual Unico para la Calificación de la Invalidez.

Decreto · 692 · 1995-04-26 · Jerarquía: nivel 7

En Revisión
Articulado
Artículos 321–340 de 437

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por mentiras, uso de nombres falsos y ngaños a los demás en provecho personal. * Imprudencia. Ejemplo, el hecho de conducir en estado de embriaguez o de ir velocidad inadecuada. iv. Pauta de conducta antisocial continuada, en la que los derechos de los demás son violados, sin que exista un período libre de síntomas por lo menos de 5 años entre los 15 y la edad actual. La conducta antisocial descrita no puede derivarse de un retraso mental profundo, esquizofrenia o episodios maníacos. Deficiencia Global derivada de trastornos Psicopáticos de la Personalidad (antisocial). i. Clase I: Deficiencia global: 0 - 9.9% Incluye personas con poco discernimiento, alguna diferencia de juicio y dificultad en el control del comportamiento personal, pero con habilidad para evitar serias perturbaciones en sus relaciones con la comunidad, o significativo daño personal. ii. Clase II: Deficiencia global: 10.0 - 20.0% Incluye personas que muestran considerable perdida de autocontrol e incapacidad para aprender de la experiencia, al extremo de causar daño a la comunidad o así mismo en forma continua. Ejemplo: Una mujer de 29 años fue examinada cuando su familia intentaba recluirla en un hospital psiquiátrico. Era la cuarta de 5 hermanos, egresó del colegio con excelentes notas, saludable en apariencia, bien vestida y muy encantadora. El padre había muerto y sus hermanos reclamaban que ella había chantajeado y en muchas ocasiones había amenazado a su madre de muerte. Había una historia de tres embarazos ilegítimos, dos de ellos de diferentes ex- convictos y con uno sólo vivo. Frecuentemente no hablaba con su madre o hermanos durante semanas, excepto para pedir dinero. Otras veces, se presentaba ante su madre con regalos y una larga y dramática cuenta de su trabajo y afanes para ganar lo suficiente como para comprarlos.

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Después se supo que algunos de los artículos habían sido robados. Había hecho repetidas promesas de pagar préstamos, elegir mejores amistades y ayudar en los quehaceres domésticos, pero nunca cumplió ninguna de las promesas. Daba una larga y racionalizada cuenta de su incapacidad para cumplir con sus obligaciones. A veces ella conseguía trabajo, generalmente como mesera o cajeta de restaurante, pero pronto era despedida y no había más que repetidos robos. Con la ayuda de la familia había evadido varios arrestos o encarcelamientos. Diagnóstico: Personalidad psicopática. Deficiencia global: 20.0% 12.7.4 Otros trastornos funcionales no psicóticos Se incluyen trastornos y desviaciones sexuales, dependencia al alcohol y otras sustancias psicoactivas, reacción aguda ante gran tensión, reacción de adaptación y síndromes especiales como el tartamudeo, tics, enuresis, encopresis, anorexia, etc. Los aspectos de la reacción psiconeurótica son: ansiedad, depresión, fobia, psicofisiología obsesivo-compulsiva y conversión. Estos trastornos se clasifican en: i. trastornos y desviaciones sexuales. ii. Síndrome de dependencia al alcohol. iii. Síndrome de dependencia de las drogas. iv. Consumo de sustancias psicoactivas sin dependencia. v. Alteración de funciones corporales originadas por factoresmentales. vi. Síndromes especiales. vii. Reacción aguda ante gran tensión. viii. Reacción de adaptación. ix. Trastornos mentales específicos no psicóticos, secundarios a lesión orgánica del encéfalo. x. Trastorno depresivo no clasificado en otra parte. xi. Perturbación de la conducta no clasificada en otra parte. xii. Perturbaciones emocionales de la niñez y la adolescencia. xiii. Síndrome hiperquinético de la niñez. ix. Retardo selectivo de desarrollo.

