Por la cual se adopta el lineamiento técnico para la atención integral y el cuidado de la salud mental de la mujer o persona gestante, sus familias y comunidades en caso de duelo por pérdida gestacional, perinatal y neonatal

Resolución · 2623 · 2024-12-23 · Jerarquía: nivel 8

Vigente
Articulado
Artículos 21–40 de 79

Artículo ANEXO (17/75)

Esto deberá incluir la atención pertinente culturalmente, en coordinación con los actores que la mujer, persona gestante, familia o comunidad prefieran para recibir apoyo. 2.1.2 Recibir una comunicación asertiva por parte del equipo de salud, mediante el uso de un lenguaje claro, fácil de comprender, pertinente, accesible y a tiempo, acorde con las costumbres étnicas, culturales, sociales y de diversidad funcional de cada persona con capacidad de gestar. 2.1.3 Recibir un trato respetuoso y sin discriminación, de manera individual y protegiendo su derecho a la intimidad y confidencialidad, incluida la información sobre resultados de pruebas de laboratorio, a no recibir tratos crueles, inhumanos ni degradantes, a que se garantice su libre determinación y su libertad de expresión.

Artículo ANEXO (18/75)

Para lo anterior, será necesario el desarrollo de capacidades para el fortalecimiento de competencias del personal de salud relacionadas con la comunicación asertiva, atención humanizada, respetuosa, compasiva y sin discriminación. 2.1.4 A que sea reconocida su identidad de género y cómo quieren ser nombrados o con qué pronombre femenino o masculino, en el momento de la atención. 2.1.5 Recibir información de la posibilidad de solicitar el cuerpo del neonato sin vida o los restos del nasciturus sin vida (en cualquier semana de la gestación), para sus honras fúnebres u otros rituales familiares y culturales propios. 2.1.6 Conocer los requisitos y el procedimiento para solicitar el cuerpo o los restos gestacionales derivados de la pérdida gestacional, perinatal y neonatal cuando así lo soliciten expresamente, sin tener obstáculos administrativos. 2.1.7 A que les sea entregado el cuerpo del neonato sin vida o los restos del nasciturus sin vida (en cualquier semana de la gestación), para sus honras fúnebres u otros rituales familiares y culturales propios, o actos relacionados con las creencias religiosas, culturales, intenciones conmemorativas y de conservación de recuerdos si media solicitud de la mujer, siempre y cuando no exista un riesgo de infección o contaminación con agentes biológicos, químicos o radiactivos en dicho material biológico.

Artículo ANEXO (19/75)

Este proceso es de carácter voluntario. 2.1.8 Recibir información sobre los procedimientos, alternativas y trámites de la atención médica en casos de pérdida gestacional, perinatal y neonatal. 2.1.9 A que se le garantice el proceso de consentimiento informado con claridad, asertividad, oportunidad, cantidad y calidad suficiente, a lo largo de todo el proceso de atención en salud en casos de duelo por pérdida gestacional, perinatal y neonatal. 2.1.10 A No ser objeto de violencia psicológica o física durante la atención hospitalaria. 2.1.11 A que se les garantice un ambiente de protección e intimidad durante todas las fases de preparto, parto, recuperación y alojamiento hospitalario, los cuales serán parte de un RESOLUCIÓN NÚMERO 2024 Hoja No. 13 _00002623 DE— 23 DIC por pérdida gestacional, perinatal y neonata!" programa de atención al duelo perinatal en las instituciones prestadoras de servicios de salud, para estos casos. 2.1.12 A que no se divulgue información no autorizada por la mujer o persona gestante, su familia comunidad. 2.1.13 Acceder de manera efectiva a sus derechos en igualdad de condiciones, sin importar pertenencia étnica, condición socioeconómica, sexo, identidad de género, orientación sexual, religiosa, o lugar de procedencia o condición migratoria. 2.1.14 Recibir una atención que responda a sus necesidades, creencias y cosmovisión. 2.1.15 Recibir la atención en salud de manera imparcial. 2.1.16 Ser consideradas (las personas gestantes, sus familias y comunidad) como sujeto de derechos y de protección especial, de modo que se garantice su participación en la toma de decisiones, atendiendo su condición de salud. 2.1.17 Recibir información sobre las causas, efectos y manejo del duelo por pérdida gestacional, perinatal y neonatal, con información clara, apropiada y suficiente por parte del personal de salud, basada en evidencia científica segura, efectiva y actual

