Artículo ANEXO (37/75)
En este sentido, Nakajima et al. (2008) argumenta sobre el duelo complicado como un trastorno mental que requiere proporcionar tratamiento a la paciente por las siguientes razones: Los síntomas están fuera del alcance del dolor habitual y se asocian con una variedad de síntomas de mala salud física, problemas mentales y disfunción social, como presión arterial alta, enfermedades cardíacas, aumento de riesgo de cáncer, cefalea, enfermedades infecciosas, ideación suicida, baja salud subjetiva, varios síntomas psiquiátricos, mala calidad de vida y la vitalidad reducida. El duelo complicado difiere de las respuestas a un factor estresante común y otros trastornos mentales: la depresión mayor tiene algunas características en común con el duelo complicado, incluidos los sentimientos de tristeza, culpa, ideas suicidas, disminución del interés en la vida diaria y aislamiento social. El duelo complicado es universal en todas las naciones y culturas. El duelo complicado tiene validación diagnóstica en estudios biológicos y responde a la terapia. Un diagnóstico de duelo complicado podría tener más ventajas que desventajas. La pérdida de un ser querido se asocia con un empeoramiento de la salud, incluida la pérdida de peso, el aumento de las tasas de enfermedad y el deterioro funcional (Manzoli, et al. 2007). El duelo también parece aumentar el riesgo de mortalidad en el primer período posterior al evento (Shah et al., 2012; Shear et al., 2013). RESOLUCIÓN NÚMERO 2024 Hoja No. 21 00002623 DE 23 DIC Al igual que con todos los trastornos del estado de ánimo y la ansiedad, la co- ocurrencia de un duelo complicado y un trastorno depresivo mayor es común, con estudios que encontraron que entre el 36 y el 55% de las personas con duelo complicado tienen depresión comórbida (Shear et al., 2001).