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x. Factores psíquicos asociados con enfermedades clasificadas en otra parte. Deficiencia Global de la persona derivada de trastornos neuróticos y psicofisiológicos. i. Clase I: Deficiencia global: 0 - 4.9% Las técnicas de ego-protección son regresivas a un nivel psiconeurótico en la adaptación personal a las tensiones del diario vivir, pero no a un grado que resulta una pérdida sustancial de eficiencia personal o social. No ocurren períodos de regresión continua ni instancias de patologías estructuradas en los órganos o miembros. Una o más de las siguientes reacciones psiconeuróticas son posibles de demostrar: - Reacciones de ansiedad: Estas varían desde leves episodios de ansiedad que son predominantemente respuestas, a situaciones de tensión, requieren poco o nada de tratamiento y rara vez están asociadas con sufrimientos subjetivos definidos. Por ejemplo: nerviosismo, hasta episodios moderados de ansiedad que son predominantemente el resultado de una situación de tensión y también pueden no requerir de tratamiento. - Reacciones depresivas: Las actividades usuales del diario vivir pueden ser efectuadas pero son asociadas en ocasiones con síntomas de carencia de ambición, energía y entusiasmo por la situación normal del día o semana. Pueden haber desórdenes psicofisiológicos tales como leve anorexia y malestar. - Reacciones fóbicas: Estas pueden ser puramente subjetivas y no asociadas con ningún desorden demostrable a disturbios de modelos menores de adaptación bajo condiciones especiales. Por ejemplo: leve claustrofobia o miedo a las culebras. - Reacciones psicofisiológicas: Esto incluye reacciones autolimitantes a tensiones pasajeras. Por ejemplo, trastornos gastrointestinales. El tratamiento de síntomas o de otros componentes de la enfermedad es de corta duración.

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El período de tratamiento no está asociado con ninguna interferencia persistente con el modelo usual de adaptación personal y social y no hay patología irreversible de órganos y sistemas del cuerpo. - Reacciones obsesivas-compulsivas: Estas pueden variar desde experiencias iterativas no asociadas con desórdenes demostrables de adaptación, hasta reacciones peculiares individualizadas de adaptación rígida, tales como trabajo excesivo, dogmático o excesivo descontento, lo que solamente desordena levemente la adaptación personal y social de la persona. - Conversión o reacciones histéricas: Estas se manifiestan por cortas o infrecuentes pérdidas episódicas de función fisiológica, tal vez una o dos veces al año. Por ejemplo: debilidad o ronquera, las que responden prontamente al tratamiento. ii. Clase II: Deficiencia global: 5.0 - 9.9%. Hay demostración de una o más de las siguientes reacciones psiconeuróticas: - Reacciones de ansiedad: Se presenta aprehensión y ansiedad severa a moderada y puede requerir tratamiento extenso. Reacciones de sobresalto, presentimiento que lleva a la indecisión, miedo a la soledad e insomnio que también puede estar presente. Sin embargo, no se encuentran desórdenes asociados de pensamiento, concentración o memoria. - Reacciones depresivas: Estas reacciones duran varias semanas o aun más, con desórdenes en el ciclo de sueño y en los hábitos de comida, pérdida del interés en actividades sociales y personales usuales, y moderado retardo psicomotor o preocupación suicida, pero permanece una continua habilidad para preocuparse de la higiene personal y otras actividades del cuidado de sí mismo. - Reacciones fóbicas: La persona muestra comportamiento motivado por el miedo que interfiere en una leve y moderada forma con las actividades del diario vivir. Puede estar confinado en la casa parcialmente, rehusar el uso de ascensores o entrar en piezas cerradas, y ser incapaz de aceptar cambios en programas de trabajo y juego con otros.