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izada. En caso de grupos étnicos con lengua propia, se deberá disponer de una persona interprete o traductor, y el Talento Humano en Salud que brinde la información deberá tener siempre presente el respeto por los saberes y prácticas propias de las diferentes culturas. 2.1.18 Recibir atención por Talento Humano en Salud formado en abordaje y acompañamiento del duelo por pérdida gestacional, perinatal y neonatal teniendo en cuenta el enfoque diferencial, interseccional, género e interculturalidad. 2.1.19 Elegir recibir la atención en un lugar donde no tengan contacto con otras personas en gestación, trabajo de parto, parto o posparto y en las mejores condiciones posibles teniendo en cuenta su derecho y el de su familia a la intimidad. 2.1.20 Contar con un espacio que permita intimidad y favorezca despedirse durante el tiempo que determine el protocolo establecido por la institución prestadora de servicios de salud, para realizar un rito si fuese su elección.

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A recibir atención psicológica y psicosocial, particularmente desde el sector salud, en el marco de la educación para la salud, entrenamiento en habilidades para la vida o participación en grupos de apoyo o de ayuda que le sea entregada la placenta por los actores del sistema de la salud o instituciones que presten la atención durante el parto y posparto cuando así lo desee y lo solicite, según sus costumbres, creencias o prácticas mutua (de acuerdo con la disponibilidad en los territorios). 2.1.21 Recibir el material biológico, para facilitar la realización de rituales culturales, siempre y cuando no exista un riesgo de infección o contaminación con agentes biológicos, químicos radiactivos en dicho material biológico y se tenga en cuenta. 2.1.22 Decidir sobre el manejo más apropiado de los restos derivados de la pérdida gestacional, una vez sean informados adecuadamente de los aspectos legales y sanitarios, en la medida en que es ella quien pueden dar o negar el consentimiento para las intervenciones RESOLUCIÓN NÚMERO DE 2024 Hoja No. 14 00002623 23 DIC por pérdida gestacional, perinatal y neonata!" y disposición de los productos del embarazo fallido.

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Las personas pueden desear y manifestar la realización de honras fúnebres u otros rituales familiares y culturales propios e inhumación, pudiendo disponer el lugar y ritos para el entierro o cremación conforme a sus creencias religiosas, culturales, intenciones conmemorativas y de conservación de recuerdos. 2.1.23 Permanecer en compañía de su pareja o familiar con el cuerpo del nasciturus sin vida o neonato sin vida, si la persona gestante así lo decide, en contacto piel a piel después del nacimiento, con el fin de facilitar la elaboración del proceso de duelo, durante el puerperio inmediato. 2.1.24 A que su nasciturus sin vida o neonato sin vida sea llamado por el Talento Humano en Salud de la manera con la que la mujer o persona gestante se sienta más cómoda. 2.2. Obligaciones de los actores del sistema de salud objeto de la Ley 2244 de 2022 Adicional a las demás obligaciones establecidas en el marco normativo del Sistema de Salud, serán obligaciones de los actores del sistema de salud objeto del

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artículo 9 de la Ley 2244 de 2022 las siguientes: 2.2.1 Promover y garantizar la formación y actualización de profesionales y estudiantes del área de la salud y demás actores involucrados en la prestación del servicio para el cuidado de la persona gestante, durante las etapas de gestación, trabajo de parto, postparto, lactancia, duelo gestacional y duelo perinatal, para garantizar sus derechos. 2.2.2 Promover la divulgación de los lineamientos y establecer el plan estratégico emitido por el Ministerio de Salud y Protección Social, sobre las políticas de atención a la persona en gestación, parto y posparto, duelo gestacional y duelo perinatal. 2.2.3 Aplicar los lineamientos técnicos y operativos para la atención en salud de la población materno perinatal, contenidos en la Resolución 3280 de 2018. 2.2.4 Cumplir con el reporte de los indicadores de seguimiento y monitoreo de la calidad de la prestación de los servicios relacionados con la atención de la gestación, parto, posparto, duelo gestacional y duelo perinatal. Según lo dispuesto en la Resolución 3280 de 2018 en el marco de la Ruta Integral de Atención en Salud para la Población Materno Perinatal y la Resolución 256 de 2016. 2.2.5 Aplicar lo establecido para el manejo de la placenta de acuerdo con los conceptos emitidos previamente por el Ministerio de Salud y Protección Social, que son los siguientes: 2.2.5.1 Si existe un riesgo de infección o contaminación con agentes biológicos, químicos o radiactivos en dicho material biológico, por ejemplo, en casos de infecciones por VIH, VHC, VHB, el prestador de atención en salud deberá gestionar la placenta como residuo peligroso de riesgo biológico o infeccioso, anatornopatológico, de acuerdo con lo establecido en el Título 10 del Decreto 780 de 2016.

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RESOLUCIÓN NÚMERO DE 2024 Hoja No. 15 90002623 23 DIC Continuación de la resolución "Por la cual se adopta el lineamiento técnico para la atención integral ye! por pérdida gestacional, perinatal y neonata!" 2.2.5.2 En caso de que dicho riesgo no se presente, se debe tener en cuenta que todos los productos relacionados con la concepción, independientemente de la decisión de la mujer sobre su manejo y disposición final, debén ser evaluados para verificar su utilidad como potencial elemento probatorio médico-legal o acerca de la necesidad de adelantar un estudio de tipo histopatológico o microbiológico, esto teniendo en cuenta las características de la placenta. 2.2.5.3 En caso de que no haya restricción para la entrega y esta se realice, se deben adoptar las respectivas medidas de bioseguridad y las recomendaciones de manejo, manipulación y disposición final de la misma, con el fin de proteger la salud de los pacientes, la salud pública colectiva y el ambiente. Por lo tanto, la IPS deberá contar con un procedimiento de entrega de las placentas previamente definido. Con base en esta indicación se considera pertinente suministrar las siguientes recomendaciones al momento de adelantar el proceso: Contar con la declaración de voluntad por parte de la mujer donde solicita la entrega de la placenta únicamente con el fin de disponer de esta por motivos y creencias culturales o personales que considera relevantes. Esta solicitud se debe realizar con ,una anticipación razonable que permita llevar a cabo la evaluación respectiva, por ejemplo, durante el control prenatal o en el ingreso a la atención del parto. De manera concomitante con la solicitud, la mujer debe ser informada de las razones por las que eventualmente no le podría entregar la placenta. Informar a la mujer gestante que la placenta la será entregada en el alta hospitalaria y que le debiera dar un manejo que sea seguro con el entorno.

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Por esta razón y como mínimo se deberá contar por parte de la IPS con un embalaje primario que podrá ser doble bolsa a prueba de fugas y goteo y un segundo embalaje de paredes rígidas que contenga el primer embalaje a prueba de perforaciones según el tamaño del componente. 3. Marco de referencia 3.1. Generalidades del Duelo El duelo es un proceso natural que todos los seres humanos experimentan ante pérdidas de personas, animales, objetos o relaciones que para cada uno sean significativas. Del latín "dolus" (dolor) es la respuesta emotiva (dolor emocional) ante la pérdida (Cabodevilla, 2007, p. 165). Se utilizan los términos "pena" o "aflicción" para describir su respuesta emocional más característica. Se trata de un proceso con limitación en el tiempo y con una evolución previsiblemente favorable. No es una patología, "sino que, por el contrario, su elaboración puede significar un mayor grado de madurez personal. Las pérdidas implican gran sufrimiento para la mayoría de las personas, pero sólo una minoría presentará trastornos psíquicos o complicaciones en el proceso de resolución" (Barreto & Soler, 2008, p. 15). También se concibe como un proceso de reparación y de cura a través del que se aprender a vivir de otra manera, sin el otro (Pinard, 1997, pág. 8). Las manifestaciones del duelo, su duración y efectos sobre la salud mental dependen de los significados que cada persona hubiera construido del sujeto u objeto perdido y los recursos y capacidades de afrontamiento personales, familiares y colectivas. También juegan un papel determinante el grado de afectación, el tipo de pérdida, los antecedentes de problemas o trastornos mentales, las experiencias de pérdidas previas; las variables individuales y de personalidad; pero también de las variables sociales y otros tipos de estrés simultáneos.