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El comportamiento puede ser abiertamente modificado en respuesta a necesidades supersticiosas. - Reacciones psicofisiológicas: Son frecuentes y recurrentes las disfunciones que perturban el diario vivir y requieren tratamiento. Estas reacciones pueden incluir diarrea tensional, dolores funcionales de pecho, espasmos de los músculos vertebrales de tronco, miembros y cuello o hiperventilación. Las emociones no muestran estructuración de patologías, en órganos o miembros. - Reacciones obsesivas-compulsivas: Debido a pensamientos y acciones rígidas las actividades personales y sociales están restringidas. Se demuestra egoísmo, dogmatismo, exigencias intolerables e inhabilidad para trabajar bien con otras personas. El individuo está colocado en su propio terreno y puede ser incapaz de aceptar cambios en programas en el trabajo. - Conversión o reacciones histéricas: Episodios de pérdida de función fisiológica. Por ejemplo: afonía, ceguera o debilidad de un miembro con una frecuencia de dos o más veces al año, durante varias semanas, y requieren de tratamiento. Ejemplo de Clase II: Una mujer de 20 años, estudiante novata, se quejaba detener necesidad de "tocar todo dos veces y en el mismo orden". Ella mostraba una considerable facilidad para esconder esta preocupación, no obstante esto limitaba sus contactos sociales. La historia mostró que ella había tomado pocos cursos a pesar de haber registrado un CI alto-normal, y por ello estaba dos años bajo su nivel en el sistema escolar. Debido a su psiconeurosis, se retiró del colegio y regresó a un aislamiento parcial en un pequeño pueblo donde vive en un regresivo y menos maduro nivel de adaptación. Diagnóstico: Psiconeurosis, tipo obsesivo-compulsivo. Deficiencia global: 9.9% iii. Clase III: Deficiencia global: 10.0 - 25.0%.

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Hay una demostración de uno o más de las siguientes reacciones psiconeuróticas: - Reacciones de ansiedad: Se presentan severos estados de presentimiento, tensión y expectación. Hay interferencia con las funciones de memoria y concentración. Períodos recurrentes y persistencias de ansiedad causan desórdenes profundos en las relaciones interpersonales y la persona requiere de una continua reafirmación y apoyo de sus parientes. Las crisis de angustia se definen por la aparición repentina de una aprehensión intensa, miedo o temor, a menudo asociados con sentimientos de catástrofe inminente. Los síntomas más comunes durante uno de estos ataques son disnea, palpitaciones, dolor o malestar precordial, apnea transitoria o sensaciones de ahogo, mareo, vértigo, inestabilidad, sentimientos de irrealidad, despersonalización, pérdida de la realidad, parestesias, oleadas de calor y de frío, sudoración, debilidad, temblor y estremecimiento, miedo de morir, de volverse loco o de hacer cualquier cosa descontrolada durante la crisis. Por lo general, las crisis duran minutos y más raramente horas. - Reacciones depresivas: Estas tienden a persistir y hay una marcada pérdida de interés en actividades del diario vivir, tales como alimentación y cuidado personal. Como resultado se presenta una pérdida de peso o apariencia desgreñada. Puede haber marcado retardo de actividad psicomotora con fantasías e intentos suicidas o agitación tanto como depresión. - Reacciones fóbicas: Ocurren modelos de adaptación fóbica tan severos que el comportamiento se transforma en bizarro y desadaptado. En los más severos grados de deficiencia, la mayoría de las actividades diarias son tan desordenadas que el paciente se encierra en su casa o incluso en su dormitorio.

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Sus extraños rituales pueden requerir aislamiento o bien protección. - Reacciones psicofisiológicas: Estas reacciones con modificaciones de los tejidos en uno o más de los sistemas u órganos del cuerpo, pueden no ser reversibles, tales como los cambios en las paredes del intestino en colitis ulcerosa. - Reacciones obsesivo-compulsivas: Estas reacciones son tan marcadas que las actividades personales y sociales del paciente están imposibilitadas debido a un pensamiento inflexible y comportamiento ritualista, por lo que hay necesidad de cuidado o asistencia supervisada. El paciente, si no es dirigido, puede demorarse horas en vestirse o comer. - Conversión o reacciones histéricas: Episodios de pérdida de función fisiológica ocurren frecuentemente y duran varias semanas, y una persistente evidencia de cambios fisiológicos después de cada episodio, o un prolongado episodio, 18 meses o más, de pérdida de función fisiológica está asociada con cambios fisiológicos regresivos avanzados en miembros y órganos, tales como atrofia de músculo de las piernas o debilidad generalizada. Nota: La mayoría de los casos Clase III deben calificarse en los rangos menores (10.0%) y excepcionalmente en los mayores (25.0%), en regresivos neuróticos totalmente dependientes. 12.8 RETARDO MENTAL El retardo o retraso mental es una enfermedad y representa la imposibilidad de una persona para desarrollar un nivel adecuado de capacidad intelectual desde su nacimiento o una temprana edad. El nivel de deficiencia en el retardo mental es relativamente estable o permanente, y debería haber poca dificultad para su reconocimiento y clasificación y un poco más con la estimación de su clase y rango de porcentaje de deficiencia, dentro del cual se ubica el individuo en particular. El grado de deficiencia varía desde un temprano nivel de pensamiento infantil a la capacidad pueril de un defecto limítrofe individual.