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RESOLUCIÓN NÚMERO Hoja No. 16 00002623 DE 23 De 2024 Continuación de la resolución "Por la cual se adopta el lineamiento técnico para la atención integral ye! por pérdida gestacional, perinatal y neonata!" No obstante, el duelo es un acontecimiento que, con frecuencia, carece de acompañamiento, sobre todo cuando se da en situaciones de múltiples pérdidas como en emergencias humanitarias, o cuando se presenta por causas poco comunes. En este sentido, hacen falta estrategias, destrezas y recursos en la población en general y, principalmente en el talento humano en el área de la salud, quienes están llamados a cuidar a los seres humanos en condiciones que ponen de manifiesto su vulnerabilidad, para acompañarles durante el proceso de duelo y con ello mitigar el riesgo de que se presenten afecciones en su salud mental incluyendo trastornos mentales, consumo de sustancias psicoactivas, violencias interpersonales y conducta suicida. Teniendo en cuenta que el duelo es un proceso, diversos autores lo han descrito a través de fases, sin decir con esto que correspondan a etapas fijas o que sean secuenciales, de tal manera que no reproduce un corte claro entre una y otra fase, y existen fluctuaciones entre ellas. En este sentido, una de las propuestas más conocidas en la que plantea el duelo como un proceso curativo con seis fases, el cual puede interrumpirse por una intervención errónea, condiciones adversas o la carencia de recursos personales.

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Entre las fases se encuentran: la conmoción o incredulidad que protegen al doliente de los efectos de la situación estresante y desbordante al bloquear el reconocimiento de la pérdida y los sentimientos dolorosos; el desarrollo de la conciencia acerca de la realidad y la angustia de la pérdida, acompañada de llanto y sentimiento de desamparo, además de enfado, culpa y conducta destructiva; la restitución cuando se inicia el procéso de recuperación mediante los ritos fúnebres que proporcionan apoyo social, favorecen la expresión de emociones y ayudan a tomar conciencia de la realidad de la pérdida; la resolución de la pérdida con la que se intenta afrontar el vacío dejado por el ser querido y el pensamiento se caracteriza por estar ocupado, casi en exclusividad, por el objeto o sujeto perdido; la idealización cuando se reprimen los sentimientos hostiles y negativos y se rehace una imagen prácticamente libre de características indeseables; y la resolución, como última fase, en la que se recuerda de forma realista y cómoda lo positivo y lo negativo de lo perdido (Barreto, 2008, p. 29). 3.2 Manifestaciones del proceso de duelo El periodo de duelo es aquel en que la persona elabora lo sucedido, lo entiende, lo supera y vuelve a reconstruir su vida. Es un proceso que no debe apresurarse ni eliminarse, pues no es una enfermedad (OPS, 2010). Cuando las personas se encuentran en situaciones de duelo pueden presentar reacciones psicológicas y somáticas por lo general inespecíficas. Estas reacciones, en su mayoría, serán autolimitadas y no implicarán menoscabo en el funcionamiento general de aquellos afectados, más allá de lo esperado en el marco de su contexto sociocultural.

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No obstante, se considerará que una persona presenta síntomas importantes de duelo, si estos tienen la capacidad de afectar cualquier aspecto de su funcionalidad general (personal, social, familiar, ocupacional, etc.) más allá de lo esperable para su propio contexto y costumbres (WHO, 2015). La mayoría de las personas se ajustan a la pérdida sin necesidad de ayuda profesional pero una minoría tiene riesgo de padecer consecuencias duraderas en la salud y, por ello, resulta imprescindible conocer aquellas variables qua advierten del peligro del duelo complicado con la finalidad de prevenirlo (Lacasta y Soler, 2004). Las respuestas a una pérdida significativa difieren en las personas, pueden incluir el sentimiento de tristeza intensa, rumiación acerca de la pérdida, insomnio, pérdida del apetito y pérdida de peso, que pueden simular un episodio depresivo. Aunque estos síntomas pueden considerarse apropiados ante la pérdida, también debería evaluarse el posible riesgo de un duelo complicado o de depresión mayor, lo que implica el criterio clínico basado en la historia del individuo y en las normas culturales para la expresión del malestar en el contexto de la pérdida (APA, 2014, p.81). En la tabla 1 se precisan las principales reacciones al duelo. RESOLUCIÓN NÚMERO 2024 Hoja No. 17 00002623 °E 23W0 cuidado de /a salud mental de la mujer o persona gestante, sus familias y comunidades en caso de duelo Tabla 1.

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Reacciones al duelo por dominios Afectivo Cognitivo Comportamental Fisiológico Depresión, Preocupación por pensamientos Agitación Pérdida del apetito desesperación, angustia sobre la pérdida Ansiedad, miedo Rumiación Fatiga Problemas de sueño Culpa Negación Hiperactividad Pérdida de energía Anhedonia Ideas de minusvalía y Llanto frecuente Quejas somáticas desesperanza Soledad Ideas de muerte y suicidio Aislamiento Cambios endocrinos Anhelo Sensación de irrealidad Tensión Susceptibilidad para otras enfermedades Choque, negación, Dificultades de memoria y en Aumento de eventos evitación, otros procesos mentales cardiovasculares y de complejos mortalidad Fuente: Construcción propia MSPS 2024 En ocasiones, estas reacciones de duelo pueden persistir durante años o hacerse más intensas de lo esperado dentro del concepto adaptativo. En la edición revisada del Manual para el Diagnóstico de Enfermedades — CIE 11, el duelo se describe como un dolor emocional intenso, dificultad para aceptar la pérdida e incapacidad para experimentar un estado de ánimo positivo. Estas reacciones se asocian con deterioro funcional y duran más de seis meses después de la pérdida (WHO, 2018). En el DSM- 5 esta condición se describe como "trastorno de duelo complejo y persistente" o duelo complicado, con una duración de más de 12 meses (APA, 2013). En este sentido, el duelo se caracteriza por síntomas de duelo normales, pero estos síntomas permanecen demasiado intensos durante un período prolongado. Las principales características del duelo complicado son: persistencia de al menos 12 meses después de la pérdida (o más de 6 meses para los niños y niñas), añoranza persistente por la pérdida, tristeza y dolor emocional intensos, pensamientos recurrentes asociados a las circunstancias de la pérdida con la angustia reactiva y la alteración social o de la identidad.

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En pocas palabras, la reacción en el duelo complicado es desproporcionada e inconsistente con las normas culturales, religiosas y apropiadas para la edad (APA, 2013; Pop-Jordanova, 2021). El diagnóstico psicopatológico se realiza sólo si las respuestas emocionales, cognitivas, conductuales y fisiológicas del doliente no se explican mejor por la presencia de ritos funerarios o por una concepción de la muerte y una respuesta de dolor socialmente aceptados y normalizados en una cultura en particular (APA, 2013; Lun-dorff et al., 2017). (Parro-Jiménez, et al., 2021). 3.2.1 Afecciones a la salud mental durante el proceso de duelo por pérdida gestacional, perinatal y neonatal De acuerdo con Ladewing, London, Moberly y Olds (2006), durante el embarazo, los futuros padres afrontan cambios importantes y deben aceptar reajustes psicosociales profundos, pero también deben adaptarse al embarazo otros miembros de la familia, especialmente otros hijos y los futuros abuelos. Durante esa crisis, el individuo o la familia se desequilibran; el ego se debilita, los mecanismos de defensa habituales no funcionan, reaparecen algunos asuntos sin resolver y las relaciones cambian. Si no se resuelve la crisis, provocará comportamientos inadaptados en uno o más miembros de la unidad familiar, y puede llegar a desintegrarla. Pero las familias que logran resolver una crisis de maduración, como el embarazo, vuelven a funcionar normalmente y pueden incluso reforzar sus lazos. Ahora bien, así como el embarazo se constituye en un potenciador de crisis de desarrollo, existen situaciones que generan crisis circunstanciales o inesperadas (Slaikeu, 1996), entre las que se encuentra la pérdida de un ser querido, de las cuales, el fallecimiento de los hijos es de las más impactantes.