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Denota una condición de por vida, caracterizada por capacidad intelectual bajo con relación al promedio, al medirlo con una prueba de inteligencia (CI) bien estandarizado o asociado a daño en una o más de las siguientes áreas: aprendizaje, madurez y ajuste social. Debería determinarse el grado del daño basándose principalmente en el nivel de inteligencia y el informe médico. Se deberá indagar cuidadosamente que los resultados obtenidos sean compatibles con las actividades y la conducta del individuo. Una prueba de inteligencia global y bien estandarizada como el Test de WAIS debería ser aplicado e interpretado por un psicólogo o psiquiatra calificado, con capacitación y experiencia para efectuar dicha evaluación. En circunstancias especiales, otras medidas no verbales tales como las matrices progresivas de Raven o la Arthur Scale, pueden servir de sustituto. Cuando se infiere más de un CI de l a prueba aplicada, es decir, cuando se proporcionan CI verbal, manual y total, como es el WAIS, se usa el más bajo. En los casos en que el daño, dependiendo de su naturaleza, es tal que la prueba descrita anteriormente se excluye, se deberán obtener informes médicos que describan específicamente el nivel intelectual, social y la función física del individuo. Se considerará como evidencia adicional los informes de instituciones educacionales, de bienestar y de otras fuentes objetivas y confiables. 12.8.1 Clase I: Deficiencia Global: 0 - 9.9% Retraso mental discreto o leve, C.I. entre 50 y 70. Hay un grado de deficiencia mental, pero hay habilidad para realizar muchas actividades de la vida diaria sin supervisión, tales como el cuidado propio, comunicación, posturas ante la vida normal, deambulación, viajes y actividades manuales no especializadas. 12.8.2 Clase II: Deficiencia global: 10.0 - 24.9% Retardo mental moderado, C.I. entre 35 y 49.

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Hay un grado de deficiencia mental tal que el paciente requiere alguna supervisión y dirección para realizar la mayoría de las actividades del diario vivir. 12.8.3 Clase III: Deficiencia global: 25.0 - 45.0% Retardo mental grave, C.I. entre 20 y 34. Hay un grado de deficiencia mental tal que el paciente requiere supervisión y dirección en un ambiente de confinamiento, hogar u otro lugar, para llevar a cabo sus actividades del diario vivir. 12.8.4 Clase IV: Deficiencia global: > 45% Retraso mental profundo, C.I. menor de 20%. Hay un grado de deficiencia mental tal que el paciente requiere asistencia continua en todas las actividades del diario vivir, incluso cuidado personal. TABLA RESUMEN Trastornos orgánicos cerebrales: Clase Deficiencia % Realiza mayoría de actividades diarias I 0 - 9.9 Alguna supervisión y dirección. II 10.0 - 24.9 Confinamiento. III 25.0 - 45.0 Asistencia para propio cuidado. IV > 45.0 Trastornos funcionales psicóticos: Distanciamiento del pensamiento sin o poco disturbio de vida diaria. Ambulatorio con medicamentos. I 0 - 9.9 Pensamiento y conducta alterados. Ambulatorio con medicamentos II 10.0 - 19.9 Pensamiento y conducta muy alterados, incluso peligroso. III 20.0 - 40.0 Requiere cuidado y supervisión constante IV > 40.0 Trastornos funcionales no psicóticos: Trastorno no psicopático de la personalidad clase única.