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De hecho, se ha demostrado que las pérdidas perinatales tienen un impacto RESOLUCIÓN NÚMERO 2024 Hoja No. 18 00002623 DE 23 DIC psicológico sustancial en los padres y las familias, y están asociadas con estrés postraumático, depresión, ansiedad y trastornos del sueño (Kersting, A., & Wagner, B., 2012; Hughes P., & Riches S., 2003; Boyle FM., Vance JC., Najman JM., & Thearle MJ, 1996). En el documento Salud Mental Perinatal, Maldonado- Durán (2011), menciona que hay varias consecuencias psicológicas adversas después de un mortinato en la familia. Por ejemplo, alrededor de 29% de las personas que tuvieron esta experiencia presentan síndrome de estrés postraumático. También se ha descrito un sentimiento de culpa mayor que en otros tipos de duelos (Kersting, A., & Wagner, B., 2012; Frost M., & Condon JT, 1996) especialmente si hubo una sensación de ambivalencia hacia el embarazo (Leppert PC., & Pahlka SS, 1984). Otros estudios encontraron que los padres a menudo sufren solos mientras se centran en el sufrimiento de su pareja. Los hombres también se sienten descuidados y olvidados por el personal sanitario, y a varios padres no les permitieron entrar en la habitación para acompañar a sus parejas o tener momentos significativos con su hijo. Esto llevó a una angustia significativa y los autores concluyeron que los profesionales de la salud deberían buscar oportunidades para apoyar a los padres en su duelo después de la pérdida gestacional, perinatal y neonatal (McNeil, M. J., Namisango, E., Hunt, J., Powell, R. A., & Baker, J. N., 2020). La investigación más sólida sobre el duelo parental ha evaluado el impacto de la pérdida gestacional, perinatal y neonatal en los padres.

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Shakespeare et al. publicó en 2017 una revisión sistemática de las experiencias de los padres y profesionales después de este tipo de pérdidas. En el 50 % de los estudios se encontró que el apoyo positivo de la comunidad, en lugar de la estigmatización y la culpa, puede mejorar la experiencia del duelo; la conciencia y el apoyo de mecanismos de afrontamiento adecuados pueden ayudar a mejorar la expresión de emociones; la experiencia de dolor de las personas, que tiene múltiples manifestaciones, a menudo no es reconocida por la comunidad sanitaria y la sociedad en general; se valora el acceso a un apoyo psicológico oportuno y culturalmente apropiado; abordar las barreras del sistema de salud es importante para la prestación de una atención respetuosa; las personas quieren información, asesoramiento y discusiones individualizadas sobre futuros embarazos (Shakespeare C., et al.; 2019). El duelo complicado está especialmente presente en los padres que han perdido a sus hijos pequeños, y la tasa de suicidio entre este grupo es muy alta. Se sugiere la detección sistemática de pensamientos y conductas suicidas en este grupo (Pop-Jordanova N., 2021), Es importante distinguir el dolor del duelo complicado y la depresión porque hay una superposición significativa entre los síntomas del trastorno psiquiátrico y el dolor. Las mujeres o personas gestantes que experimentan una pérdida gestacional perinatal tienen probabilidades cuatro veces mayores que aquellas con un nacimiento vivo de detección positiva para la depresión. Los factores de riesgo de depresión persistente después de un aborto espontáneo son el tratamiento de la infertilidad, pérdida recurrente del embarazo, antecedentes de depresión, TEPT previo, violencia de pareja, y altos niveles de angustia inmediatamente después del aborto espontáneo (Bhat, A. y Byatt, N., 2016). Las tasas de Trastorno de estrés postraumático (TEPT) aumentan después de todos los tipos de pérdida perinatal.

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Los factores de riesgo para el TEPT incluyen una edad más temprana, una educación inferior, trauma previo y problemas de salud mental. Las edades gestacionales mayores se asocian con una mayor gravedad del TEPT. Es importante fomentar el uso del apoyo social disponible porque tener una red de apoyo está asociado con menos depresión y TEPT (Bhat, A. y Byatt, N., 2016). López-García de Madinabeitia (2011) refiere que es necesario conocer el significado de la pérdida gestacional, perinatal y neonatal desde la perspectiva de los progenitores para no caer en posturas paternalistas o en protocolos dogmáticos que consideran iguales a todos los progenitores ante pérdidas a las que ellos atribuyen significados diferentes. Aunque todas las personas pueden no necesitar intervenciones psicosociales preventivas después de una pérdida gestacional, perinatal y neonatal, es importante que sean monitoreadas, RESOLUCIÓN NÚMERO DE 2024 Hoja No. 19 00002623 23 DIC especialmente si han establecido factores de riesgo. Dada la falta de evidencia para cualquier enfoque específico, se recomienda un plan de tratamiento personalizado basado en las preferencias del individuo. Los elementos que son comunes a todas las intervenciones efectivas incluyen la accesibilidad a servicios sociales y de salud, y hacer espacio para que las personas gestantes y sus familias discutan y experimenten su pérdida (Bhat, A. y Byatt, N., 2016). 3.3 Determinantes del duelo No es posible definir que una pérdida va a ocasionar reacciones idénticas entre quienes las viven, porque depende de diversos factores determinantes de índole personal, situacional y relacional (Barreto, 2008, p. 35). Determinantes personales: Los factores personales se refieren fundamentalmente a las variables individuales del superviviente que influyen en el proceso de recuperación de una pérdida.

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Entre los determinantes personales se encuentran la edad y el género del doliente, la personalidad, la salud previa, la religiosidad, la escasez de aficiones e intereses, la pérdida temprana de los padres, los duelos anteriores no resueltos y las reacciones emocionales de ira, tristeza y culpabilidad muy intensas, así como las débiles o nulas redes de apoyo. Determinantes situacionales: Entre los determinantes del duelo, existen los situacionales relacionados con los aspectos de la pérdida que afectan su curso. En este grupo se incluyen el modo en que se ha producido la pérdida, la ausencia del objeto del duelo, la duración de la enfermedad, la existencia de crisis concurrentes, la escasez de recursos para afrontar la situación y las pérdidas estigmatizadas. Determinantes relacionales: Dentro de esta categoría destacan el parentesco, la relación ambivalente o dependiente y la ausencia de apoyo social; por ello es posible identificar algunos grupos poblacionales que, por sus características sociales, pueden ver afectada su salud mental durante el proceso de duelo, como las personas que experimentan un duelo por pérdida gestacional, perinatal y neonatal. 3.4 Atención del duelo 3.4.1 Fortalecimiento de estrategias de afrontamiento Como el duelo es un proceso inherente a la condición humana, se deben fortalecer las capacidades de afrontamiento de las personas, las familias y las comunidades ante diversas pérdidas, lo cual se debe dar de forma constante, desde todos los entornos y teniendo en consideración el momento del curso de vida, el género y la pertenencia étnica. Ante los diferentes acontecimientos de la vida que resultan potenciadores de estrés, cada individuo reacciona de diferentes maneras luego de hacer una evaluación cognitiva de éste donde juzga la amenaza que dicha situación representa para él y los recursos que tiene para afrontarlo. Esta evaluación depende de la historia de vida y sus experiencias relacionadas con el sufrimiento o el estrés, además del contexto en el que se desenvuelve el individuo.