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I 0 - 10.0 Trastorno psicopático (antisocial) de la personalidad I 0 - 9.9 II 10.0 - 20.0 Otros trastornos funcionales no psicóticos I 0 - 4.9 II 5.0 - 9.9 III 10.0 - 25.0 Trastornos neuróticos y psicofisioógicos I 0 - 4.9 II 5.0 - 9.9 III 10.0 - 25.0 Retardo mental: Actividades vida diaria sin supervisión. I 0 - 9.9 Alguna supervisión. II 10.0 - 24.9 Confinado. III 25.0 - 45.0 Asistencia continua. IV > 45 CAPITULO XIII. ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS: VISIÓN, AUDICIÓN Y EQUILIBRIO, HABLA, OLFATO, GUSTO 13.1 SISTEMA VISUAL 13.1.1 Introducción Estas normas proporcionan criterios para evaluar el grado de deficiencia producido por alteraciones en la visión. Las deficiencias de la visión ocurren por alteraciones de una o más funciones de los ojos. La detección o tamizaje de la deficiencia visual se basa en tres funciones: a) agudeza visual, b) visión periférica y c) motilidd ocular. Pro tanto, las pruebas tamices para el estudio de la función visual deben incluir la evaluación de la agudeza visual lejana y cercana, con y sin corrección, campimetría visual y motilidad ocular. Se considerarán otras alteraciones, siempre y cuando comprometan una o más de las funciones mencionadas anteriormente. No se consideran en estas normas las deficiencias debidas a deformidades de la órbita y a defectos estéticos, ya que no alteran la función visual. Al final del capítulo hay un anexo donde se asignan las deficiencias por otras patologías oculares.

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En este sistema cualquier valor de deficiencia del aparato visual equivale a la deficiencia global de la persona. 13.1.2 Daño ocular Las enfermedades o lesiones de los ojos pueden producir pérdida de la visión central o periférica. El daño producido en la visión central se manifiesta en la incapacidad para distinguir detalles y realizar trabajos cuidadosos, como la dificultad parcial o total para leer. La pérdida de la visión periférica restringe la habilidad del individuo para moverse libremente, pues pierde la capacidad de ubicarso dentro del entorno. La deficiencia determinada de conformidad con las presentes normas, ya sea por alteración de la agudeza o del campo visual, debe considerarse como deficiencia global. La extensión del daño visual deberá determinarse mediante los exámenes oftalmológicos que se describen a continuación: 13.1.2.1. Agudeza Visual Central. La pérdida de la agudeza visual central puede manifestarse con alteraciones de la visión lejana, cercana o de ambas. En todos los casos es necesario evaluar la corrección obtenida con aparatos visuales especiales (ej: lentes de contacto). La detección de trastornos de la agudeza visual, puede realizarse empleando el sistema inglés o el métrico, y debe comprender agudeza visual sin y con corrección adecuada. El oftalmólogo hará uso de los equipos y aditamentos biomédicos especializados para determinar el diagnóstico de las alteraciones detectadas, de acuerdo con el desarrollo tecnológico del país. Para una mayor comprensión de los informes oftalmológicos, en la Tabla No.13.1 se muestran las equivalencias según el sistema empleado por el especialista.

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TABLA No.13.1 CIFRAS DE AGUDEZA VISUAL CENTRAL Medidas inglesas Medidas métricas Medidas decimales 20/20 5/5 - 6/6 1.00 20/25 5/7.5 - 6/7.5 0.67-0.80 20/32 6/10 0.60 20/40 5/10 - 6/12 0.50 20/50 6/15 0.40 20/64 5/15 - 6/20 0.33-0.30 20/100 5/20 - 6/30 0.25-0.20 20/125 5/40 - 6/48 0.15-0.13 20/200 5/50 - 6/60 0.10 20/400 5/100 - 6/120 0.05 20/800 6/240 0.03 En la Tabla No. 13.2 se muestra el porcentaje de deficiencia del aparato visual según la disminución de la agudeza visual.

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TABLA No. 13.2 AGUDEZA VISUAL (Deficiencia aparato visual %) Agudeza Visual (Deci- (Enuclea- males) 0.8 0.7 0.6 0.5 0.4 0.3 0.2 0.1 0.05 ción) 0.8 0 2 3 4 5 6 8 9 11 15 0.7 2 3 4 5 6 8 9 12 13 20 0.6 3 4 5 6 8 10 12 14 15 25 0.5 4 5 6 8 10 12 14 15 18 27 0.4 5 6 7 10 12 15 18 20 23 33 0.3 6 8 10 12 15 18 20 23 25 35 0.2 8 10 12 15 18 20 23 28 30 37 0.1 9 11 14 16 20 23 25 30 33 40 0.05 11 13 15 18 23 25 30 33 35 45 0.0 ojo ciego12 15 17 20 25 30 33 35 38 50 Enuclea- ción 15 20 25 27 33 35 37 40 45 50 Explicación de la Tabla No.13.2:

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i. En caso de pérdida o disminución de la agudeza visual de un solo ojo, estando el otro sano, la deficiencia se determina según el porcentaje de la agudeza visual que figura en la primera línea horizontal del cuadro. ii. En los casos de pérdida o disminución bilateral de la agudeza visual, la deficiencia se determina en la intersección de la columna horizontal con la vertical de las visiones correspondientes al ojo derecho e izquierdo. iii. En caso de un ojo único, la deficiencia se determinará en la intersección de la vertical de los niveles de la agudeza visual de la primera línea del cuadro con la columna horizontal del ojo ciego. iv. Si existe enucleación de un ojo, el porcentaje de deficiencia se determinará en la intersección de la columna vertical con la horizontal que dice enucleación. v. En situaciones especiales, como la afaquia, la deficiencia está dada por una impedimento visual adicional, que se debe sumar a la pérdida de la agudeza visual central. Cuando la persona presenta una afaquia unilateral corregible con lentes, se deberá agregar un 5.0% al porcentaje obtenido por la disminución de la agudeza visual. Cuando la persona presenta una afaquia bilateral corregible con lentes, se agrega 12.5% al porcentaje que le corresponde por disminución de la agudeza visual. Sin embargo, si la afaquia está corregida con lente intraocular, no se agrega deficiencia por ésta. 13.1.2.2 Campo Visual. En el daño de la visión periférica se presenta reducción del campo visual. Se determinará la extensión del campo visual periférico remanente, usando los métodos perimétricos habituales, a una distancia de 33 cm. con una iluminación determinada (7 foot candles) o relación índice/intensidad de I/4 ó II/3 ó III/2 (que sumen 5).

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Deberán obtenerse, por los menos, 2 campos visuales, con máxima corrección, que coincidan dentro de un límite de 15 grados en cada meridiano. El resultado se representará gráficamente punteando, en un diagrama normal de campo visual, cada uno de los ocho meridianos principales de 45 grados cada uno, ver Figura No.13.1. La extensión mínima normal del campo visual, desde el punto de fijación, se indica en la Tabla No 13.3, y en la Figura No 13.1, correspondiente al ojo derecho. Las cifras de la Tabla No.13.3 son algo inferiores al término medio normal, dejando margen para respuestas retardadas o pobres, o la presencia de una prominencia muy marcada de las cejas o la nariz. El aumento de la mancha ciega y escotomas pueden calcularse aproximadamente, reduciendo el campo visual. TABLA No.13.3 EXTENSIÓN MÍNIMA NORMAL DEL CAMPO VISUAL PERIFÉRICO DESDE EL PUNTO DEFIJACIÓN Grados Temporal 85 Temporal inferior 85 Inferior 65 Nasal inferior 50 Nasal 60 Nasal superior 55 Superior 45 Temporal superior 55 Total 500 Determinación de la pérdida del campo visual: Para la determinación de la pérdida del campo visual se requiere un estudio que comprenda campimetría central y periférica, las cuales se deben realizar con una corrección óptima de la agudeza visual. La decisión de valorar la deficiencia por la campimetría central o por la periférica dependerá del tipo de actividad que desarrolle la persona. Para definir el tipo de evaluación campimétrica, se debe tener en cuenta los requerimientos fisiológicos predominantes de la persona, de manera que donde predomine el uso de la visión cercana, debe calcularse la deficiencia con base en la información entregada por la campimetría central; y para quienes desarrollan labores que no requieren lo descrito anteriormente, debe utilizarse la perimetría.