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Al respecto, Lazarus y Folkman (1986) reconocen este proceso como "afrontamiento" el cual se define "como aquellos actos que controlan las condiciones aversivas del entorno, disminuyendo, por tanto, el grado de perturbación psicofisiológica producida por éstas". Para el fortalecimiento de estrategias de afrontamiento la Organización Mundial de la Salud (2016) construyó la estrategia Enfrentando Problemas Plus (EP+) que describe una intervención psicológica de baja intensidad, modificando aspectos de la terapia cognitivo conductual para hacerlos factibles en comunidades que no tienen muchos especialistas. No incluye el diagnóstico de trastornos mentales, aunque puede ayudar a personas que sufren trastornos del estado de ánimo y ansiedad. RESOLUCIÓN NÚMERO DE 2024 Hoja No. 20 00002623 23 DIC Continuación de la resolución "Por la cual se adopta el lineamiento técnico para la atención integral ye! Así mismo, la Organización Mundial de la Salud (2020) construyó la "Guía Ilustrada en tiempos de estrés, haz lo que importa", dirigida a todas las personas que sufren estrés, en el entendido que "cualquier persona, en cualquier lugar, puede experimentar niveles altos de estrés" (OMS, 2020). 3.4.2 Apoyo psicosocial durante el proceso de duelo Cuidar de alguien no consiste en abordar sus experiencias dolorosas externamente, sino brindar acompañamiento y apoyo para afrontarlas y, quizás, soportarlas, es decir, hacerse cómplice de la persona doliente en momentos de afectación emocional o psicosocial. Precisamente, por ello consiste, básicamente, en apoyar a alguien durante el afrontamiento de sus experiencias dolorosas, pero no sólo en el sentido físico del término, sino también en el sentido moral, psicológico, social, cultural y espiritual.

Artículo ANEXO (36/75)

Cuidar de una persona supone un trabajo sumamente complejo, pues implica la voluntad de ayudar a superar el sufrimiento y hay formas de sufrir que requieren una presencia humana y un contacto íntimo (Torralba Roselló, 1998). Para este propósito, se pueden establecer grupos de apoyo, los cuales tienen como propósito crear un ambiente de acogida y confianza, donde se facilita el aprendizaje, la identificación y reactivación, o puesta en marcha, de los recursos (tanto emocionales, como familiares, sociales, institucionales, entre otros) con los que cuentan las personas para afrontar las situaciones conflictivas o amenazantes con las que se identifican o comparten. Además, tiene como fin mejorar la autoconciencia y comprensión mutua, desarrollar competencias para formular un proyecto de vida propio, así como, aumentar la capacidad para hacer frente a los propios asuntos y problemas en el proceso de tratamiento y recuperación de la salud mental (Taiwo, Baird y Sanders, 2021). 3.4.3 Atención integral de las personas que presentan duelo complejo Cuando los síntomas más importantes del duelo duran mucho tiempo, las personas podrían estar desarrollando un trastorno por duelo prolongado. Aquí se incluyen un estado de preocupación intensa o sentimientos de extrema añoranza de la pérdida, además de un sufrimiento emocional profundo y una dificultad notable para el desempeño cotidiano durante al menos seis meses más allá de lo esperado en el contexto cultural, estos casos requieren atención especializada.

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Respuestas basadas en la legislación y la jurisprudencia colombianas, con las fuentes citadas.

Tipo: Resolución

Estado: Vigente

Nivel jerárquico: 8

Fuente auxiliar: No

Fundamento: CP art. 189-11 y 208; Ley 489/1998 arts. 59 y 61; Sentencia C-1005/2008 (harness/ai/instructions/piramide-normativa.md).

Fuente de la vigencia: Vigencia según el Normograma del Ministerio de Salud (valor de la fuente: «Vigente»; normograma-msps-2024.zip · hoja RESOLUCIONES · fila 63), consultado el 2026-10-22. Texto extraído del PDF oficial por pdftotext; revisar contra el original antes de citar.

Documento oficial: ver original

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