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i. Campimetría periférica. La deficiencia por compromiso del campo visual, debe definirse por la perimetría o campimetría periférica (intensidad/índice I/4, II/3 ó III/2). Por este defecto, se producen accidentes, al no ver un escalón, o no ver el canto de una puerta, etc.. El porcentaje de eficiencia del campo visual se obtiene sumando el número de grados de los 8 meridianos principales del campo visual y luego dividiendo por 500. El diagrama del ojo izquierdo de la Figura No.13.1, sirve como ejemplo. Se ilustra el campo contraído a 30 grados en el lado temporal, y a 20 en los meridianos restantes. El campo visual del ejemplo es: (6 x 20 grados) + (2 x 30 grados) = 180 grados conservados. Se lleva ese valor a la Tabla No.13.4, obteniéndose una deficiencia visual por concepto de pérdida del campo visual del ojo izquierdo de un 32.0%. FIGURA 1. (Ver Diario oficial No. 41.826 de 28 de Abril de 1995, página 49) La más frecuente de las afecciones que compromete el Campo visual es el glaucoma crónico simple, que en general produce un estrechamiento concéntrico del Campo visual. En la tabla No.13.4, se muestra el porcentaje de deficiencia por cada ojo. Para obtener el porcentaje de pérdida del campo visual de ambos ojos se debe aplicar la siguiente fórmula: " % pérdida ojo peor x 0.25 + % pérdida ojo mejor x 0.75 " Es decir, la deficiencia mayor se multiplica por 0.25 y la menor por 0.75 y luego se suman, resultando así la deficiencia global de la persona por deterioro del campo visual bilateral.

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Con el objeto de simplificar el proceso de cálculo, en la tabla No.13.5 se muestra el porcentaje de pérdida del campo visual de ambos ojos producto de la combinación de diferentes deficiencias del campo visual de cada ojo. TABLA No.13.4 DEFICIENCIA VISUAL POR PÉRDIDA DEL CAMPO VISUAL DE UN OJO Grados Grados Grados Perd. Conserv % Perdid. Conserv % Perdid. Conserv % 500 0 170 330 17 340 160 34 490 1 180 320 18 350 150 35 480 2 190 310 19 360 140 36 470 3 200 300 20 370 130 37 460 4 210 290 21 380 120 38 450 5 220 280 22 390 110 39 440 6 230 270 23 400 100 40 430 7 240 260 24 410 90 41 420 8 250 250 25 420 80 42 410 9 260 240 26 430 70 43 100 400 10 270 230 27 440 60 44 110 390 11 280 220 28 450 50 45 120 380 12 290 210 29 460 40 46 130 370 13 300 200 30 470 30 47 140 360 14 310 190 31 480 20 48 150 350 15 320 180 32 490 10 49 160 340 16 330 170 33 500 0 50 Ejemplo: Persona con agudeza visual de 0.8 en ojo izquierdo y de 0.4 en ojo derecho por miopía, con máxima corrección y con maculopatía, por lo que el campo visual con índice I/4, es de 450 grados en el ojo izquierdo y 240 grados en el ojo derecho, conservados respectivamente. No presenta afaquia ni diplopía.

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Cálculo: - Agudeza visual (tabla No.13.2) 0.8 y 0.4 = 5.0% deficiencia. - Perimetría (tabla No.13.4) 450º = 50º perdidos = 5.0% 240º = 260º perdidos = 26.0% Utilizando la Tabla Nº 13.5, 5.0% combinado con 26.0% determina una deficiencia de 10.25% del aparato visual por alteración de campo visual. Luego en la tabla general de valores combinados tenemos que 10 y 21 significan un 29% de deficiencia total del aparato visual, lo que equivale a la deficiencia global de la persona. Nota: En caso de visión monocular con agudeza visual normal, pero con campo disminuido en el ojo único, se combina la falta de un ojo (12.5%) con la pérdida perimétrica obtenida directamente de la tabla 4 multiplicada por 0.75. Finalmente, en la tabla de valores combinados se ponderan las deficiencias por agudeza visual y por campo visual, para obtener la deficiencia globales de la persona. ii. Campimetría central Se calcula la deficiencia por la campimetría central del siguiente modo: - Los ocho campos centrales fluctúan cada uno, entre 30º y 40º, sumando un total aproximado de 270º - Se calcula la magnitud del campo medido. Por ejemplo: 3 campos de 25º = 75º; 2 campos de 40º = 80º; 3 campos de 0º (Hemianopsia inferior) = 0º; total del campo visual central = 75 + 80 + 0 = 155º - La cifra anterior se debe multiplicar por 2, y luego se lleva a la Tabla No.13.4. En el ejemplo, 155 x 2 = 310º conservados, o 190º perdidos, lo que da una deficiencia de visión de 19.0% del ojo afectado.

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Nota 1: Cuando la campimetría central muestra pérdida de campos inferiores, se debe sumar aritméticamente un 5.0%; en el ejemplo, 19.0% + 5.0% = 24.0% de deficiencia. Nota 2: Una visión tubular de 10 grados concéntrica, con intensidad/índice I/2, corresponde a simulación con frecuencia. iv. Aumento de la mancha ciega y escotomas (ver Figura No. 13.3) El aumento de la mancha ciega y los escotomas próximos a ésta, pueden quedar incluidos en una cuadrantopsia o hemianopsia, por lo que no requiere de un cálculo especial. v Hemianopsias o Cuadrantopsias Cuando se detecte la existencia de alteraciones del campo visual por concepto de hemianopsias y cuadrantopsias, no es necesario realizar los cálculos señalados en las letras a y b anteriores, sino que la deficiencia del órgano de la visión, producto de la disminución del campo visual, es la siguiente: Deficiencia del organo de la visión (%) Hemianopsias verticales Homónimas, derecha e izquierda 10 - 17.5 Heterónimas binasales 5 - 7.5 Heterónimas bitemporales 20 - 30 Hemianopsias Horizontales Superiores 5 - 10 Inferiores 15 - 25 Cuadrantopsias Superiores 5 Inferiores 10 - 12.5 Hemianopsias en sujetos monoculares Nasal 30 - 34.9 Inferior 35 - 39.9 Temporal 40 - 45 NOTA: Los campos visuales inferiores son más importantes que los superiores; así mismo, los campos temporales son más importantes que los nasales. Por lo tanto, el campo visual temporal e inferior es el que otorga el mayor porcentaje de deficiencia. 13.1.2.3. Función Muscular.

Artículo 7 (334/362)

La parálisis del tercer nervio craneano produce ptosis palpebral, parálisis y dilatación de la pupila que puede causar daño visual importante. Cuando todos los músculos del ojo están paralizados, incluyendo el iris y el cuerpo ciliar, esto es, hay oftalmoplejia total, se considera esta condición como daño severo, siempre que sea bilateral. El daño de la función muscular muy raramente es causa de disminución de la visión, excepto al mirar hacia abajo, a menos que haya diplopía en el límite de 30 grados a partir del campo de fijación. Para determinar la pérdida de movilidad ocular en un ojo se debe seguir el siguiente procedimiento: i. Puntear gráficamente la separación de dos imágenes en un diagrama de campo visual. ii. Añadir el porcentaje aportado por la pérdida de motilidad causada por la diplopía, con la mirada en varias direcciones como se mide en la figura No.13.2. FIGURA No. 13.2. Porcentaje de pérdida de motilidad ocular en un ojo con diplopía (Ver Diario oficial No. 41.826 de 28 de Abril de 1995, página 49) Ejemplo 1: Diplopía en la visión central de 20 grados equivale a 100% de pérdida de motilidad ocular. Ejemplo 2: Diplopía mirando a un lado de 20 a 30 grados equivale a un 20% de pérdida de motilidad ocular. Si es de 30 a 40 grados mirando al otro lado, equivale a un 10% de pérdida de la motilidad ocular. Total = 30% pérdida de motilidad ocular.

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Respuestas basadas en la legislación y la jurisprudencia colombianas, con las fuentes citadas.

Tipo: Decreto

Estado: En Revisión

Nivel jerárquico: 7

Fuente auxiliar: No

Fundamento: Nivel derivado del tipo de norma (piramide-normativa.md).

Fuente de la vigencia: Vigencia NO verificada: la norma no figura en el Normograma del Ministerio de Salud (2012–2026). Consultado el 2026-10-22. Texto extraído del PDF oficial por pdftotext; revisar contra el original antes de citar.

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